Nota
Ninguna mujer en Bolivia
Tras una marcha callejera y una acción en la plaza Murillo de La Paz, a la que rebautizaron como “Plaza del Estado Proxeneta”, se presentó en Bolivia el libro Ninguna mujer nace para puta , de María Galindo y Sonia Sánchez. Luego hubo un acto en el viceministerio de Cultura. Crónica de las acciones, reacciones y debates, mientras la policía intentaba borrar con sus botas las pintadas en las que se leía el título del libro.
La columna partió desde la casa Virgen de los Deseos, el espacio feminista autónomo que pertenece a Mujeres Creando, ubicado en el barrio de Sopocachi. La encabezaba una ofrenda floral con los colores de la bandera de Bolivia y con la inscripción “Basta de prostituir”. La seguía un original escudo boliviano, un collage con fotos de mujeres semidesnudas, acompañado de leyendas como: “ciudadano=hombre; Bolivia: Estado proxeneta”. La fila terminaba con un largo cartel grafiteado con el nombre del libro.
“La Plaza Murillo es el centro del poder estatal y político, pero es también una ‘zona roja’. Por eso queremos hacerle esta ofrenda floral a los héroes del Estado Proxeneta. El poder masculino del blanco está en tránsito al poder masculino del indígena. El concepto de contrato sexual somos las mujeres como mercancía”, exclamó María Galindo, autora del libro y fundadora de Mujeres Creando.
Comenzaron a caminar por las calles, repletas de autos, bocinazos y curiosos que se paraban absortos. La primera parada fue frente a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), donde proclamaron: “La Universidad pública es una zona roja”. Cada vez más personas se alistaban detrás de estas mujeres. Hubo algunos gritos hostiles de algún transeúnte, pero eso es parte del paisaje paceño en este tipo de manifestaciones. Siguieron la marcha por la Avenida 16 de Julio, se detuvieron en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y estamparon sobre la pared: “Bolivia: Estado Proxeneta”.
La procesión tomó la calle Mariscal Santa Cruz, y luego dobló por la avenida Camacho. Comenzaron a zigzaguear entre los autos que dejaban paso a la columna, mientras ellas los invitaban a discutir. Se pararon frente al edificio del Gobierno Municipal de La Paz. Galindo sacó un aerosol y comenzó a grafitear la vereda. La policía la cercó y comenzaron a forcejear y maltratarla. Le quitaron el aerosol y fue entonces cuando Galindo y Sánchez pronunciaron a dos voces: “El Municipio de La Paz es un municipio proxeneta, que nos explota y nos expropia nuestro cuerpo y nuestro trabajo”.
La condición de persona
Desde allí partieron sin escala hacia Plaza Murillo. La fila de manifestantes pacíficos, iba intercalándose con policías equipados con cascos y escudos inútiles, atravesados por las palabras de estas mujeres.
Galindo comentó: “La acción es aquí, en la calle, porque todo el proceso político y teórico que estamos planteando empieza y termina en la calle. La sociedad boliviana está viviendo un proceso constituyente frustrado, donde se pretendía replantear las definiciones y los conceptos del Estado. Se pretendía sustituir la ciudadanía liberal masculina blanca por la ciudadanía comunitaria indígena. A pesar de que ese proceso está frustrado, nosotras consideramos que tanto el Estado Nacional liberal es proxeneta, como el Estado Plurinacional comunitario es proxeneta también. Porque es un Estado que niega a las mujeres su condición de personas”.
Comenzaron a subir las escalinatas de la Plaza Murillo, rodeada por el Palacio de Gobierno, el Congreso y la Catedral de La Paz, y se dirigieron directamente a los pies del monumento erigido en honor a Pedro Domingo Murillo en donde colocaron la ofrenda floral dedicada a los héroes del Estado Proxeneta. Se pararon debajo de la estatua del prócer, estiraron un nylon color rojo y grafitearon: “Bolivia: Estado Proxeneta” y “La Plaza Murillo es una zona roja”. Rodeadas por policías, medios de comunicación y público, María Galindo y Sonia Sánchez, la argentina co-autora del libro, tomaron la Plaza, y también la palabra. Algunas definiciones
