Nota
Yo no me sentaría en tu mesa II: 38 cadáveres
Daniel Riera, editor de la revista Barcelona y Antilibros, escritor y periodista, cumplió el rol que se espera de un intelectual (pensamiento crítico, libertad de expresión) al intervenir en una mesa organizada por el Centro Cultural de España, hecho que se puede leer, escuchar y ver en esta misma página (Yo no me sentaría en tu mesa). Envió ahora a lavaca esta secuela del episodio.
Edición e “intervenciones culturales”
La última mesa de Narrativas de Realidad, antes de la sesión de escritura en vivo que cerraría definitivamente las jornadas, empezó de un modo inesperado. Con una “intervención cultural” como se tuvo a bien definir el manifiesto leído por Daniel Riera, editor de la revista Barcelona, en el que cargó duramente contra la gestión del gobierno porteño de Mauricio Macri y contra el propio CCEBA por el “modo escandaloso” en que el dirigente proteño traspasó al Centro Cultural las instalaciones del ex Padelai.
Riera, antes de abandonar repentinamente la sala, sostuvo que el CCEBA no era el lugar adecuado para el desarrollo de unas jornadas como Narrativas de Realidad, en las que se discute el ejercicio del periodismo, por dos razones: había recibido el usufructo de las instalaciones citadas por parte del gobierno de Macri “a cambio de nada” y hoy utiliza el edificio para fines culturales cuando años atrás las familias que vivían en su interior fueron desalojadas “so pretexto de que el inmueble corría peligro de derrumbe”. Citó a la legisladora porteña Patricia Walsch para designar la operación como “un acto de entrega al colonialismo”.
Más tarde, al término de la mesa, Ricardo Ramón Jarne, Director del CCEBA, tomaría el micrófono para responder a las graves acusaciones del editor: “La primera mentira de Daniel Riera es que el CCEBA de San Telmo ha sido cedido por Macri. Fue la Legislatura de la Ciudad, en la que están todos los partidos políticos, quién se lo cedió al Gobierno de España por 30 años. Una vez transcurrido ese tiempo regresará perfectamente equipado a la ciudad. Segundo, no fue a cambio de nada. Ese centro cultural nos costará 9 millones de euros de obra y 1,2 millones en actividades al año, todas ellas gratuitas para el público. En tres décadas de cesión nuestra inversión superará los 50 millones de euros. Y tercero, cuando llegamos en 2009 el Padelai estaba en ruinas, para poder garantizar unas condiciones de seguridad óptimas en su interior hemos tenido que sacar toneladas y toneladas de escombros e invertir otros 800.000 euros en el reforzamiento de estructuras”. El máximo responsable del CCEBA cerraría su intervención lamentando la conversión de un acto cultural en un acto político.
David Rodríguez Seoane
Vamos mejorando: en la cuenta de twitter de CCEBA omitieron toda mención a lo ocurrido, incluyendo mi nombre. Ahora al menos reconocen que estuve allí. Bien, David. Me viste, te felicito. Lo que no viste, no escuchaste, o quizá no te pareció importante, es que me referí a 38 muertos: las 38 personas que asesinó el gobierno de De la Rúa entre el 19 y el 20 de diciembre de 2001. El video está en Internet, David. Miralo. Copate. Y si no tenés ganas, está el texto escrito. Ya sé que a vos te interesa más la propiedad privada o privatizada: a mí, David, me interesan más los muertos. Las 38 personas que asesinó el gobierno de De la Rúa, del cual el actual ministro de Cultura de la ciudad Hernán Lombardi formó parte. Nadie se tomó el trabajo de avisarme que Hernán Lombardi hablaría en la inauguración de las jornadas, aunque sí me dijeron que habría un DJ. Resulta que para mí era un dato importante. 38 muertos. ¿Ya te los olvidaste, David? Hablé de ellos hace apenas 4 días y ya te los olvidaste: supongo que ese olvido -o esa omisión, vos sabrás- te define como persona . Y define con precisión a la institución que representás, la institución desde la cual nos convocan a discutir acerca de nuestro oficio.
Después –sólo después, un rato después, pero después, David, después de haber hablado sobre los 38 cadáveres y sobre el Estado de Sitio, y sobre la pertenencia y la altísima influencia de Hernán Lombardi en ese Gobierno- después, David, recién después, hablé sobre el Padelai. Transcribís las palabras de Ricardo Ramón Jarme: me parece bien, me hubiera gustado que transcribieras también las mías, pero me dedicaste apenas dos pequeños entrecomillados, y te olvidaste de los 38 cadáveres. Mala memoria, la tuya, David…
Después, recién después, David, mencioné la cesión del Padelai. La escandalosa cesión del Padelai: su aprobación por parte de la legislatura porteña no la exime de su carácter escandaloso. Dice tu patrón que mentí y que omití la labor de la legislatura: es curioso, porque vos mismo contás que destaqué el discurso de una legisladora de izquierda que se opuso a la entrega. Olvidaste, David, que además repartí entre los presentes un documento que constaba de dos textos: 1) la lista de muertos del 19 y el 20 de diciembre, esos 38 muertos que no dijiste que nombré; 2) un extenso artículo publicado en el sitio de Internet lavaca.org , sitio que casualmente fue hackeado el domingo pasado, un rato después de reproducir el texto que leí y de linkear el video de lo que vos llamás “intervención cultural”. En ese extenso artículo, David, podías leer algunos detalles sobre el bochornoso trámite que llevó a la cesión. Y si ese artículo no te gusta, querido David, podés leer otro: https://weblogs.clarin.com/revistaenie-unmillondeamigos/2009/03/18/bye_bye_padelai/
Fijate qué curioso: lo escribió Patricia Kolesnicov, una periodista que trabaja en la revista cultural Ñ ( una de las auspiciantes de Narrativas de realidad, fijate que casualidad) una periodista que se toma el trabajo de mostrar lo que ve y decir lo que piensa. Narrativas de realidad, David.
