Nota
#AbortoLegal: la UCR tomada y cómo es la rosca parlamentaria a dos días de la discusión histórica
La Juventud Radical tomó la sede del Comité Nacional de la UCR en Capital Federal para exigir una respuesta a los nueve senadores del partido que manifestaron su rechazo al proyecto de ley que ya tuvo media sanción en Diputados. La acción fue un cachetazo que sacudió la pasividad de algunos sectores políticos ante la negativa de los legisladores de sus bloques. “No se trata de sus creencias morales personales, sino de legislar sobre una realidad: se mueren mujeres por abortos clandestinos”, afirmaron a lavaca. Además, la senadora García Larraburu habla en exclusiva después del cambio de su voto, el chubutense Luenzo reconoce que las principales presiones son de la Iglesia y la pampeana Durango apuesta a la movilización que prevé sumar 2 millones de personas en las calles para gritar que el aborto sea ley.
Mientras faltan dos días para una discusión histórica en el Senado y por los pasillos de la Cámara Alta los legisladores caminan de reunión en reunión para sumar posibles votos en un conteo aún incierto, una noticia sacudió cualquier previsión: la Juventud Radical tomó la sede del Comité Central de la UCR, en la calle Alsina al 1700, con un pedido concreto de explicaciones a los nueve senadores de ese partido que comunicaron su voto en contra al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo que ya tuvo media sanción en Diputados. “Lo que estamos pidiendo es que se hagan eco de ese mandato generacional que se ve en las calles porque su postura no tiene nada que ver con la vida: tenemos que ser consecuentes con la historia de nuestro partido, que fue la lucha y conquista de nuevos derechos”, afirmó a lavaca Luciana Rached, presidenta de la Juventud Radical nacional, en la calle, mientras por los ventanales del Comité caen dos banderas verdes a tono con los pañuelos de sus militantes.
Rached es la primera presidenta mujer de la organización en sus 127 años de historia. “Ese es el camino al que tenemos que apelar porque no sólo se trata de sus creencias morales personales, sino que mueren mujeres en la clandestinidad”, agrega. “Tienen que legislar sobre la realidad y la realidad es que mueren mujeres por abortos clandestinos. Vamos por eso”.
Rached aporta un dato de su vida personal que suma a esta discusión: es santiagueña. “Este fin de semana murió Liliana Herrera, de 22 años, por un aborto clandestino. Esa realidad dejó dos hijas huérfanas. Por eso nosotros decimos que vamos por la vida. Y creemos en ese camino de libertad, de justicia social, porque las mujeres más pobres son las que mueren. Y allí hay un estado ausente que las deja aisladas. Esta ley sacaría de la oscuridad a miles de mujeres”.
Las organizaciones apuntan a sus nueve senadores con nombre y apellido:
- Julio Cobos, por Mendoza.
- Juan Carlos Marino, por La Pampa.
- Ángel Rozas, por Chaco.
- Julio Martínez, por La Rioja.
- Olga Inés Brizuela y Doria, por La Rioja.
- Silvia Elías Pérez, por Tucumán.
- Mario Fiad, por Tucumán, y titular de la Comisión de Salud. No respondió al pedido de lavaca de realizar una entrevista.
- Silvia Giacoppo, por Jujuy.
- María Belén Tapia, por Santa Cruz.
En la calle, los militantes expresan que los senadores les manifestaron una presión muy fuerte de la Iglesia Católica, que amenazó con retirar fondos de las capillas en los barrios de las provincias. “Hasta sabemos que compraron voluntades”, dijeron, sin especificar más.
Lo cierto es que el Comité Central de la UCR permanecerá tomado hasta el miércoles, día en el que se discutirá la ley en el Senado.
Luenzo: “Las presiones vienen del campo religioso”
Para el senador de Chubut Somos Todos, Alfredo Luenzo, quien ya manifestó públicamente su apoyo al proyecto de legalización del aborto,el escenario es complejo. “Lo veo difícil”, dice a lavaca. “Hay que buscar alguna alternativa si esto es rechazado por la Cámara Alta. Hay que trabajar en eso más allá de lo que pueda ocurrir. Y aquellos que estamos a favor, vamos a seguir trabajando. La discusión del miércoles es un hecho más, y si no logramos ratificarlo vamos a seguir buscando estrategias para en algún momento tener una ley”.
-¿Cómo se está dando la discusión entre los senadores?
