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Los últimos días de Santiago: cuatro testimonios que desmienten la hipótesis del gobierno

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Tres personas vieron a Santiago Maldonado en dos eventos distintos el 27 y el 29 de julio en El Bolsón. Otra cuenta en exclusiva que llevó al joven en auto a la Pu Lof en Resistencia en la mañana del 31, un día antes de ser visto por última vez. lavaca reconstruyó estos testimonios que desmontan la operación del Estado respecto a las hipótesis que difunden los medios comerciales sobre que Santiago no estuvo en la comunidad o que fue herido días antes, para desviar el eje: la desaparición forzada en manos de Gendarmería. En tanto, la CIDH otorgó una medida cautelar para que el Estado adopte “las medidas necesarias para determinar la situación y el paradero” del joven y estableció un plazo de 10 días para que informe periódicamente qué está haciendo para buscar a Santiago. La familia exigió a través de un comunicado su participación activa y el control en la investigación.
Luego de negar que Santiago Maldonado fuera víctima de una desaparición forzada, difundir los datos personales de un testigo protegido y defender el accionar de Gendarmería del 1 de agosto diciendo que “no iba a tirar ningún gendarme por la ventana”, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, sugirió la posibilidad de que el joven de 28 años haya sido herido el 21 de julio en un ataque atribuido a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) a un puestero de Benetton de la localidad chubutense de Epuyén. La versión tomó impulso en los medios comerciales que, lejos de apoyarse en los testimonios de la comunidad, la familia, la Defensoría Federal y los organismos de derechos humanos, propagaron que Maldonado podría haber sido herido – hasta de muerte- a cuchillazos. Incluso, el periodista de La Nación, Francisco Olivera, llegó a preguntarse al aire en el programa Odisea Política del 21 de agosto “qué pasa si a Santiago Maldonado no lo mató la Gendarmería, sino un mapuche”.
Sergio Maldonado y Andrea Antico -hermano y cuñada de Santiago- dijeron a lavaca que esa hipótesis busca desviar el eje de la participación de Gendarmería en la desaparición forzada: “¿Qué van a hacer? ¿Decir que estuvo ahí y que la sangre es de él? Si van a hacer eso, ya está: ya sabemos cómo es. Que inventen otra cosa”.
El director ejecutivo del CELS, Gastón Chillier, dijo en otra entrevista que la desaparición forzada funciona, en general, para encubrir otro delito. “Si vos no manejás esa hipótesis y la rechazás de plano, estás favoreciendo la impunidad. Eso es grave y más grave aún que esté sucediendo cuando los hechos están siendo investigados. Nos parece gravísimo cómo se está manejando el caso de Santiago Maldonado desde el Gobierno. A esta altura podríamos decir que desplegó una campaña de desinformación para desviar la investigación”.
lavaca habló con tres personas que confirmaron haber visto y estado con Santiago en dos fiestas distintas el 27 y el 29 de julio en El Bolsón. Una cuarta revela que fue quien llevó a Santiago hasta la Pu Lof el 31 de julio por la mañana.

“Estaba impecable”

Una de las personas que vio a Santiago es María Eva Babarini, del Colectivo FM Alas.
“A Santiago lo conocí en un folklombe, una noche de folklore y candombe que hicimos en la Estación de Cerveza de El Bolsón. Fue el 27 de julio. Es una estación que se hizo en el predio de la Feria Franca donde todos los jueves de la no temporada se hacen eventos para compartir música regional y que se extienden viernes y sábado. Son espacios muy lindos, donde va gente grande, chiquitos, adolescentes, de mediana edad. Ese jueves nos juntamos a las 9 de la noche y estuvimos hasta las 2 de la mañana. Es un lugarcito reducido y Santiago estaba sentado en uno de los banquitos sobre el piso, tratando de ver de qué se trataba la chacarera. De hecho, se sumó con una de las chicas para tratar de aprender a bailar unos pasos. Una persona muy agradable, muy dulce, muy amorosa. Y cuando empezaron las marchas por la aparición de Santiago, que ahí nos enteramos que era el mismo chico que habíamos visto, me entero que el 13 de julio él le había hecho un tatuaje a uno de mis hijos y a otros amigos. Él tatuaba a domicilio en El Bolsón. Pasaron un día hermoso, diez horas juntos. Ese es Santiago”.
-¿Vos lo viste el 27 de julio?
-Sí. Estaba impecable, perfecto, caminaba muy bien, se relacionaba con la gente maravillosamente, no tenía ningún tipo de rasgo de haber tenido algún encuentro desagradable con nadie y, mucho menos, que lo hayan lastimado en el cuerpo.
-¿Y vos te enteraste en la marcha que era el joven que estaba desaparecido?
-Cuando sale la primera foto de Santiago, que se hace viral y pública, se lo ve con muchas rastas, la barba larga. No era el Santiago que vimos ese jueves. Estaba con el pelo recogido, bastante menos barba, otra mirada. Yo me di cuenta en la primera marcha. Estábamos en la calle, todos mal, angustiados. Se acerca una amiga y me dice: “¿Viste quién es Santiago? Estuvimos con él, el 27”. Ahí me cae la ficha. A la tarde me llama mi hijo, llorando: “Ma, ¿viste el chico que te conté? Es Santiago”.

El pibe de los tatuajes

La amiga de Eva que le avisa en la marcha es Yanina Aleuy, docente. Había visto a Santiago en una feria en junio: “Es muy sociable. Me habló de sus tatuajes. Hay mucha información que por ahí sale y es grave: dicen que Santiago había ido a apoyar a la RAM. Y no es cierto: es una más de las mentiras que están armando”.
¿Qué recordás del 27?
-Estábamos escuchando música. Alguien me toca el hombro, me doy vuelta y lo saludo: era Santiago. Charlamos un ratito, de cómo andábamos, qué estábamos haciendo, de la vida, de los viajes, que había llegado hacía poco. Lo vi un rato largo en el lugar. Él estaba con un grupo de chicos. Estaba ahí: entero. Yo no sabía que él era Santiago Maldonado: me doy cuenta cuando llega su foto. Él era El Brujo acá. Ese día (el 1 de agosto) llega un mensaje diciendo que en la Lof estaban reprimiendo, que había un desaparecido, pero nos llegaba un mensaje con un dato, después con otro, porque al principio lo buscaban con el apellido de la madre: Peloso. Hasta que llegó la foto. Y ahí dije: “Ese es el pibe que yo vi, el pibe que hace los tatuajes”.

Los conocidos reconocieron a Santiago gracias a las fotos. Recuerdan sus últimos días con un aspecto similar a esta imagen, más que a la foto con el pañuelo.

“Estuvimos tomando unas cervezas”

Facundo Herrera Aquino conoció a Santiago en junio en la casa de unas amigas. “Nos juntamos una noche y ellas se iban a tatuar. Él viajaba de esa manera: tatuando y compartiendo con la gente. Ahí nos vimos por primera vez. Entre charla y charla quedamos buena onda y me pasó su número porque me quería tatuar. Cuando le dije que no tenía plata, me dijo que él no siempre aceptaba: hacía trueque. Me dijo: ´Si tenés algo para darme yo te lo acepto y hablamos´. Le pregunté qué necesitaba y me dijo que una campera. Yo tenía, así que se la pasé y empezamos”.
-¿Cómo siguió la relación?
-Nos empezamos a cruzar bastante seguido, en FM Alas, en la plaza del centro. Nos quedábamos charlando. Me contó que tenía ganas de irse de El Bolsón, que estaba juntado plata. Siempre decía: “En un mes ya me voy”. Fines de julio, principios de agosto. Su idea era irse a su casa en Buenos Aires para visitar a su mamá y a su abuela que andaban diciendo que lo extrañaban mucho. La última vez que lo vi fue el finde antes que desaparezca.  Lo vi el sábado y todo esto salió el martes.
-El sábado era 29 de julio. ¿Dónde lo viste?
-En un evento en Alas de rap femenino. Estuvimos charlando un rato, tomando unas cervezas. Siempre muy sonriente, de hacer chistes. Muy buena onda. Sabía mucho de geometrías sagradas y, cuando hablaba de tatuajes, decía que a unos amigos les tatuaba cosas que no tenían que ver con la otra, pero todas unidas armaban sistemas de protección. Para las malas energías y la vida en general.
-¿Sabías que iba a ir a la comunidad?
-No. Me enteré el martes con la primera imagen que vi que compartían todos: Santiago Maldonado, su DNI, la historia de represión, Gendarmería, última vez que se lo vio, difundir. Me quedé: “Esto es mentira”, pensé. Lo compartí. Veía comentarios y todos ponían lo mismo: “¿Apareció? ¿Apareció?”. De repente, se empezó a correr más la bola. Empezó a ser más serio. Me dejó medio shockeado: lo había visto dos días atrás.
-¿Cómo lo viste?
-Te juro que lo vi saltando, agitando. Estaba disfrutando, cantando, bailando. Como siempre. Es súper energético: el chabón no se quedaba quieto ni un segundo. Si lo hubieran apuñalado no habría podido hacer las cosas de esa manera.