Y 30 años, David, ¿no te parecen mucho? ¿Observaste que los gobiernos en la ciudad se reeligen cada cuatro años? ¿Y les regalaron un edificio para que lo disfruten durante siete gobiernos y medio, David? ¿No te parece mucho? ¿No es un poco mucho? 3500 metros cuadrados. Fijate lo que dice Patricia Kolesnicov: que en 1991 el Gobierno porteño se lo había cedido a la cooperativa que formaban sus habitantes. Se ve que después, otro gobierno porteño tuvo otra idea… Viste cómo es esto: vivimos en un país que tiene por costumbre regalarle cosas al Estado español: ya le regalamos nuestra telefonía, nuestras aerolíneas, nuestro petróleo… ¿Te suena? ¿Querés que siga, David, o vas a objetar con algún tecnicismo mi definición, o me vas a decir que el estado español también pagó fortunas por nuestros teléfonos, nuestras aerolíneas, nuestro petróleo, que nadie le regaló nada? Ya sé, tengo una idea: podés decirme que Repsol es una sociedad mixta. Tenés razón, te felicito. Prosigo, David.
Transcribís luego una larga cita textual de tu patrón sobre dinero invertido y a ser invertido. No te creo, David, ni a vos ni a tu patrón. Disculpame: no le puedo creer a gente que se olvida así como así de 38 cadáveres. Hagamos de cuenta por un minuto que todo lo que dicen es cierto. ¿Qué demostraría? ¿Que invierten dinero en el reciclado de un edificio que van a usufructuar durante 30 años? ¿Que están enojados porque no se los regalaron en perfecto estado? Perdoná, David. Perdoná, Ricardo. No te enojes (no se enojen), en serio te digo (les digo). El próximo edificio que les regalen por 30 años va a estar impecable: te lo prometo. Y si hay que echar a alguien a la calle para que podamos ver un ciclo de Buñuel, ponele, lo echamos. En ese sentido, no te hagas, no se hagan ningún problema.
38 cadáveres, David. El 19 y el 20 de diciembre de 2001. 38 cadáveres. Lo repito cada tanto para que te quede. 38 cadáveres. Hablé de eso y no sólo del Padelai. Ya sé que para vos es más importante el dinero invertido , pero mi escala de valores es un poco diferente a la tuya. Yo empecé hablando de los 38 cadáveres.
Pero vamos al final, David, porque el final me encanta: que el máximo responsable de un centro cultural que representa al estado español sea capaz de decir semejante idiotez en público me produce algo muy parecido a la vergüenza ajena.
El máximo responsable del CCEBA cerraría su intervención lamentando la conversión de un acto cultural en un acto político.
Quiero decir, David, quiero decir, Ricardo, que de tanto en tanto leo alguna referencia al ya gastado y perimido concepto de El arte por el arte, según el cual –hagamos una vulgata rapidita- el arte y la política, ponele, no tienen nada que ver entre sí. Lo que jamás había escuchado de boca de nadie –David, Ricardito, no sé a quién dirigirme porque empiezo a sospechar que escribieron juntos este texto tan revelador, en especial por lo que intenta esconder- era que el periodismo y la política no tenían nada que ver, Ricardito. Eso, te juro, no se me había ocurrido jamás. Para mí, Ricardo, para mí, David, si el periodismo no sirve para recordar a nuestros muertos y para modificar la realidad, no sirve para nada.
Y el hecho de que seas capaz de pensar semejante idiotez, Ricardito (que la cultura en general y el periodismo en particular, no tienen nada que ver con la política) , y de expresarla en público, me indica que tenía toda la razón del mundo cuando me retiré, que el lugar para discutir sobre nuestro oficio no es el CCEBA, y mucho, muchísimo menos, bajo la bendición de Hernán Lombardi (por eso de los 38 cadáveres, ¿se acuerdan, Ricardito, David? 38, en tres meses se cumplen 10 años). Vuelvo a tu escrito, David, o debo decir Ricardito, no sé bien.
El público antes de romper en aplausos para despedir las jornadas pudo seguir la sesión de escritura, entre risas y comentarios, a la vez que saboreaba un buen vino mendocino.
Es importante pasarla bien, Ricardito, David. En Florida, en el Padelai, donde ustedes quieran. La verdad es que estuve flojo al mezclar el periodismo con la política: me fui al carajo, tendría que haber hablado sobre copetes, volantas y bajadas, que era lo que ustedes pretendían. Qué suerte que pudieron brindar con buen vino mendocino y olvidar el mal momento que les hice pasar. Y, sobre todo, olvidar los 38 cadáveres.
Daniel Riera
PD: Me olvidaba de contarles: el martes pasado hackearon también el sitio de Internet www.lavaca.org Es curioso porque lo último que publicaron esos dos sitios antes de ser hackeados fueron el texto y el video del sábado en el CCEBA. Respetuosos saludos.
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Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI































