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Alerta Ecuador: de la dolarización al narco estado

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“Las escenas que vimos en televisión con esos supuestos narcos me parecieron algo armado, para distraer, mientras habría que ver qué está haciendo el gobierno debajo de la mesa con la economía. La pregunta es: ¿A quién le conviene un estado de guerra?”. Así lo planteó Avelina Rogel en diálogo con lavaca, anticipándose a lo que se denunció horas después: el ataque al canal habría sido un montaje organizado por el gobierno ecuatoriano para habilitar al presidente ultraderechista Daniel Noboa a decretar el estado de sitio.

La mirada sobre la dolarización y la liberalización en Ecuador: inflación, empobrecimiento, vacío estatal, extractivismo, decadencia y los efectos sobre la vida cotidiana. Texto: Sergio Ciancaglini

“Lo que está ocurriendo no es una casualidad ni surgió de la noche a la mañana: vivimos en un narco-estado” dice Avelina Rogel desde Ecuador.

El contacto con lavaca se produjo a partir de la supuesta toma de un canal de televisión por parte de un grupo narco, generando el estado de excepción promulgado por el gobierno del presidente ultraderechista Daniel Noboa: 36 años, el más joven mandatario en la historia del país, que se auto percibe como de centroizquierda.

Todo en medio de motines carcelarios, violencia callejera, escenas de pánico y la fuga de Adolfo Fito Macías (jefe del grupo narco Los Choneros) de la cárcel del Litoral, en Guayaquil. 

El gobierno ha declarado un estado de guerra, con intervención de las fuerzas armadas, contra 22 bandas de narcotraficantes que llevan reclutados aparentemente a unos 20.000 miembros en un país de 18 millones de habitantes: en proporción argentina, habría que pensar en un conglomerado narco de más de 50.000 personas.

Ajuste, dólar y bananas

Rogel es ingeniera agrónoma especializada en agroecología, está preparando su tesis para una maestría en Bioética, y culminó la carrera de Etnomedicina en la Faculté Libre de Médecines Naturelles et d’Ethnomedicine de Paris, Francia. Es autoridad espiritual de los pueblos de su país, e integrante de la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador), una de las organizaciones indígenas más importantes del continente, que reúne a unas 1.800 comunidades de la Costa, los Andes y la Amazonía, y necesita traductores en algunas reuniones para comunicarse debido a la cantidad y diversidad de lenguas. 

“Para entender lo que  ocurre actualmente hay que recordar que tuvimos dos gobiernos como el de Lenin Moreno desde 2017 y Guillermo Lasso desde 2021 hasta fines del año pasado, que aplicaron planes de ajuste supuestamente con la idea de utilizar ese dinero en el pago de la deuda externa” (75.000 millones de dólares que representan el 61,32% del PBI).

El resultado, relata Avelina con voz calma, es que “nunca en la historia hubo tan pocos recursos para para salud y educación o la infraestructuras: tenemos todas las carreteras destrozadas. Lo peor no es eso: como las cuentas de luz, por ejemplo, subieron de 10 o 12 dólares a 60, se está volviendo a usar velas. Y como crecen los precios de los alimentos, la gente come cada vez menos y peor. Es todo muy decadente”.

Todos los ajustes, además, tienen un cepo: desde enero de 2000 la economía fue dolarizada. “Eso provocó un gran empobrecimiento, porque primero desataron una hiperinflación, y luego dolarizaron. Los precios quedaron altísimos, y destrozaron los ingresos de la gran mayoría de las personas. No hubo inflación en los primeros años,  pero el dinero no alcanzaba para vivir”. No fue el caso de las minorías acomodadas de la sociedad, que apoyaron este tipo de políticas mientras cundía el empobrecimiento en el resto de la población.

“Con Rafael Correa hubo problemas, pero al menos cierta estabilidad” dice Avelina. “Luego apareció Lenin Moreno, que venía con Correa, pero dio el salto para hacer todas las políticas liberales y del Fondo Monetario Internacional basadas en el extractivismo petrolero. Allí, además del ajuste, empezó poco a poco la inflación, cada vez peor. Y luego llegó a la presidencia Guillermo Lasso, que tenía un banco y se enriqueció porque era funcionario cuando se hizo la dolarización, en el 2000. Ya como Presidente se descubrieron sus vínculos con la mafia albanesa. Como el Parlamento le inició juicio político apeló a lo que se llama ‘muerte cruzada’: lo disolvió y llamó a elecciones”.

A fines de 2023, tras perder la primera vuelta contra la correísta Luisa González, Daniel Noboa la derrotó en la segunda, igual a lo ocurrido en la Argentina con Javier Milei.   

Modelo narco-capitalista

Noboa es hijo de Álvaro, el fundador de la Corporación Bananera que dio nacimiento al Grupo que cuenta con 156 empresas y activos calculados en unos 1.500 millones de dólares.

El año pasado, el propio Noboa definió en una entrevista televisiva la causa del avance incontrolable del narcotráfico en su país.  “Porque no ha habido un control fronterizo real. Porque nuestros puertos están desprotegidos, y porque estamos dolarizados, que es un elemento que ayuda al narcoterrorismo: no tiene que andar cambiando moneda. Es simplemente que entran dólares y salen dólares, no hay rastro cambiario. Y Ecuador tiene el 3º puerto con mayor volumen de contenedores de Latinoamérica. Es fácil el tráfico de esa manera”. Los otros dos puertos son de Brasil y México. Cerró Noboa: “Entonces es un Estado que se presta,  que no tiene un control real portuario y fronterizo a organizaciones narcoterroristas”.

Alerta Ecuador: de la dolarización al narco estado

Avelina Rogel (derecha) durante una visita a la Argentina en 2023.

“Vacunar” por 60 dólares diarios

Avelina baja a tierra toda esa información: “Con la dolarización, la pobreza y la crisis, las familias no pueden producir agricultura, cocos, plátano, yuca, arroz. Los bancos les quitan la tierra. Para salir de la pobreza los más jóvenes, de 12 a 16 años, se van a trabajar para las mafias, que les pagan 60 dólares diarios. Los llaman ‘vacunadores’: están en la calle y cobran un peaje para que puedas salir o volver a tu casa o para que los niños puedan ir a la escuela. Como no hay Estado, y como no existe ni la policía porque no le dan recursos, te dicen: ‘Nosotros te protegemos, me das 5 dolaritos y no te pasará nada’. Si pagas quedas como vacunado. Pero no se puede salir después de las 6 de la tarde. Por eso mi hermana se tuvo que ir de Quinindié, por el peligro y los tiroteos permanentes. Me decía: vivimos para pagarles a ellos, no me queda ni para el arriendo (el alquiler)”. 

Avelina no necesita levantar la voz para decir cosas fuertes: por ejemplo, sobre la dolarización. “Facilita todo lo malo por el lavado de dinero. Está lleno de edificios fantasmas, clubes fantasmas, barrios fantasmas, donde no vive nadie. Lo único que logró la dolarización es que los capitales se concentren en unos poquitos y que los demás nos volvamos esclavos empobrecidos. Decimos que somos Ecuayork”. 

El panorama incluye al Estado: “Hay un abandono total de los servicios básicos. Con el aumento de 12 a 50 o 60 dólares de la luz, la gente va a la compañía eléctrica y les dicen que debe ser que sus lámparas y aparatos están viejos. Todos empezaron a vender las lámparas, las lavadoras, todo lo eléctrico, pero les siguen cobrando lo mismo. Es una situación de atraso, totalmente recesiva. Imagínate vivir sin luz. Ni hablar de Internet”. Para cuando las cifras oficiales hablan de una inflación general anual de menos del 2%, los alimentos básicos para la población crecieron entre el 15 y el 55% entre 2022 y 2023. En dólares.

La situación armada

El episodio en el canal TC, ocupado por un grupo armado deseoso de hacerse ver en el horario del noticiero para tener como rehenes a los trabajadores y periodistas, generó  pánico en las calles. Cuenta Avelina Rogel: “Hubieron muchos accidentes de tráfico porque la gente corría a sus casas a encerrarse. Yo percibí una intencionalidad clara. El canal es del Estado. Pero qué casualidad, debe ser el único lugar de los de poder que no estaba cuidado por la policía en ese momento. La policía no está en la calle para cuidar a la sociedad, sino a estos lugares de poder y principalmente a la gente rica. Nuestra inseguridad es peor: es no saber qué vas a comer mañana, o si tus hijos podrán seguir yendo a la escuela. Hay muchísima deserción escolar por eso”.  

Otro viraje: “Lo cierto es que el lugar no estaba cuidado, casualmente. Y los jovencitos que tomaron el canal, yo veía que serían uno o dos años mayores que mi hija, que tiene 14 años. Esos jóvenes, ¿qué van a hacer? ¿Dónde van a trabajar? Aparece el narcotráfico y les da una posibilidad para que lleven algo a sus familias. Lo mismo pasa con muchas personas que llegan desde otros países y hacen funcionar ese imaginario de que vienen de afuera a quitarnos la comida. Se genera cada vez más violencia. Y las puertas abiertas a esa violencia, después no se cierran”.

¿A quién le conviene?

La pregunta es: «¿A quién le conviene un estado de guerra?”.

Una posible respuesta, hecha también con preguntas: “¿Quiénes nos están gobernando? ¿Cuáles son los intereses que tienen? Porque ahorita si quieren pasar leyes, privatizaciones de sectores estratégicos, tienen a todos distraídos, mirando la tele y encerrados en sus casas, con pánico. Al crear caos hay muchas cosas que pueden pasar por debajo de la mesa en nombre de la seguridad. Nos dicen que tenemos que unirnos, apoyar al presidente con todas las leyes que quiera. Se juegan la psicológica”.

El método: “Van creando enemigos, pero el verdadero problema es que con esas normas de seguridad toman como enemigos a los activistas sociales, los activistas que quieren defender la naturaleza. Eso es lo que quieren los gobiernos y las empresas con los decretos. Hablan de los narcos, pero la verdadera víctima de la violencia siempre es el pueblo. Las urbanizaciones de la gente rica están más blindadas que las cárceles de ala seguridad de Guayaquil y de Quito”.

El narco estado

“Vivimos en un narco estado. No es nuevo, pero creo que el tráfico es también el tráfico de la vida misma, de nuestros territorios, nuestra cultura, nuestra forma de vida”. 

Frente a tanto montaje Avelina habla de la realidad: «He visto a los grupos narcos robando o maltratando a la gente pobre sin que nadie lo impida. He visto a los médicos en los hospitales llorar porque no tienen lo mínimo con qué atender a los pacientes porque el Estado no les da nada. Veo cómo despiden gente todos los días y ni si quiera les pagan porque las leyes no defienden a quien trabaja. Y cuando las organizaciones hemos salido a la calle a defender nuestros derechos, nos atacan, nos detienen y nos matan”. Recuerda las movilizaciones contra Lenin Moreno, con 11 muertos, 1.340 heridos, 1.200 detenidos en 2019, y contra Lasso en 2022: 6 muertos, 60 heridos”.

“Entonces, ¿dónde está la violencia? ¿De dónde viene? No solo la violencia de las balas, sino la de la falta de atención médica, de educación, de posibilidad de vivir. ¿Somos nosotros el enemigo?”.

¿Quién subsidia a quién?

¿Cómo se posiciona la CONAIE frente a la situación? “Estamos un poco en jaque mate. Está avanzando la derecha en el continente. Las izquierdas han ido poniendo los cimientos para que el proyecto neoliberal ponga el techo. Lo importante es comprender que el Estado vive de nosotros. En Ecuador el 78% del alimento que se produce viene del sector campesino y de la agricultura familiar indígena. A eso el Estado no le da nada. Nosotros estamos subsidiando la vida del resto”.

Usa Avelina una figura futbolera: “Tenemos que darnos cuenta de nuestro propio poder, y desmarcarnos de todas las políticas jerárquicas, universalistas, globalizadoras, que lo único que quieren es sostener una vida en condiciones de esclavitud, sin libertad: o te quedas en estas condiciones, o no comes, no vives. Entonces debemos tener esa fuerza para no quedarnos en la rabia ni en la frustración. Tenemos que resignificar y abrirnos a cosas nuevas. No se trata solo de resistir, sino de hacernos valer. De buscar formas de insurgencia, de desobediencia. Incluso de quienes quieren darnos sus miradas jerárquicas para resistir como ellos quieren. En la CONAIE, con nuestros pueblos, nacionalidades, con organizaciones fraternas, se está trabajando justamente el poder crear proyectos políticos de territorio, comunitarios, de base, que se desmarquen de la política electoral y partidista, empezar desde otros sitios desde otros lugares. No fortalecer el discurso de los otros. ¿Le voy a dar poder a esa violencia? Hay un sector que cae en la desesperación, en la incertidumbre. Nosotros podemos mostrar que hay otro sector bien despierto, bien claro sobre lo que está pasando. Hay que hablar menos y hacer más”.

¿Por ejemplo? “Bueno, ahorita mismo ponemos los huesos, nos juntamos, hacemos nuestro cotidiano. Hay pájaros que cantan, es un día maravilloso, las guaguas están correteando, veo mucho verde. Así que bueno: nos toca mirar desde otro lugar ¿no? Y ya veremos qué hacer para defender toda esta vida”.  

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema?

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nanny Pelazzini/lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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MU 212: El fin de un mundo

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MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.




MU 212: El fin de un mundo

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur


Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande


Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera

De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.

POR FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito

Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable. 

FRANCISCO PANDOLFI




MU 212: El fin de un mundo

La guerra invisible: la Antártida en la mira


Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?

SERGIO CIANCAGLINI




MU 212: El fin de un mundo

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.

Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.

POR LUCAS PEDULLA




MU 212: El fin de un mundo

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial

En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.

POR CLAUDIA ACUÑA




MU 212: El fin de un mundo

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio

Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.

POR MARÍA DEL CARMEN VARELA

Patagonia rebelde

Crónicas del más acá por Carlos Melone.




MU 212: El fin de un mundo

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot

Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.

POR FRANCO CIANCAGLINI




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