“Vamos para la Lof”

L.T no se llama L.T. Prefiere mantener su nombre bajo reserva. Su testimonio permite unir las voces que ubicaban a Santiago en El Bolsón con los hechos que sucedieron el 1 de agosto: es la persona que llevó en auto al joven hasta la recuperación el 31 de julio. Dentro de la desinformación del Estado y las operaciones de prensa, su relato es uno más que se ajusta a lo que desde el minuto uno ha denunciado la familia, la comunidad, los abogados, los organismos de derechos humanos y la Defensoría Federal.
Esto es: a Santiago lo vieron por última vez el 1 de agosto en medio de una violenta irrupción de Gendarmería sin orden judicial a la comunidad de Vuelta del Río. La principal hipótesis sigue siendo la misma: desaparición forzada.
Dice en exclusiva a lavaca:
“Al Brujo lo conocí en el verano. En marzo. Justamente lo conocí cuando por la zona había problemas de tierras y se hizo una movilización a Viedma de comunidades mapuche. Recién estaba llegando de viaje de Chile. Era amigo de uno de mis hijos. Estaba parando en la Bilio (la Bilioteca del Río, el espacio que allanó el juez Otranto en El Bolsón). Nos vimos un par de veces más porque iba para allá, le dejaba algo, nos quedábamos charlando y entonces empecé a conocerlo un poco más. Que contara las vivencias que había tenido. Te contaba historias que te hacían morir de risa. Él siempre me decía: ´Cuando tengas un pedacito vamos para la Lof´. Yo sabía que era vegetariano, entonces bromeaba: ´Estás loco, te vas a espantar: son todos carnívoros´. Siempre que él quería ir estábamos muy llenos por una cosa o por la otra. Unos días antes de todo el despiole, fuimos para Esquel y vio el campo de pasada. En Esquel conoció a algunos de los que iban y quedó mucho más enganchado de conocer el lugar. A la vuelta, lo dejamos en la Biblioteca. Quedamos en que el lunes iba a haber una movida y que yo iba a salir temprano para el campo. Entonces pasé a buscarlo a él y a un amigo”.
-¿La primera vez que ingresó a la comunidad fue el 31?
-Sí.
-¿Cómo fue ese día?
-Lo paso a buscar a la mañana. En el camino levantamos a más gente. Alguna gente que tenía ganas de ir porque se estaba pidiendo la liberación de Facundo (Jones Huala, en ese momento hacía poco más de un mes que estaba preso). Llegamos al campo.
-¿A qué hora?
-Entre 9:30 y 10 habrá sido. Él estaba con su amigo. Se lo presenta.
A partir de aquí el relato de L.T coincide con lo que la comunidad describió a lavaca en su visita a la Pu Lof: comenzaron los cortes de ruta parciales, mientras desde Bariloche llegaba la información de nueve personas detenidas en la represión a la protesta que exigía la liberación del lonko frente al Juzgado Federal de esa ciudad. “A la tarde llegó Gendarmería: leyeron por megáfono que teníamos que despejar la ruta”.
L.T cuenta que Santiago pasó la noche en la guardia de la comunidad. Es una casita de madera. Al no ser mapuche, no podía adentrarse en el territorio. No estaba solo.
A la mañana, comenzó la represión.
“Vimos que la Gendarmería avanzaba por toda la ruta. Todos los lamienes (hermanos y hermanas) estaban del lado de adentro”. La comunidad relató a lavaca que los gendarmes siguieron disparando a pesar de que ya estaban dentro del campo
-¿Qué pasó después?
-Empezaron a hacer autodefensa con hondas de revoleo. Busco a mis hijos, al Brujo, a otro chico más, y cuando quiero ver si están bien por si necesitan algo, baja una balacera. Me cubrí con una capucha para que no me diera en la cabeza. No sé cómo no me dio, pero al lado mío cayeron dos piedras que tiraron desde la ruta. De pronto escucho que gritan “la tranquera”. Fueron segundos. Los veo a todos los gendarmes en fila. Veo el Unimog y escucho un ruido como que chocan algo. Veo que entra y no vi nada más porque lo único que hice fue correr para la guardia porque estaban mis nenes afuera. Cuando voy me cruzo al Brujo que agarró su mochila y salió corriendo para abajo. Nos metimos con mi hija a la guardia. Llegó un gendarme re sacado, empezó a revolear todo preguntando dónde los teníamos escondido. No había nadie. Salió afuera y empezó a dar directivas para todos lados. Alcanzo a ver que sale un Unimog y veo que se estaciona con la culata para el lado del río. Llega una camioneta después, hacen un cordón de gendarmes. Todo esto mirando de lejos. Veo que suben algo y la camioneta arranca. No supe que faltaba el Brujo hasta las 6 de la tarde.

Una de las últimas fotos de Santiago, antes de ser visto por última vez el 1 de agosto en Chusamen.

El derecho a saber la verdad

La familia de Santiago emitió un comunicado junto a su abogada Verónica Heredia.

  • “Santiago es víctima de desaparición forzada desde el 1 de agosto de 2017 en la Provincia del Chubut, Argentina;
  • La desaparición forzada es un delito que comienza con la privación de la libertad de Santiago por personas del Estado –Gendarmería- seguida de la falta de información de su paradero y la negativa a reconocer su privación de la libertad por parte de las autoridades;
  • La desaparición forzada es un delito que solo lo comete el Estado;
  • Es un delito continuado: todos los días se comete desaparición forzada hasta que aparezca Santiago;
  • Por eso la causa penal no puede archivarse hasta que se encuentre a Santiago, se esclarezcan las circunstancias de su desaparición, se identifiquen a los responsables materiales y a los autores intelectuales, y se determinen las responsabilidades penales, administrativas y políticas;
  • Tenemos el derecho a que no se presuma el fallecimiento de Santiago y exigimos que las autoridades respeten nuestro derecho;
  • Hasta la fecha la única hipótesis sustentada en elementos objetivos es la desaparición forzada. Por ser un delito de Estado la carga de la prueba se invierte y debe el Estado corroborar que tal hipótesis es falsa para recién luego avanzar en otras hipótesis;
  • Al despejar todas las dudas sobre la hipótesis mayor se llegará a cualquiera menor. Por el contrario el paso del tiempo garantiza la impunidad;
  • La impunidad garantiza la repetición de los hechos, como los de Iván Eladio Torres Millacura, Sergio Avalos, Julio López, Luciano Arruga, Facundo Rivera, Daniel Solano, César Monsalvez, entre otros;
  • La familia y la sociedad tenemos el derecho absoluto a conocer la verdad”.

En ese sentido, exigen a las autoridades judiciales y políticas que se tomen todas las medidas necesarias para garantizar:

  • “La inmediata aparición con vida de Santiago;
  • Se inicie una investigación imparcial, seria, eficaz y pronta que establezcan las circunstancias de la desaparición de Santiago y a los responsables materiales e intelectuales y determinen las responsabilidades penales, administrativas y políticas;
  • Se requiera la colaboración del Dr. Mario Coriolano a fin que se conforme un equipo de investigación a cargo del Dr. Alejandro Mejías Fonrouge;
  • Se garantice a la familia la participación activa en la investigación y su control;
  • Garantice seguridad física y psicológica a los familiares, amigos y a todas las personas que colaboran con la investigación en calidad de testigos”.

Diez días

Horas después que la ministra Bullrich, el ministro de Justicia, Germán Garavano, y el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, se levantaran de una reunión con organismos de derechos humanos que exigían una respuesta clara ante la desaparición forzada de Santiago, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó una medida cautelar para la protección de los derechos del joven. Fue en respuesta a la solicitud que la organización Naturaleza de Derechos presentó ante el organismo el 7 de agosto. La CIDH “tomó en cuenta las denuncias de los solicitantes”, que sostienen que el joven “fue objeto de una desaparición forzada”.
La CIDH solicitó al Estado que:

  • “Adopte las medidas necesarias para determinar la situación y paradero de Santiago Maldonado, con el fin de proteger sus derechos a la vida e integridad personal”.
  • “Informe sobre las acciones adoptadas a fin de investigar los presuntos hechos que dieron lugar a la adopción de la presente medida cautelar”.

Naturaleza de Derechos calificó de “paupérrimo y vergonzoso” el informe presentado por el Estado argentino en respuesta al requerimiento elevado por la CIDH.

  • “En primer término, con el ardid de eludir responsabilidades y la obligación de responder ante el organismo interamericano -demostrando un desconocimiento del derecho internacional publico y del reglamento de la CIDH-, el Estado Argentino planteó burdamente la existencia de una litispendencia internacional (es decir, un “juicio pendiente”), pretendiéndola basar en la coexistencia de una petición de acción urgente del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, como si esta última con el sistema interamericano de derechos humanos fueran procesos ordinarios de contiendas judiciales”.
  • “En segundo término, el Estado Argentino argumentó que la medida cautelar de la CIDH no era necesaria porque las autoridades locales ya habían adoptado diligencias para determinar la situación de Santiago. Sin embargo pesó mas, para la CIDH, las pruebas y las alegaciones de los peticionantes, en cuanto a que las diligencias a las que refiere el Estado Argentino, fueron durante las dos primeras semanas, no investigar a la fuerza (Gendarmería Nacional) que había intervenido en los hechos represivos del 1 de Agosto de 2017 y que está involucrada directamente con la desaparición de Santiago”.

Por esa razón -subraya la organización-, para la CIDH “el Estado argentino no cumplió con la carga de demostrar que la persona afectada -Santiago Maldonado- no se encuentra en una situación de gravedad, urgencia e irreparabilidad”. Los hechos del 1 de agosto se sumaron a un expediente en curso que la CIDH abrió luego de la violenta represión de Gendarmería a la Pu Lof el 10 de enero.
Ahora, el organismo le otorgó al Estado un plazo de 10 días al Estado para que informe de forma periódica qué acciones está tomando para buscar a Santiago Maldonado.

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Darío y Maxi: 20 años es todo (video)

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Se cumple este 26 de junio el vigésimo aniversario del asesinato de Darío Santillán (foto de portada, tenía 21 años) y Maximiliano Kostecki (22), producto de la represión oficial del gobierno encabezado por Eduardo Duhalde al creciente movimiento de trabajadores desocupados: los piqueteros.

Aquel oscuro día, las organizaciones movilizadas reclamaban no solo planes sociales (se exigía pasar de 150 a 300 pesos) sino que reivindicaban el apoyo para sus propios proyectos en los barrios: productivos, educativos y de salud. Por eso en ese momento no se hablaba de “planes sociales” sino de “planes de trabajo”.

En muchos sectores del movimiento piquetero (y Santillán era un claro referente), lo que se buscaba lograr era generar una situación de autonomía para evitar la cooptación –por parte del Estado y/o partidos políticos– de esa potencia social que planteaba el trabajo y el cambio social como foco de sus reivindicaciones. Ya no eran el peronismo ni el sindicalismo ni la izquierda quienes expresaban los reclamos, sino un sector social por nadie tenido en cuenta, que intentaba encontrar su propio camino, su propia voz.

La responsabilidad política por los homicidios sigue sin juzgarse, pese a que (o debido a que) incluye nombres como Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Alberto Atanasof (ex jefe de gabinete) y todo un oscuro entramado de funcionarios y –como es habitual– servicios de inteligencia.

Los dos condenados a perpetua fueron los autores materiales de los homicidios, los policías Alfredo Fanchiotti y Alejandro Acosta. Aquel 26 J hubo además cientos de detenidos y heridos con balas de goma, y 32 heridos con balas de plomo que por casualidad no llegaron a elevar la nómina de muertes.    

Aquellos crímenes, las cooptaciones que finalmente han sido obvias, la inercia de un sistema laboral cada vez más precarizador y expulsivo, el desempleo, la desigualdad, la masificación del asistencialismo, entre otras ciénagas, le han ido dando forma, cristalización y a veces descomposición, al actual escenario.

A 20 años de esa tragedia habrá actos en el lugar del crimen (la antigua estación Avellaneda del Roca) el sábado desde las 10.30, con el objetivo de reclamar justicia completa: el juzgamiento de los responsables políticos. El domingo realizará grupos encolumnados en la izquierda harán su propio acto.

Pero el propio sábado por la tarde, en la vigilia habitual antes de cada 26 J, el director Patricio Escobar hará una presentación de media hora de lo que será la segunda parte de su notable documental La crisis causó 2 nuevas muertes. En esta secuela Escobar busca describir el tema de las responsabilidades políticas, y logró entrevistar a Eduardo Duhalde (ex presidente), Felipe Solá (entonces gobernador bonaerense), Juan José Álvarez (ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos) y Jorge Matzkin (era Ministro del Interior).

Como antecedente, y para quien quiera conocer o recordar la realidad de lo ocurrido, volvemos a incluir La crisis causó 2 nuevas muertes, que refleja no solo los sucesos, sino también las trampas a las que está sometida una sociedad que se presume democrática por parte de los llamados “medios de comunicación” que en realidad (y el 26 J fue un fiel reflejo) se han convertido sistemáticamente en plataformas de operaciones políticas, económicas y de inteligencia. El título del documental es el mismo del diario Clarín aquella vez, cuando culpaba a “la crisis” (como han aprendido a hacerlo diferentes gobiernos) por desastres y crímenes cometidos por personas y sistemas institucionales concretos.

Para ver La crisis causó 2 nuevas muertes:

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Dai, la jugadora eterna

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En este perfil especial que es parte de una cobertura colaborativa de tres medios cooperativos, el Club Atlético Lilán de Laprida recuerda -y extraña- a la joven que apareció muerta en una comisaría de la ciudad, a la espera de conocer la verdad de qué pasó. Sus compañeras de equipo y el entrenador relatan anécdotas de afuera y adentro de la cancha que reflejan, acaso, lo mismo: «Ponía mucha garra y sacrificio”.

Segunda entrega de la cobertura colaborativa entre Perycia, Revista Cítrica y LAVACA.

Por Bernardita Castearena

Fotos: Mauro Arias

El día después de cada partido, el tendal de la casa de las Arias-Abregú estaba todo ocupado con las camisetas albirrojas del equipo de fútbol femenino del Club Atlético Lilán de Laprida. Incluso cuando el lavarropas estaba roto, Daiana Soledad ponía música en el parlante del living y se dedicaba a cepillar durante horas las medias de cada jugadora para recuperar el blanco que tenían antes de entrar a la cancha.

 —Si hay que seguir lavándolas, vamos a hacerlo nosotras por ella —dice Morena. 

De las once jugadoras del plantel, tres son hermanas de Daiana Soledad: Morena, Sheila y Kiara. Hasta el día en que perdieron a “La Sole”, como ellas la nombran, cada sábado a la noche empezaban los preparativos para el encuentro del día siguiente.

Lilán es uno de los clubes más grandes de Laprida, una ciudad de 12.000 habitantes ubicada en el centro-sur de la provincia de Buenos Aires. Fundado en 1936, hoy se dan clases de fútbol, hockey, cestoball, tenis, natación, patín y pádel. 

