Nota
El legado de Barrick
El pueblo de Jáchal cumple una semana de asambleas y movilizaciones, con un pico de 6.500 personas el viernes y la iniciativa encaminada de una nueva marcha a la capital sanjuanina para presentar un proyecto de ley que prohiba la megaminería con cianuro en toda la provincia. ¿Qué (no) deja la mina?
El pueblo de Jáchal cumple una semana de asambleas y movilizaciones, con un pico de 6.500 personas el viernes y la iniciativa encaminada de una nueva marcha a la capital sanjuanina para presentar un proyecto de ley que prohiba la megaminería con cianuro en toda la provincia. También se cumplen diez años desde que Barrick Gold comenzó a producir en Veladero. ¿Qué (no) deja la mina?
Ojos que no ven
En Jáchal e Iglesia le dicen “la báyik” y la ubican con el brazo estirado en dirección al noroeste y arriba, en algún lugar de la Cordillera de los Andes. La nombran como quien habla de una prima lejana que llegó para entrometerse en la vida y la paz cotidiana de una familia (de su pueblo), hace ya diez años o quizá más.
En el centro de Jáchal la presencia de la empresa se reduce a una oficina (que cambió de dirección el lunes después del derrame de 224 mil litros de cianuro sobre el arroyo Potrerillos) y también a alguna campera roja con el logo de Barrick Gold, vestida por ex mineros o familiares que la siguen usando porque está buena. Los vecinos calculan que hoy, de los más de 3 mil contratados que dice tener la mina, apenas 30 son de Jáchal y tienen camperas nuevas.
En las rutas cada tanto se ven pasar colectivos que llevan y traen personal desde San Juan o camiones que llevan y traen combustible o cianuro, pero más allá de esas referencias, la convivencia con Barrick se fue volviendo costumbre a partir de los casi 200 kilómetros, y todas las montañas, que separan visual y físicamente al pueblo de la mina.
Lo que une a Jáchal con Veladero es el agua, el agua del Río Jáchal que se carga del Río Blanco, de Las Taguas y en la naciente del arroyo Potrerillos, sobre el que la empresa derramó, al menos, 224 mil litros de cianuro el domingo 20.

El río Jáchal
Los vendidos
La noticia del derrame llegó por Whatsapp como la confirmación del peor pronóstico de la asamblea de Jáchal que ya en 2004 alertaba sobre los impactos de la instalación de esta mina; y, también, como la gota que rebalsó la paciencia de todos los sanjuaninos que fueron comprobando, en todo este tiempo, cómo las promesas del progreso y desarrollo minero se convirtieron en mentiras.
“Hubiera preferido no tener razón”, dice Silvina, profesora de biología y parte de la vieja guardia que en 2004 alertó del peligro del cianuro y, junto a otra decena de jachaleros, terminaron tildados de “locos”. “Nosotros tenemos una posición tomada desde hace muchos años y la hemos advertido. Me pregunto: ¿El gobierno y la empresa tuvieron tanto poder? ¿O la asamblea se equivocó en el modo?”. Silvestre, otro de aquella y de esta asamblea, responde con una teoría: “Barrick no compró a la gente: la gente se vendió”.
Fredy Espejo, vecino de Iglesia, confiesa ser uno de los vendidos y hace la historia larga que cuenta la estrategia que utilizó la empresa para desembarcar con éxito en el departamento de Iglesia: “Mi padre sembraba lechuga y porotos; las semillas de Iglesia eran muy famosas. En los 90 nos instalaron un control fitosanitario y no pudimos sacar más semillas de Iglesia: papa, ajo, porotos. Después vino la otra parte, y es que una empresa llamada La Nogalina SRL fue comprando a muy buen precio las tierras que eran de siembra. Ellos ofrecieron comprar la tierra y seguir cultivando y dando mano de obra. Y así fue”.
Fredy empezó a trabajar como jornalero en siembra, raleo y cosecha de peras y manzanas, que luego eran exportadas a Holanda. “Pagaban buen sueldo, en blanco, todo bien, pero de pronto dijeron: ‘no cosechamos más’. Y nos empezamos a mirar entre nosotros: ‘¿qué hacemos?’. Entonces fuimos para arriba”, dice, mirando la Cordillera de los Andes. “Antes de llevarnos a la mina nos crearon la dependencia laboral”. Además, marcaban el fin de una agricultura que nunca volvería a ser la misma.
Fredy trabajó durante diez años en los distintos puestos que la Barrick tuvo en la montaña y cuenta con gracia el momento en que la empresa descubrió que ahí había oro “en el pozo 38”. Su historia, que será contada en la MU de octubre, sigue con su labor en la parte de control ambiental de Barrick, su posterior despido y persecución. Hoy Fredy reparte cartas de OCA, vende seguros y tiene su pequeña siembra, todo parte del rebusque para sobrevivir.
Dice Silvina, de Jáchal: “Nunca estuvimos en contra de los laburantes. Teníamos corazón y lo seguimos teniendo. Hay mucha gente que en ese momento pensó con la panza y las tripas de los hijos. Y el corazón y la materia gris quedaron relegados porque nos hicieron creer que no quedaba otra. Como pueblo tenemos que hacer un mea culpa al respecto”.

Silvia
La década minera
Jáchal era mundialmente conocida por sus cebollas, según cuenta el agricultor Bernabé, por una composición particular del agua que las hacía jugosas. Hoy ya no lo es más. Silvina: “Mi papá era un tipo productor de cebollas y no lo es más. Por diferentes motivos, pero nunca más pudo arrancar. Porque tampoco hubieron políticas aplicadas para impulsar a los pequeños y medianos productores. La mina se llevó todo. Al no impulsar estas políticas y darle tanto vuelo al trabajo minero, quedó como que no quedaba otra que trabajar en las mineras”.
“No han sido capaces ni de mantener lo que tuvimos antes del 2000”, dice María Inés, maestra rural. “No tenemos la agricultura, el agua está contaminada, el desarrollo que venía a partir del desarrollo minero tampoco está. ¿Para quién es sustentable? Para nosotros los jachalleros no lo es”.
Otros indicios del anunciado progreso:
-“Somos los mismos 20 mil habitantes que hace 20 años”, compara Rodolfo.
-“El hospital parece una sala de primeros auxilios”, afirma Leonesa, y todos asienten.
-Jorge, mecánico de Rodeo, dice lo mismo de ese pueblito iglesiano: “Gracias a dios soy papá hace 3 años y conocí una sala de pediatría: 4 paredes, una ventana, una cunita y listo. No hay insumos”.
En el hospital de Rodeo no se hacen partos. La mutación en estos diez años del hospital, describe Jorge, es la misma que en Jáchal: “Es una sala de primeros auxilios”.
Silvia, vendedora de ropa cuenta de un crecimiento: “Si hay un crecimiento fue de un 5%, lo que más pudo haber crecido acá son los electrodomésticos. Pero, por ejemplo, éstos de en frente que venden comida, a ellos los hicieron inscribirse como grandes contribuyentes, como proveedor del Estado para darle alimentos a la Barrick, pero al final jamás les pidieron”. Silvia suma la historia de una ferretería quebrada por las promesas: “Yo tengo un amigo que tenía una ferretería y le hicieron comprar un montón de cosas. Creía que iba a vender todo eso y el chico cerró porque se metió con ese material y no compró lo que le vendía al cliente de todos los días”.
Además de las anécdotas aisladas que terminan armando un panorama, en Iglesia ocurrió en febrero una marcha de desocupados que reunió a 50 iglesianos que marcharon desde el Municipio hasta la sede de Barrick para pedir trabajo. “Yo calculo que hay en el Departamento de Iglesia un 60% de la fuerza laboral sin trabajar”, dijo Hernán Montaño, uno de los afectados. Las únicas oportunidades, según relató, son las obras públicas del Municipio “pero que involucran al dueño de la constructora y algún ayudante; son contadas, realmente muy pocas y las posibilidades laborales son casi nulas”. Montaño cuenta que manejan una base de datos de 450 iglesianos desocupados.
Jorge, de Angualasto, mientras mira a su hijo jugar al fútbol en el equipo del pueblo dice que la realidad es más compleja: “Yo ahora estoy desocupado, pero tampoco se puede decir desde afuera que la mina se cierre, porque hay gente que vive de esto. Es complicado. Es cierto que no hay trabajo y también lo del agua… Yo no sé, si sigue así nos vamos a volver un pueblo fantasma”.
El derrame de cianuro ahora “ha generado un impacto no sólo ambiental, sino económico y social. ¿Quién te compra un cultivo de acá ahora?”, pregunta Silvina. El golpe al turismo también fue otro de los efectos inmediatos: las reservas en los hoteles se cayeron tras la noticia del derrame.

Roberto
La mala palabra
Entre los balances también entra la sensación de que en Jáchal hay más enfermos que antes. El famoso “algo está pasando” que precede al espaldo científico, y lo reclama.
El atractivo del trabajo minero fue siempre y únicamente la alta remuneración, que puede rondar entre 30 y 40 mil pesos, aunque en la práctica, según cuentan empleados actuales, existen distintos tipos subcontratos como maniobras para eludir los sueldos del sindicato AOMA. “Hay más de 500 empleados con sueldos del sindicato de comercio”, asegura Roberto, uno de los trabajadores mineros vecinos de Jáchal.
Los sueldos intentan equilibrar las condiciones laborales: “Creo que nadie se fue a trabajar a la mina por gusto, a estar a 4.500 metros de altura, a morirte de frío, a enfermarte de presión arterial, estar lejos de tu familia 14 días”, dice Roberto, quien por estar tanto tiempo fuera de su casa, asegura: “perdí el respeto de mi hijo”.
Roberto es en los papeles contratado de Barrick, aunque su médico le prohibió “subir” hace 2 años. En los estudios le encontraron fibrosis pulmonar e hipertensión arterial. “Se me agrandó el corazón”, grafica él, en su casa que es a la vez una tienda de zapatos.
Deolinda sostiene que en Jáchal hay una mala palabra: cáncer. Ella lo tuvo y, según cuenta, se operó y ya está salvo. María Inés, por su parte, relata que tiene tres personas en su familia con esa enfermedad.
Silvia tiene una casa de ropa frente a la plaza principal, una de las más exitosas de Jáchal, al que se acercan muchas mujeres. Hace dos años, junto a clientes y comandadas por una psicóloga social formaron un grupo llamado “Cadena de luz” que reúne a mujeres con cáncer. “Tratamos de ayudarnos y darnos afecto, decir “te va a pasar esto con la quimio”, enseñar a cómo poner el pañuelo; tenemos pelucas para el que quiera usarlas, o gorritos en invierno. A la gente le cuesta mucho aceptar que tiene cáncer”. El grupo reúne a casi 30 mujeres de Jáchal.
La casa de ropa se ha transformado así en una clínica de contención psicológica. Qué percibe desde ese termómetro: “Yo lo que estoy viendo es mucho cáncer de hígado. Puede ser por la alimentación, para mí es por el agua. El agua siempre ha tenido mucho arsénico. Y te estoy hablando de que sabemos cáncer de mujer. De hombres sé que hay muchos también”. Su marido, ex intendente del municipio, murió a los 47 años por un cáncer de riñón.
Dice sobre la atención médica: “Todos los pacientes oncológicos viajamos a San Juan, acá no hay oncólogos ni el hospital tiene herramientas. Por eso no existen las estadísticas”.
Nota
Matar por matar: la violencia policial porteña y el crimen en Lugano de Gabriel González

Gabriel González, 45 años, pintor, fue asesinado por personal de la Policía de la Ciudad el jueves navideño en el barrio de Lugano, en un nuevo caso de gatillo fácil que además fue registrado por las cámaras de los vecinos. Gabriel intentó intervenir cuando la policía le estaba pegando a uno de sus hijos. Estaba sin remera, descalzo, desarmado. Lo fusilaron a corta distancia, las imágenes que aquí reproducimos están disponibles y se observa perfectamente quién le disparó. En el barrio sostienen que hubo violencia policial, además, sobre algunos de los testigos, para que hagan el silencio necesario para permitir la impunidad del y los autores.
En la foto de portada se ve a la derecha a Gabriel en el momento en el que es impactado por los disparos policiales.
Además de su trabajo como pintor, Gabriel se dedicó especialmente a la contención de jóvenes con consumos problemáticos. Presentamos la información publicada por el diario Tiempo Argentino, integrante junto a lavaca de la Unión de Medios Autogestivos, un símbolo y una realidad sobre la violencia institucional de estos tiempos.
Amigos, allegados y vecinos de Gabriel González, el muchacho de 45 años que murió en medio de una violenta represión de la Policía de la Ciudad, ocurrida en Navidad en Villa Lugano, marcharon en reclamo de justicia. La familia aseguró que fue asesinado a mansalva y denuncia un nuevo caso de gatillo fácil.

Las lágrimas de Nelly, la viuda de Gabriel González. (Foto: Gentileza Pablo Lecaros)
Nelly, la viuda de Gabriel, aún habla de su marido en tiempo presente. En diálogo con la prensa que se movilizó hasta Cruz y Escalada, en Lugano, donde se concentró la movilización, expresó: “Hace más de 25 años que comparto con él, que vivo con él, que la luchamos, salimos a laburar todos los santos días. Tanto él como yo, salimos a trabajar para tener las cosas que tenemos y lo que pudimos construir. La peleó siempre. No es una mala persona. No se merecía morir de esa forma. Quiero justicia por la vida de Gabriel”.
La mujer recordó que llegó a la escena del crimen cuando a su pareja “ya le habían pegado. Tenía toda la cara ensangrentada. En todo momento traté de pararlo y que no le sigan pegando, porque lo estaban lastimando. Escuchaba cómo lo incitaban a pelear con ellos. Todo el tiempo lo incitaban a pelear. Él estaba enojado y ellos eran cada vez más. Le dieron un tiro muy de cerca”. Nelly también recibió heridas en las piernas y en los brazos.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Entre sollozos, la viuda pidió a sus vecinos que no la dejen sola. “Luchemos. No es la primera vez que pasa algo así. Ellos vienen a matar, no vienen a apaciguar las cosas, a tranquilizar, sea lo que sea que esté pasando. Al amigo de él lo cagaron a palos, lo llevaron a la comisaría y le dijeron que no diga nada”.
La mujer se refiere al amigo de Gabriel que en los videos, donde quedó registrada toda la secuencia, se advierte que intenta calmar a la policía. Gerardo, el hermano de la víctima, también mencionó “al muchacho que se llevaron preso, lo golpearon y lo amenazaron que lo iban a matar, le dijeron que conocían a su familia y a su casa. Para que no declare”.
Según pudieron reconstruir, el amigo de Gabriel fue liberado de la Comisaría 8A a eso de las 5 de la madrugada de este viernes. “Le aflojaron todos los dientes, le pegaron en las costillas entre el policía que disparó y había otro peladito. Todo para encubrir la cagada que se mandaron ellos”.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Por su parte, la abogada de la familia, Romina Ávila, precisó que “cuando le tiran a Gabriel, le tiran estando totalmente desarmado, indefenso y a una distancia prudencial del personal. Esto quiere decir que en ese momento no estaba agrediendo al personal. Tampoco se puede argumentar que hubo un exceso en legítima defensa, es lo que nosotros llamamos gatillo fácil”.
La asesora de la familia señaló en Radio Con Vos que esperan los resultados de la autopsia y las pericias, cuyos análisis preliminares deberían estar para este sábado. “Está documentado que quien dispara es un policía que bajó del patrullero. Tenemos su rostro, imagen por imagen. Ahora a pedido de la justicia, la Policía de la Ciudad, debería identificarlo”, esgrimió.

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
Gabriel era pintor y solía contener a los chicos del barrio que padecen consumo problemático. De hecho, comenzó con esa tarea social tras un contexto de abuso de drogas por parte de su hijo. “Era una persona humilde, hijo de migrantes, muy pujante, una persona que trabajaba y en ocasiones como esta, un festejo popular, participaba. Lo grave de su conducta ayer fue salir a la vereda a compartir con los amigos, sus vecinos. Es común eso acá. Los encuentros se comparten por más que a ellos no les gusten. Es parte de la cultura”, analizó la abogada.
“Acompañaba a chicos con consumo, porque con su hijo dio una larga lucha por esa misma situación”, añadió Ávila, quien concluyó: “La Policía de la Ciudad sigue deambulando y caminando por acá. Son los mismos policías de la Comisaría Vecinal 8A que ayer estaban tomándole declaración a sus mismos compañeros que horas antes habían ido a herir de muerte a Gabriel. Conviven con nosotros y el miedo es grande y está”.
Respecto a la autopsia, la mujer indicó que los restos fueron trasladados este viernes a las 8 a la morgue judicial y que los resultados «van a ser sumamente clarificadores de lo que creemos y que sostenemos como teoría del caso, que para nosotros se trató de un hecho de violencia institucional. Que no tuvo ningún tipo de defensa, ni exceso en legítima defensa por parte del personal policial».