- “La prostitución no es trabajo, el Estado boliviano es un Estado Proxeneta como el argentino y como todos los latinoamericanos. Las putas estamos diciendo: no queremos zonas rojas, no queremos explotación”. (Sonia).
- “Nosotras hemos invitado a este acto a Sacha Llorente (Viceministra de Movimientos Sociales), que nos ha acompañado decenas de veces a hablar con las mujeres en situación de prostitución sobre los Derechos Humanos, pero Sacha Llorente no está. Nosotras creemos que formar parte del Estado, no puede significar vender la conciencia sobre el motor del cambio social que son los movimientos sociales. Hemos invitado a este acto a la Doctora Nilda Heredia (Ministra de Salud y Deportes), que también se ha solidarizado con nosotras, y sin embargo ella no está. Hemos invitado a la Ministra de Educación, al Viceministro de Cultura, porque la prostitución es un problema concatenado con el desempleo, con la migración, con el hambre, con una violencia impune. A las mujeres en situación de prostitución el Estado les exige un carnet de sanidad, es un carnet donde le sacan fotografía a todo color, donde va su nombre y su apellido. Se les exige una revisión semanal tan sólo de su vagina y se las convierte en vagina. Las prostitución está creciendo cada día y nosotras desafiamos a las mujeres de la sociedad a mirarnos en el espejo de las mujeres en situación de prostitución, porque hay acoso en los lugares de trabajo, porque hay acoso en los lugares de estudio y porque las mujeres somos reducidas a cosas”. (María).
- “Las putas decimos, la prostitución no es trabajo, es violencia que se ejerce sobre los cuerpos de mujeres jóvenes, niñas, viejas, cuerpos avejentados, golpeados, manoseados. ¿Eso es trabajo? Al Estado boliviano le pregunto: ¿Ser manoseada es trabajo?; ¿Ser humillada diariamente es trabajo? Y a vos que me estás mirando te pregunto: ¿ser violada sistemáticamente todas las noches, todas las mañanas, y todas las tardes, es trabajo?” (Sonia).
- “Quiero dejar claro que en este acto no hay ni un solo funcionario boliviano. Cuando a solas nos dicen ¡qué valientes que son!, nosotras les decimos: qué hipócritas son, compañeros. Qué fácil es sentarse en una oficina de gobierno y perder la perspectiva de cambio social. Sin las mujeres bolivianas, no hay cambio social posible”. (María).
Terminaron de hablar, sacaron sus aerosoles y pintaron sobre el piso de la plaza, con la caligrafía que caracteriza a Mujeres Creando: “Ninguna mujer nace para puta”. Los uniformados comenzaron a frotar desesperados sus botas sobre la pintada, pero ya era tarde.
Adán, Eva y la posición de víctimas
Luego del escrache en Plaza Murillo, tuvo lugar la presentación del libro en un salón del Viceministerio de Desarrollo de Cultura de la República de Bolivia, que quedó repleto, con muchos concurrentes que tuvieron que seguir el acto de pie. Hubo voces variadas y heterogéneas, o “insólitas e indigestas”, como prefieren decir las autoras. La presentadora oficial fue Mechi, perteneciente a la Organización Nacional de Activistas por la Emancipación de la Mujer en Situación de Prostitución (ONAEM). Dio la bienvenida aclarando que “aquí todas las mujeres somos putas y todos los hombres son prostituyentes”. Luego la actriz Norma Merlo realizó una lectura de un supuesto diálogo entre Adán y Eva que generó el momento más risueño del día (Eva le dice a Adán, por ejemplo: ¿qué tengo que ver yo con ese apéndice tuyo que se pone tan travieso?) .
La siguió Violeta Ross Quiroga, integrante de la Red Boliviana de personas viviendo con VIH Sida, quien declaró: “Soy una mujer con VIH, que está indignada con las injusticias que suceden a las mujeres en Bolivia y en todo el mundo”. Lo que había sido dispersión y risas, comenzó a transformarse. Violeta: “Yo he sido víctima de violencia sexual a mano de dos hombres y es muy cómodo a veces decir: ellos han hecho su daño y voy a lamentarme en mi dolor. Pero es más desafiante decir: voy a ser una sobreviviente y no voy a permitir que la violencia ni los agresores arruinen mi vida. Y esto es algo que la compañera argentina ha puesto como un logro en el libro. Y me parece que es algo que todos y todas debemos aprender. Salir de la posición de víctimas y comenzar a romper ese silencio que nos esclaviza”.