“¿Quién va a alentarnos ahora?” se preguntan desde el domingo en el que Daiana Soledad Abregú murió en el calabozo de la Estación de Policía Comunal en condiciones que todavía se investigan. La versión oficial aportada por la policía habla de suicidio, pero la familia, les abogades y los organismos de derechos humanos creen que puede haber sido víctima de violencia institucional. 

Desde el martes posterior a la muerte, día por medio, familiares, amigues y vecines se movilizan por el centro de Laprida para pedir justicia.

Jugadora en todos los frentes

Como desde la cantina visitante del Club Atlético Lilán no se pueden ver los partidos, Daiana Soledad convencía a sus compañeras durante toda la semana para que la dejaran atender la local. Un tiempo atrás, las chicas del equipo de fútbol femenino se habían organizado para tener responsabilidades en el club, y ella se encargaba de todo. Un día pidió prestada una máquina de coser y la devolvió con un bolso para guardar todas las camisetas del fútbol femenino que había hecho con sus propias manos.

En las fotos aparece Daiana Soledad con un equipo que le sobra por todos lados: ni el talle más chico podía ajustar su cuerpo flaquito y sus “patas de tero”. Los botines esperaban antes de cada partido en uno de los primeros estantes de la repisa donde los utileros del club tienen ordenado por talle el calzado que les jugadores donan a la institución cuando les van quedando chicos. Nadie sabe de quién eran los que ella usaba, pero probablemente los botines 35 de una edición limitada de Messi, con tres nudos en uno de los cordones, antes habían hecho feliz a un niño de las inferiores del club. 

“Las dos calzábamos lo mismo”, dice Morena, que cuenta una anécdota por cada lugar del club que recorre: “Ella era nuestra fan número uno, va a costar mucho no escucharla cada vez que salimos a la cancha”.

Gritaba cuando un conocido jugaba en primera, cuando creía que los árbitros cobraban algo mal, se escapaba de la cantina para alentar y volver. Arengaba al grito de “¡VAMOS LILÁN, CARAJO!” antes de salir a la cancha. 

Era la que más alentaba, y la tribuna empezaba a gritar detrás de ella. 

El último partido

Cuando el entrenador vio que no corría ninguna pelota y que de a ratos se tocaba las piernas, la sacó. A fines del 2021, Daiana se fracturó la rótula después de haber chocado contra otra jugadora y, aunque un yeso le inmovilizó la pierna, no paró: se subía a la tribuna para ver a las compañeras, dejaba que la levantaran a upa cuando ganaban, atendía la cantina mientras el resto le escondía las muletas. Esta vez le dolía la otra, la que todavía tenía sana. 

Por primera vez, ese 29 de mayo, aceptó el cambio sin quejarse y se comprometió a descansar para poder recuperarse bien antes de volver a jugar. Cuando el resto de las chicas terminaron y no había nada más para hacer en el club, cruzó como podía las dos cuadras que separan su casa de la cancha de Lilán, agarró la bici y fue a que la revisaran. 

Por cada minuto que esperaba en la guardia del Hospital Pedro Sancholuz, la rodilla se le hinchaba y le dolía cada vez más, hasta que en un momento encaró para el consultorio y obligó al médico a que la atendiera antes que al resto de la gente. El día siguiente lo pasó tirada en el sillón riéndose con su familia de cómo el médico de guardia la había tratado de hinchapelotas por no esperar su turno.

 —Ella era muy espontánea, si te tenía que decir algo, te lo decía. Y si tomaba una decisión, la ejecutaba —dice Inés, a quien Dai había apodado Tilín. Ahora, desde el vestuario visitante, se acuerda de las tardes que pasaron riéndose al sol y de la cantidad de temas que podían charlar en los 60 km que separan Laprida de General La Madrid cada vez que viajaban en colectivo. 

“Hacete unos mates, Tilín”, era la frase ritual cuando terminaban de jugar un partido.

Jugaron por ella

Cuando Agustín “Peye” Harismendi cumplió años, recibió una remera de parte del plantel con una dedicatoria de Dai que decía: “Gracias por enseñarme a patear”. El profesor se hizo cargo del equipo a principios de 2021, pero la conoció recién en mayo, cuando faltaba una jugadora para completar el plantel y Morena la animó para que se acercara a entrenar. Antes de formar parte del equipo, Dai pasaba tardes enteras jugando con sus hermanas en la plaza. 

Los primeros días se iba enojada de todos los entrenamientos porque le pegaba a la pelota con toda su fuerza y no podía levantarla del piso. Agustín le caía bien, y él lo sabía. Entonces le enseñó a jugar con las dimensiones de una cancha, y le puso la camiseta número 8 para que pudiera correr de un lado al otro durante todo el partido: “Dai no era de las más grandotas ni de las más fuertes físicamente, pero tenía mucha garra, mostraba la pasión por el club con sacrificio”, dice Peye, como lo apodan las jugadoras.