Foto: Gentileza Pablo Lecaros.
“Mi primo asesinado por la policía era un chico trabajador, nacido acá en el barrio, en la Villa 20. Era papá de Dante y Ángel de 21 y 25 años. Re familiero. En cumpleaños o reuniones familiares él siempre estaba en la parrilla haciendo el asado. Le encantaba compartir, era fanático de la pesca, un arquerazo del equipo del barrio que hace poco salió campeón. Cariñoso, amable, sencillo, solidario. Gabriel era muy valiente, no le tenía miedo a nada”, dijo a Tiempo Oscar Villaverde, primo de Gabriel y docente de la Escuela Técnica N° 13, Ingeniero José L. Delpini de Villa Lugano.
Fue el propio Oscar quien publicó en las redes en la tarde noche de ayer el asesinato de su primo: “Hoy en un forcejeo con la policía tras defender a su hijo asesinaron a quemarropas a mi primo Gabriel González e hirieron de bala a su mujer”.
El video filmado por un vecino dejó en evidencia el asesinato a quemarropa denunciado por quienes fueron testigos del brutal crimen. Se lo ve Gabriel sin remera, defendiéndose de los golpes contra media docena de efectivos policiales que lo golpean sin piedad.
De golpe, uno de ellos saca su escopeta y le dispara. La muerte fue instantánea y uno de los disparos hirió a la compañera de vida del asesinado y a otros vecinos que observaban con asombro la brutalidad policial.
Nota
Se confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el ataque al fotógrafo Pablo Grillo

El gendarme Héctor Guerrero será procesado por el ataque que hirió gravemente en la cabeza al Pablo Grillo el 12 de marzo pasado (la foto de portada muestra a Pablo durante su recuperación, que aún continúa). La Sala II de la Cámara Federal porteña ratificó la decisión de la jueza María Servini que había sido apelada por el acusado. Además, pidieron investigar las posibles responsabilidades de quienes estuvieron a cargo del operativo. Presentamos aquí la información del diario Tiempo Argentino, uno de los integrantes de la Unión de Medios Autogestivos.
La Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones confirmó el procesamiento del gendarme Héctor Guerrero por las lesiones gravísimas producidas al fotógrafo Pablo Grillo y por el abuso de armas en otras cinco oportunidades durante la manifestación de los jubilados del 12 de marzo pasado.

El gendarme Héctor Guerrero el día de su declaración ante la jueza María Servini.
El fallo de la Cámara lleva las firmas de los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Roberto Boico. En su voto, Boico además, exigió que se profundice la investigación por las eventuales responsabilidades de las autoridades a cargo del operativo.
La situación del gendarme Guerrero había llegado a la cámara de apelaciones luego de un planteo de la defensa del acusado en la que pidió revocar el procesamiento como presunto autor del disparo con una pistola lanza gases contra Pablo Grillo, quien sufrió heridas gravísimas durante la represión policial a aquella protesta de jubilados en el centro porteño.
El planteo de la defensa se produjo en el contexto de varias resoluciones judiciales polémicas que se dieron durante en la semana posterior al triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), que tuvieron como principales beneficiarios a Mauricio Macri y Javier Milei, y como principales perjudicados a Cristina Kirchner y Guillermo Moreno. Sin embargo, el oportunismo no funcionó y este viernes los tres camaristas le dio un revés al gendarme al entender que el acusado debe ir a juicio.
Guerrero, asistido por los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, solicitó revertir el procesamiento que oportunamente había sido dictado por la jueza federal María Servini. La defensa sostuvo que no está acreditado que el gendarme haya sido el autor del disparo y afirmó que su conducta se ajustó a los protocolos vigentes para el uso de armas lanzagases.
En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene como querellante, respaldó la resolución de Servini y la validez de las medidas de prueba, entre ellas el relevamiento en el lugar del hecho, un informe balístico de la Policía de la Ciudad y la reconstrucción denominada “Mapa de la Policía”, elaborada por realizadores audiovisuales y peritos forenses.
Nota
MU 210: La batalla final


El femicidio de Lucía Pérez a manos de dos narcos de Mar del Plata motivó el primer Paro Nacional de Mujeres. Tras una larga luchar familiar y social se logró la condena, pero ahora una nueva maniobra judicial puede dejar impunes a los culpables. Un ejemplo de que todo lo que conseguimos está en peligro. ¿Podrán?
Las notas de esta edición:

Negacionismo de Estado: Informe 2025 del Observatorio Lucía Pérez
¿Qué hay detrás de la avanzada oficial para negar los femicidios? Radiografía de cómo cada poder del Estado, por acción u omisión, busca ocultar las causas y consecuencias del asesinato de mujeres. Y por qué lo hace. Por Claudia Acuña

El Aleph (versión putas): Entrevista a Georgina Orellano
¿Cuánto cuesta la vida? ¿Cuánto vale? La dirigente de AMMAR y la actualidad desde la esquina: lo que se ve, lo que no se escucha, las falsas soluciones progresistas, lo que hay que abolir. Lo narco, la revolución, el cuerpo, la salida. Una recoridapor sus tatuajes, y todo lo que significa ser puta. Por Claudia Acuña y Lucas Pedulla

Carla Soggiu: La impunidad avanza
Carla recibió un botón antipánico por las agresiones de su pareja, que la ató, golpeó y violó delante de su hija de dos años. Semanas después de ese hecho, accionó cinco veces ese botón pero la policía no la encontró. Apareció muerta en el Riachuelo. Las complicidades, las burocracias, el rol de Diego Santilli y la lucha de una familia que define el caso como un femicidio de Estado. Por Francisco Pandolfi

Alma y vida: El femicidio de Lucía Pérez, hoy
¿Qué es la justicia? ¿Cómo enloquecer a una familia? ¿Por qué buscan eliminar la figura de
femicidio? ¿Cuál es el rol práctico del Estado y el negacionismo? El Tribunal de Casación resolvió que el de Lucía Pérez no fue un femicidio. La política de la misoginia como aversión hacia las mujeres y el paralelismo con lo narco que vende droga junto a las escuelas. Las “sumisitas”, la violencia y el sometimiento. Marta y Guillermo: una familia que trabaja en comunidad, y las claves para que las pesadillas no sigan asesinando a los sueños. Por Sergio Ciancaglini

Crónicas del más acá: Al trote
POR CARLOS MELONE

El Caliban y las brujas: La obra Fuerza mayor, protagonizada por jubiladas
La alianza entre Jubilados Insurgentes con integrantes del Teatro Caliban parió está obra que pone en escena lo que pasa todos los miércoles frente al Congreso. Una forma creativa de elaborar la actualidad con las herramientas del teatro, para hacer sentir, pensar e interpelar a los más jóvenes. Por Franco Ciancaglini

Sin berretines: Lo que nos cuenta la cárcel
Estudiantes de Sociología y Trabajo Social que cumplen condena en la cárcel de San Martín comparten sus reflexiones sobre la libertad, el encierro, y la actualidad más acá de las rejas. ¿Cómo funciona lo narco? ¿Qué implica buscar plata fácil? Lecciones sobre educación, berretines y prejuicios, el sentido de la vida, y la teoría de la bobalización. Por Sergio Ciancaglini

Sin protección: Ley contra el Acoso y después
Perdió estado parlamentario el proyecto de ley de acoso en ámbitos laborales y académicos: una muestra de la desidia y el abandono de las políticas de género. Del caso Brieger a Milei, cómo sigue la organización de las mujeres para empujar lo imposible en tiempos de motosierra, fascismo y un Congreso estancado. Por Evangelina Bucari

Con horizonte: 38º Encuentro Plurinacional en Corrientes
Cien mil personas participaron del 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades. MU lo registró con crónicas día a día, que pueden leerse en lavaca.org. Compartimos aquí parte del registro fotográfico y una mirada sobre la trastienda de debates que explican mucho de lo que pasó en un evento extraño y extraordinario. Por Claudia Acuña. Fotos de Line Bankel

Sin cuerpo: La ¿impericia? en la causa de Cecilia Basaldúa
A lo largo de este 2025 la nueva instrucción que investiga el femicidio de Cecilia Basaldúa, ocurrido en el año 2020 en la localidad cordobesa de Capilla del Monte, Cambió fiscales, tomó nuevas pruebas y amplió testimoniales. Sin embargo, en el marco de un proceso judicial que avanzaba, una noticia coronó la impunidad en esta causa: hace cuatro años que el cuerpo de Cecilia fue retirado de la morgue judicial sin el consentimientode la familia. Por María Eugenia Marengo

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