-Es una votación muy especial, muchos senadores lo tomaron más desde una cuestión individual que de carácter colectivo, y allí van a pesar cuestiones que nos atraviesan de manera distinta.
-¿En ese terreno individual es donde jugaron las presiones?
-No tengo ninguna duda. Los sectores que se han movilizado en las últimas horas sienten que están traicionando a su espacio religioso. También pesa en quienes tienen alguna aspiración electoral. Pero creo que a cada senador lo motiva diferentes razones para acompañar su decisión. No es lineal. No responde a un marco ideológico o de pertenencia partidaria, sino a otras cosas. Responde mucho más al dogmatismo que a actitudes reflexivas que deberían tener para llevar la discusión a un plano educativo y sanitario, y no religioso. Cuando el dogmatismo se impone en una discusión de esta naturaleza es muy difícil que alguien cambie de opinión. Y es lo que pasó: los que rechazan, no se movieron de su posición. Y sí hubo cambios entre los que habían manifestado estar a favor. Evidentemente allí incidió otra cosa y no la vocación de no criminalizar a la mujer que atraviesa una situación tan dramática.
-¿Usted sufrió presiones?
-No sufrí presiones porque no soy hombre de fe. Las presiones por lo general vienen del campo religioso.
¿Qué ocurre con el grupo de senadores que estaban dispuestos a acompañar la ley con modificaciones?
No pudimos avanzar con el dictamen y eso dejó afuera la posibilidad de sumarlos, excepto de que se traen el mismo recinto. Va a ser muy difícil. Hay que pensar en nuevas estrategias para que no haya más aborto clandestino en Argentina.
García Larraburu: “Nunca manifesté mi apoyo”
Una de las senadoras que cambió su voto en contra del proyecto es Silvina García Larraburu, del Frente para la Victoria (FpV). El anuncio fue sorpresivo, las interpretaciones se dispararon y hasta se organizó un pañuelazo verde frente a su casa en Bariloche mientras las Mujeres del FpV expresaron, a través de un comunicado, que reviera su rechazo a la ley y que “convalide este acto de justicia social”.
Lavaca mantuvo un brevísimo intercambio por mail con la senadora.
-¿Por qué cambió su voto luego de manifestar públicamente su apoyo?
-Nunca manifesté mi apoyo. No hice declaraciones hasta ayer.
-¿Usted no salió en una foto con el bloque del FpV que anunciaba el apoyo a la ley?
-La foto es previa… de cuando me sumé al bloque.
–¿Cuáles son sus argumentos?
-Mis convicciines personales y además la violencia extrema sufrida por las militantes de género, la intolerancia al que piensa distinto y representar a un sector de la sociedad que también debe ser representado. ¿Usted sabe que en mi provincia varios municipios se declararon pro vida a través de sus Concejos Deliberantes?
–No estuvo presente en las exposiciones porque estaba de viaje. Trascendió que, durante los debates, estuvo en Disney. ¿Es cierto?
–No es cierto. Igual diga lo que quiera. Pedía que me suplieran en la Comisión de salud para no obstruir el debate y que salga el dictamen. Mi lugar lo ocupó una compañera que esta a favor. A pesar de eso el dictamen no salió.
Durango: “Algunos senadores especulan porque quieren ser gobernadores”
Por su parte, la senadora del Partido Justicialista de La Pampa, Norma Durango, otra votante a favor de la IVE, visualiza con optimismo lo que puede llegar a suceder el miércoles. “Una cosa es el poroteo que tenemos hoy, con declaraciones de algunos senadores, y otra es la fuerza que pueda llegar a tener la calle, que creo que será definitoria tal como fue en Diputados”, subraya a lavaca. “Confío en la fuerza de estas mujeres que, seguramente, van a salir a la calle, porque si la ley no sale, las muertes por abortos clandestinos van a seguir existiendo”.
Durango destaca la transversalidad que se dio en torno al debate. “Fue un trabajo conjunto que no vi nunca en los años en que fui senadora”. ¿Qué sucede con el grupo de senadores que puede apoyar la ley con modificaciones? “Incorporamos una serie de cambios como bajar la interrupción del embarazo de la semana 14 a la 12, la eliminación a la penalización de médicos, ampliar las consejerías, entre otros. Todas en función de que había muchos senadores en contra si no poníamos eso. Ahora parece que siguen estando en contra. Es algo que se verá”.