El día después de recibir la noticia, Agustín se acercó a la casa de la familia de Daiana Soledad para darles un presente y le dijo a las tres hermanas que decidieran a lo largo de la semana si iban a querer jugar o no en la fecha siguiente. Todavía no saben si jugar fue la mejor opción, pero lo hicieron, y con el ánimo por el piso perdieron contra Club Atlético Platense de Laprida por 3 a 0. 

“Ese domingo fue bravísimo, pero jugamos porque era un partido que ella estaba esperando”, dicen sus compañeras. Durante toda la jornada, todas las categorías de Lilán se sacaron la foto previa al partido con una bandera que decía “Es imposible no estar triste…su ausencia duele!! Pero tu recuerdo nos hará sonreír. Dai Presente”. Esa bandera ahora forma parte de la colección de trapos que todos los domingos dan la vuelta al alambrado del club. 

El caso

Daiana Soledad Abregú llegó a la comisaría de Laprida en las primeras horas del domingo 5 de junio por una contravención en la vía pública. Doce horas después, cerca de las seis de la tarde, dos oficiales tocaron la puerta de la casa de su familia diciendo que la joven de 26 años se había suicidado. A partir de ahí, una serie de sucesos hicieron que la familia empezara a sospechar que la policía escondía algo. 

La autopsia confirmó que Daiana murió por asfixia mecánica, pero eso no significa que solamente pueda haberse ahorcado. 

La Comisión Provincial por la Memoria intervino como Mecanismo Local de Prevención de la Tortura y pidió que la causa se investigue exhaustivamente, teniendo en cuenta que Daiana murió mientras estaba al cuidado de la Policía Bonaerense en una comisaría que no estaba habilitada para recibir detenides en sus calabozos. 

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El teatro vivo: la improvisación como ley y el experimento de una candidata

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Buenos Aires tiene una genética que la relaciona desde hace mucho con el teatro independiente: la creación, la autogestión, la búsqueda de lo nuevo. En tiempo presente, aquí van cuatro propuestas del teatro que se define por esa capacidad de ponerle el cuerpo, literalmente, a los temas de la época. Sin perder de vista la posibilidad de disfrutar y compartir el poder del arte y la imaginación. El menú para aliviar los fríos de estos tiempos: el juego de la improvisación (¿cuánto de nuestras vidas, tantas veces, depende de eso?); poesía, performance y música; la postulación de una Candidata impensable; y el teatro de sombras para conocer el verdadero fin de una historia.

Jam de Improvisación teatral

Noches agitadas por la imaginación y el talento, y el público que lo desee como protagonista para estas sesiones de improvisación con La Maura y Lenard, conductoras y anfitrionas. Ellas, además, brindan su propio show.

Cuenta La Maura:  “Los diferentes grupos que participan están muy predispuestos a los juegos y a las consignas que vamos proponiendo. Mucha gente viene solo a ver, pero en el momento se animan y terminan participando, incluso gente que nunca hizo nada escénico, termina pasándola bomba. Es muy ameno el ambiente como para animarse a pasar al escenario y a jugar. Las propuestas del público son geniales”.

Lenard: “Las Jam de impro son como un amistoso de fútbol entre amigues, pero la competencia es una excusa, lo importante del evento es poder encontrarse en el estado más sanador y negado de nuestra sociedad adulta que es el juego. El público no está ahí para juzgar, está para encontrarnos y celebrarnos. Celebrar que por lo menos esa noche el miedo y la vergüenza perdieron la batalla”.

MU Trinchera Boutique, Riobamaba 143, CABA

Viernes 24 de junio, 21.30 hs

@mu.trinchera

@soylenard

@mauricarballidx 

Cositas maricas que escribo en cuadernos

Ariel Osiris y Jorge Thefs conforman el dúo Elegante Sport y son les anfitriones de este encuentro mensual “cuir”, en MU Trinchera Boutique. Su intención es invitar a “intérpretes que propongan un mundo personal como parte de un ser social con una identidad en construcción”. Estarán: Abigaíl Zevallos, Ale Borgatello, Juana Finguer, Mateo Riperto, Burlesque Lesbiano y José Guerrero. Música, performance, poesía y la decisión de disfrutar.

“Un universo ‘cuir’ (si es que tal universo existe) es tan particular como cada une de nosotres pero al mismo tiempo, un todo que nos permite encontrarnos”, resume Jorge Thefs, actor, bailarín y director. “¿Es un recital de poesía?, ¿de narrativa?, ¿un concierto?, ¿una varieté?”. No importa. Es todo eso y mucho más. “El hecho está en encontrarnos, hacer de la Trinchera literal, una trinchera metafórica y hacer todo lo que nos encanta hacer: leer poemas, cantar, hablar de nosotras, de nuestros vínculos, leer cositas, contar, cantar”. Un espectáculo para conectar con sonidos y palabras que resuenan en una entusiasta red de trabajo, inventiva y afecto.