Al finalizar el discurso y con su voz dulce y apacible interpeló: “Cuando empezaron ellas a trabajar el libro, querían generar una pregunta, que a Sonia le digan: ¿Qué haces con una mujer lesbiana?, y que a María le digan: ¿Qué haces con una puta? Yo quisiera añadir a esta pregunta una más: ¿Y qué hacen con una mujer con sida?”
No al morbo, sí al debate
Le tocó el turno a la Licencia María Luisa Valdivia que confesó que primero sintió miedo al leer el libro porque la cuestionó como Trabajadora Social, porque desde ese lugar, contó, sólo había conocido lo superficial: ”Trabajé con la apariencia, sin entrar en la subjetividad de estas mujeres”. María Luisa relató también que se sintió cuestionada como docente, al no registrar o impulsar la subversión de esa situación que padecen las mujeres en estado de prostitución.
Sonia Sánchez apareció sobre el escenario encendida, vestida de negro y rojo, dejando caer palabras y silencios: “Puta. Trabajadora sexual. Dama de compañía. Sexo-servidora. Y ahora les pido que me ayuden: ¿Qué otro adjetivo escuchan ustedes sobre los cuerpos de mujeres?” Una de las concurrentes asomó un aporte: “Ramera”, dijo.
Sostuvo Sonia: “Estas palabras, no son sólo adjetivos. Son una violencia directa sobre nuestros cuerpos. Eso es prostitución. Es violencia que se ejerce sobre los cuerpos de las mujeres. Por lo tanto no es un trabajo”.
Luego explicó cómo logró romper con la mentira, visualizar a los parásitos que la rodeaban, mirarse como puta y correrse del lugar de víctima. “Mierda que no fue lindo”, dijo, para detallar una de las características del trabajo que realizó con María Galindo: “No queríamos hacer un libro para alimentar el morbo de todas y todos, sino que fuera un libro distinto, un nuevo espacio de debate sobre la prostitución, para decirles e invitarles a cuestionarnos. Empecemos a mirarnos en un mismo espejo: vos como vendedor ambulante, mirate en mí. Yo, me miro en vos. Y empezar a romper esas fronteras de la buena y la mala, la que se prostituye y la que no, que lo único que hace es separarnos más”. Y culminó: “Este libro es un nuevo espacio político sobre la prostitución, que me sigue haciendo pensar hacia dónde quiero ir, y quién soy”.
Las locas y el cambio social
Yuli se hizo presente en nombre de la ONAEM, y agradeció a las autoras por hacer visible lo que es la prostitución. Y señaló: “Me encantaría que todo el mundo lea este libro para que sepan lo que es la realidad. Nuestras compañeras son nómades, son personas que son desterradas de su propio nombre y sin ningún derecho”.
Finalmente surgió la voz dulce pero provocadora de María Galindo que preguntó: “¿Por qué somos tan jodidas? ¿Por qué no nos contentamos con presentar nuestro librito tranquilamente?”, preguntó abriendo sus grandes ojos, y respondió: “Primero, porque este pensamiento político es una práctica social. Nace en la calle, nace como una estrategia de lucha y como una fuerza interpeladora en todas las direcciones. Por eso no podíamos presentar este libro tranquilamente. Teníamos que decir que el Estado boliviano es un Estado Proxeneta”.
Ya abierta esa veta, María agregó: “Vamos a decir más locuras, porque: qué hacemos con un Estado Proxeneta, si no tirarlo a la basura. Qué hacemos con un Estado Proxeneta, si no erosionarlo. Qué hacemos con una sociedad cómplice y violenta, si no cambiarla”.
La autora boliviana hizo mención a la importancia de las alianzas que calificó como insólitas e indigestas, porque no tienen límites y ponen en cuestión todo. Y culminó: “nosotras queremos cambiar desde el cotidiano, desde el aquí y el ahora. Por eso estamos tan locas, que decimos que desde este cambio y desde este cotidiano, la puta es la anfitriona del cambio social”.
El público respondió con una ovación.
Nota
Crece el reclamo docente en Chubut: “El sueldo no alcanza ni para comer”

Desde hace dos semanas la comunidad educativa autoconvocada está en las calles de toda la provincia exigiendo una suba salarial (el sueldo básico está apenas por encima de los 300 mil) y no “migajas”. Las mesas paritarias, las subas insignificantes y las palabras del ministro de Educación que colmaron la paciencia. El pan y el té que simula una cena, la falta de escucha de los sindicatos a las bases y un aviso: “Seguiremos en las calles hasta que el salario digno sea una realidad”.
Por Francisco Pandolfi. Fotos de Aníbal Aguaisol
–El sueldo no alcanza ni para comer.
Dora Palacios es profesora de Historia, preceptora y referente escolar en Trelew.
También es una de las –y los– miles de docentes chubutenses autoconvocados desde hace dos semanas en las calles de toda la provincia por un reclamo salarial que aún no tiene la respuesta esperada.
Un maestro de jornada simple, un preceptor, un profesor con 20 horas cátedras semanales tiene un sueldo básico de 304 mil pesos, que con los adicionales llega a 700 mil (con los aumentos prometidos en las últimas horas rondarán los 800). “Los alquileres en la Patagonia son altísimos, arriba de los 600 mil, y a eso hay que sumarle unos impuestos carísimos”, le cuenta a lavaca.
Enumera con la cadencia de quien tiene una carga enorme en la voz: luz, gas, agua, comida, vestimenta. De lo general va a lo particular: “Muchos docentes cuentan en las asambleas que no tienen un plato de comida en la mesa, que la cena es un pedazo de pan y un té, que les han cortado los servicios, que no tienen teléfono, que ya no pueden pagar el alquiler”. Y de lo particular a lo propio: “Otros estamos bicicleteando con la tarjeta, cobramos, pagamos, cobramos, pagamos, nos estamos endeudando permanentemente porque el sueldo no alcanza para comer”.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Salir a la calle
El salario docente de Chubut es el peor de la Patagonia y uno de los más bajos del país, junto a Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, Misiones, La Rioja y Catamarca.
La primera manifestación surgió como surgen las cosas en Chubut, de forma exprés y cuando no se aguanta más. “Desde diciembre pasado la conducción de ATECh –la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut, el sindicato más grande– se arrogó el triunfo de la paritaria permanente, que para las y los trabajadores no significó ningún logro. Se reunieron varias veces con el gobierno pero no nos ofrecieron nada”.
La gota que rebalsó el vaso –o una cristalería completa– fue la reunión del 29 de abril en la que el gobierno provincial –al mando de Ignacio Torres y cuyo ministro de Educación es José Luis Punta– ofreció un incremento del 1,3%. Dora estaba en la vereda, esperando junto a cientos de docentes: “Quienes estábamos afuera solicitamos la renuncia de las conducciones sindicales por aceptar un aumento insignificante, tuvieron que huir del lugar. A partir de ahí salimos a la calle todos los días con diferentes acciones”.
Marcha de antorchas, festivales, ruidazos, ollas populares, feria de emprendedores, asambleas y movilizaciones masivas que tienen en vilo a la provincia y al gobierno. “El 23 de abril realizamos un hito histórico: un faltazo masivo sin que los gremios llamaran al paro”. El 29, en la reunión de conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo, la concentración masiva fue reprimida con gases lacrimógenos por la Policía. ¿La respuesta popular? Otra movilización. Y carteles, muchos carteles:
- Docentes con sueldos indecentes.
- Al que miente le crece la nariz (con la imagen –retocada– del gobernador Torres)
- Basta de mentiras, amenazas y presión.
- Se busca por precarizar al docente (con la cara del ministro Punta).
- Salud mental es llegar a fin de mes.
- Ratas.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Migajas
Las protestas no sólo suceden en la capital, sino en toda la provincia: Trelew, Puerto Madryn, en la meseta, en Chacay Oeste, Gan Gan, Las Plumas, Paso de Indios. Otro mojón que colmó la paciencia fueron las palabras del ministro Punta: “Buscamos que ningún docente cobre menos de 800 mil, de una manera solidaria, casi”, dijo balbuceando una frase que la comunidad educativa lo tomó como una burla.
–No vamos a aceptar migajas. Mientras a los docentes nos ofrecieron un 1,3%, le aumentaron a su planta política un 200%. No hay dudas: plata hay, pero no quieren ponerla donde corresponde” –dice Dora, que hace 48 años nació en La Pampa y desde hace 45 fue adoptada por Chubut.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Ante la masividad del reclamo, este miércoles 6 de mayo hubo una nueva reunión paritaria donde el gobierno ofreció un 3,4% –valor del Índice de Precio al Consumidor (IPC) del mes pasado, más un 4%: o sea, una suba del 7,4%. En junio, un punto más y en julio otro punto más.
–No satisface nuestra demanda para nada, es un aumento en el bolsillo de entre 60 y 70 mil pesos que terminaríamos de cobrar en agosto. Es una tomada de pelo. Siento mucha bronca contra los sindicatos que nos dejaron sin respaldo y sin escucha; mucha bronca contra un gobierno que nos dice violentos, cuando violencia es tener un sueldo básico de 300 mil pesos.
Los sindicatos cuestionados que se sientan en la mesa paritaria son ATECh, SITRAED –sindicato paralelo alineado al gobierno–, UDA –Unión Docentes Argentinos–, SADOP –docentes privados– y AMET –magisterio de enseñanza técnica–.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Tres escuelas, tres turnos, muchas deudas
-Queremos estar en las aulas con nuestros estudiantes, pero no con sueldos de hambre.
Reafirma Dora, que estudió en la Universidad Nacional de la Patagonia y desde hace 17 años es profesora de Historia del nivel secundario, además de preceptora. Trabaja en tres escuelas y en los tres turnos, mañana, tarde y noche. Dice que volvería a elegir esta profesión, pese al salario que no alcanza y otros condicionantes: falta de insumos, condiciones dignas para trabajar, escuelas sin calefacción donde llueve adentro. Otro ejemplo que lo dice todo: “Usamos manuales de la provincia de Buenos Aires, no tenemos un diseño de currícula propia”.
¿Cómo sigue el curso de esta historia?
Organizados de manera autoconvocada, decidiendo en asamblea. No vamos a bajar los brazos hasta lograr un aumento del 100% del básico como mínimo y un sueldo de bolsillo de un millón y medio. Desde hace quince días exigimos paro por tiempo indeterminado y acá seguiremos: hasta que el salario digno sea una realidad.

Fotos de Aníbal Aguaisol /lavaca.org
Nota
MU 212: El fin de un mundo

MU en Tierra del Fuego: todo lo que se ve desde el sur del sur y nos ayuda a entender qué representa Argentina en el mapa geopolítico mundial. Un puerto intervenido, importaciones que matan a la industria, explotación sin control de recursos naturales. La puerta a la Antártida y el significado de Malvinas: lo que está en juego en tiempos de guerra.

El principio de todo: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia sin provocar un rechazo opositor visible. Un sitio clave en la geopolítica y a la vez una caja de 30.000 millones de pesos anuales que mezcla industria marítima, turismo, y la puerta a la Antártida. Los testimonios sobre la falta de control . Hablan el gobernador, funcionarios, trabajadores, ex combatientes. Trump y el misterioso avión, China y los acuerdos, Gran Bretaña adentro, la forma de la crisis y la resistencia contra el vaciamiento de un país.
POR FRANCISCO PANDOLFI

El industricidio: Crónica desde el polo fabril de Río Grande
Un predio lleno de fábricas vaciadas. Trabajadores organizados resistiendo al desempleo, la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles de promoción en una provincia que de 16.000 obreros pasó a tener 6.400. Una política que golpea a empresas de todos los tamaños y rubros: tecnológicas, textiles, metalúrgicas, electrodomésticas y electrónicas. Y todo esto sin que todavía se aplique la reforma laboral. Las propuestas para que los propios trabajadores se hagan cargo de las empresas en crisis. Los gestos de solidaridad, las donaciones de quienes todavía tienen empleo, el bingo provincial y cómo se va recuperando desde abajo una idea de hermandad para enfrentar estos tiempos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

A contracorriente: La lucha fueguina frente a la industria salmonera
De espaldas a la sociedad y bajo presión del gobierno nacional, la Legislatura fueguina (la misma que en 2021 votó en contra) aprobó un proyecto que permite la instalación de megafactorías marítimas del salmón, uno de los productos que más se exportan al mundo. El impacto ambiental es conocido y hay un ejemplo cercano en la vecina Chile: peces hacinados, contaminación por antibióticos y heces, destrucción de otras especies, y una precarización total de las condiciones de trabajo. El cuadro de situación ante un “pescado químico”, la lucha de la asamblea, y el gobernador que responde sobre los principales contrapuntos.
POR FRANCISCO PANDOLFI

Agroecología en el principio del mundo: El modelo Panchito
Cultiva alimentos y medicinas en medio de temperaturas extremas, sin venenos y con semillas propias: “Una semilla viva significa una familia sana”, dice el productor agroecológico Francisco Pancho Barria. Cosechas asombrosas, zanahorias de 3 kilos, nabos de 12, acelgas de metro y medio de alto. Cómo volver posible lo inimaginable con ideas simples, ancestrales, trabajo a conciencia y sentimiento. La política para la foto, el lugar de los niños, la idea de agacharse, y los números que muestran que la vida sana es, además, rentable.
FRANCISCO PANDOLFI

La guerra invisible: la Antártida en la mira
Juan Rattenbach recoje el guante de su abuelo, autor del Informe Rattenbach que denunció a las jerarquías militares por los errores y delitos cometidos en Malvinas. El significado hoy, con Gran Bretaña ocupando el 25% de la superficie argentina. La Antártida y el Atlántico Sur en la geopolítica actual. El rol de Estados Unidos y China. El ataque a la industrialización fueguina. Dos cuestiones: ¿Cuál es nuestro centro geográfico? ¿Y cuándo nació el pueblo?
SERGIO CIANCAGLINI

Efecto Trump: Valeria Carbone y su mirada sobre EE.UU.
Es doctora y docente de la Cátedra de Historia de los Estados Unidos en la UBA y en la UNLP. Integra grupos de trabajo sobre EE.UU. en CLACSO y universidades en Alemania y México, además de coordinar programas de intercambio internacional. Y acaba de dictar un curso sobre el tema en MU. En esta entrevista explica las movidas de Trump intentando sostener un imperio en crisis en medio de una conflictividad que él mismo provoca o acompaña: Irán, China, Israel, petróleo, Ormuz, Venezuela, OTAN, Malvinas, Antártida. Y hasta el caso de Jeffrey Epstein.
POR LUCAS PEDULLA

Decolonizar el presente: Walter Mignolo y el pensamiento decolonial
En medio de conflictos geopolíticos, disputas culturales y crisis del modelo occidental, el pensamiento decolonial nos recuerda una serie de preguntas fundamentales. Aquí, una conversación breve y magistral sobre la esfera pública, la organización social y las formas de acción colectiva vistas desde una perspectiva para ampliar, o retomar, los horizontes propios.
POR CLAUDIA ACUÑA

Tierras raras: Florencia Levy, artista, y su trabajo sobre el litio
Trabaja con instalaciones visuales y materiales que representan y denuncian las distintas formas del extractivismo. Su trabajo sobre el litio es impactante, pero también investigó sobre el fracking en Vaca Muerta, el basurero del mundo en China y la relación entre el cáncer y el agronegocio en Entre Ríos, motivada por su padre oncólogo. Cómo hablar de temas que casi nadie conoce desde un video o una sala de exposiciones, y hacer algo para transformar miradas, sentimientos e ideas.
POR MARÍA DEL CARMEN VARELA
Patagonia rebelde
Crónicas del más acá por Carlos Melone.

Astrolo-guías: Elisa Carricajo y su nuevo libro sobre Tarot
Dramaturga, actriz y directora, plantea al Tarot como un objeto “popero” e invita a jugar y llenar de sentido ese lenguaje. Un modo de recuperar la espiritualidad capturada por el mercado, para sentir, entender y actuar en tiempos espantosos. Lo individual y lo comunitario. Los fantasmas y cómo imaginar un mundo mejor. Un libro que es un oasis y una invitación a re-pensar el arte y lo político, tirando las cartas.
POR FRANCO CIANCAGLINI
Documental a un año de la represión del 12 de marzo
Imagen sobreviviente: el fotógrafo, el hincha y la jubilada

El 12 de marzo de 2025, hinchadas de fútbol se autoconvocaron para acompañar la marcha de jubilados y jubiladas. Ese día la violencia desplegada por Patricia Bullrich hirió gravemente a Pablo Grillo, Beatriz Blanco y Jonathan Navarro. Este corto documental de Cooperativa Lavaca vuelve a esa jornada y a una imagen de solidaridad que sigue sobreviviendo.

Derechos HumanosHace 1 semanaLa historia de las Madres de Plaza de Mayo: Érase una vez 14 mujeres…

NotaHace 4 semanasMU 212: El fin de un mundo

En defensa del aguaHace 4 semanasGlaciares: se está gestando la demanda colectiva más grande de la historia, con casi 700.000 adhesiones en los primeros dos días

Premio a una foto de Tadeo BourbonHace 4 semanasCuadro de una época

Análisis de una foto premiadaHace 4 semanasLa Argentina de Milei
