Durango reconoce que ha habido presiones. En su caso, por redes sociales. “Otros han tenido escraches frente a sus casas, un senador del norte fue agredido. En mi caso, me nombraron en el acto que los evangélicos hicieron en la Plaza, pero no pasó a mayores. Sí en las redes”.
¿Influye ese escenario en los otros senadores? “He hablado con muchos y sé que muchos de ellos entienden la problemática, pero algunos especulan porque quieren ser gobernadores. Otros tienen miedo que esto les traiga consecuencias. Pero tienen que pensar en la salud pública, y no en cuestiones personales. Esto va más allá”.
A pesar de las presiones y las operaciones de prensa, Durango afirma que están con fuerza. “Quiero hasta el miércoles pensar que hemos hecho un trabajo que no va a ser tirado por la borda. De todas maneras, si no llega a salir, ganamos: la comunidad está informada. Yo tengo 65 años y lamento, si sucede eso, que nuestra generación, que luchó por el cupo, por la igualdad y la paridad, no seremos quienes podamos votar la ley. Pero en dos años vendrán otras más jóvenes que lo impondrán. Pero ojo: si es que no sale. Yo tengo fe y tengo fuerza”.
El cambio de paradigma
En Alsina al 1700, el Comité Central de la UCR sigue con su vigilia verde. Aún no tuvieron respuestas de los nueve senadores que votan en contra del proyecto de IVE. “La mayoría han dado declaraciones públicas y es lo mismo que dicen en las conversaciones privadas”, dice a lavaca el secretario general de Franja Morado, Juan Pablo Cebrelli. “La realidad es que vienen de provincias donde hay una fuerte presión de la Iglesia, como Chaco, Tucumán, La Rioja”.
Cebrelli recuerda que La diputada radical Aida Ayala, por ejemplo, fue amenazada con ser excomulgada cuando votó a favor de la ley en Duputados. “Por eso, con esta acción, queremos demostrar a nuestros senadores que no es a la Iglesia a quien tienen que responder sino escuchar que se viene un cambio de paradigma en el mundo. Que la participación política es mucho más grande y dinámica. Y que si nosotros como partido y ellos en particular no saben adaptarse a los tiempos, no vamos a poder seguir construyendo nada”.
Nota
La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.
Por Bernardina Rosini
El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.
Lo que no se puede creer
Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.
Varones
Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org
«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.
Dónde está Delicia
Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.
Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.
Justicia sin apellido
Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»
Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.
La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org
Nota
MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles
Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.
Por Claudia Acuña

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords
En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.
Por Evangelina Bucari

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos
Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.
Por Lucas Pedulla

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo
Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.
Por Sergio Ciancaglini

Alerta verde: MU en Misiones
Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.
Por Francisco Pandolfi

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer
Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.
Por Anabel Pomar

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse
Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.
Por María del Carmen Varela

Monte Hermosa: Josefina Lamarre
Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.
Por María del Carmen Varela

Biblias.
Por Carlos Melone
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
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El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
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De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
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