MU Trinchera Boutique, Riobamba 143, CABA

Sábado 25 de junio, 21.30 hs

@ariel.osiris.1

@jorgethefs

@zevallosabigail
@aleborgatello
@juanafinguer
@mateoriperto
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Candidata

“La idea de Candidata surgió al descubrir el registro fílmico de los años 60’s del Experimento Milgram en el que se investigó el grado de obediencia de las personas tratando de hallar una respuesta social a la aceptación del nazismo”, cuenta Horis Muschietti, dramaturgo y director de la obra. “Este disparador derivó en fantasear con el espíritu de la militancia cuando se topa dentro de una estructura partidaria en la cual se deben acatar determinadas ideas y acciones”.

El resultado: un espejo donde mirarnos durante una hora en este enigma llamado Argentina, haciéndonos reír (y mucho) pero también repensar cuestiones que la costumbre vuelve transparentes.

¿La historia de Candidata? Una encuestadora aborda a Flavia. En base a la comparación de varias encuestas, se llega a una conclusión: Flavia es la elegida. ¿Para qué? Para ser La Candidata del partido. ¿Es militante, ha participado en política, conoce las reglas de juego? No importa. ¿Entonces qué importa? La certeza de que es la indicada se reafirma con una “prueba” —basada en el Experimento Milgram—. “¿Esta es la sociedad que queremos?”, pregunta alguien. “Es lo que hay”, es la respuesta.

Horis tuvo en cuenta también un concurso organizado por la Cámara de Diputados de la Nación dirigido a obras que reflejaran el espíritu del preámbulo de la Constitución, en el que notó que los fundamentos y objetivos de ese texto están muy lejanos a la realidad social y política del país.

Decidió armar la  obra con una impronta coloquial y amigable. “Nos esforzamos por lograr un texto entretenido y dinámico pero sin señalamientos partidarios ni estereotipos, para que todos puedan sacar sus propias conclusiones. Nos interesó plantear una mirada sobre la actualidad, sobre los comportamientos y sobre nosotros mismos, para lograr un retrato verosímil, un naturalismo intenso e irónico”. Las actrices son Justina Grande y Laura Lértora y los actores Pedro Ferreyra y Jorge Laplace.

Savia Espacio Cultural, Jufré 127, CABA

Sábado 20 hs hasta el 30 de julio

@saviaespaciocultural

@candidata.teatro

@horismuschietti

@lalertora

@pedroferreyra

@jusgrande

@jorge.laplace

Fin

Memoria y olvido acompañan a la anciana en el fin de sus días. Memoria es una bella garza que con su largo pico tomará los recuerdos atesorados durante años como un ritual de satisfacción y agradecimiento. Olvido es un cuervo con apetito voraz dispuesto a arrasar con todo. La anciana que se despide de su existencia y sus dos compañeros, adquieren tamaño y movimiento en un conjuro de luces, sombras y enigmas.

En este espectáculo de teatro de sombras, los personajes cobran vida gracias a las hábiles manos de Sonia García, de la Compañía independiente Cosmonautas, nacida en 2015 en Venezuela, como una compañía solista y autogestiva.¿Cómo nació “Fin”? Responde Sonia: “De pensar en cómo los recuerdos de mis abuelxs, especialmente de mi abuela Miriam, podrían sobrevivir en mí incluso cuando ellxs ya no están. Me pregunté por la transferencia de recuerdos, por esta posibilidad que tienen las historias de migrar de un cuerpo a otro y de algún modo de extender la vida mediante la memoria. ¿Es la Memoria es un ave que vuela y anida en diferentes cuerpos? ¿Si fuese así, quién es el Olvido? ¿Puede el teatro luchar contra él? En esas preguntas nació ´Fin´”.

Sonia se topó con el teatro de sombras por una situación paradójica: “Llegué a las sombras desde la luz. Me dedicaba a la fotografía y la iluminación cuando nos encontramos con el teatro de sombras”. Las infinitas posibilidades, el misterio inagotable, la simpleza de la sombra y su poder hipnótico son las virtudes que atraen a Sonia. “Hay algo primitivo en nuestra relación con las sombras, y eso le otorga al lenguaje una fuerza muy especial, capaz de emocionarnos de formas muy profundas”.  El músico Javier Celis toca el violín en vivo y Alexandre Favero es el director de esta obra que acaricia la emoción y es un regalo para los sentidos.

Teatro Area623, Pasco 623, CABA

Domingos 26 de junio, 3 y 10 de julio, a las 19 hs

Centro Cultural El Hormiguero, Uruguay 372, Moreno

Sábado 25 de junio a las 20.30 hs

Centro Cultural Las Catonas, Ciudad de la Paz y Origone, Moreno

Sábado 2 de julio, 20 hs

Centro Cultural Espacios – Witcomb 2623, Villa Ballester

Viernes 8 de julio, 20.30 hs

La Mercería – Av. 1 210, La Plata

Sábado 9 de julio a las 21:00 hs

@cosmonautasteatrodesombras

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