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Todos los jueves, el jueves: la ronda de Madres antes de las elecciones

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“Asco. Pero le vamos a ganar” dijo una de las Madres, Nora Cortiñas, al hablar sobre lo que siente en estos días, sin que hicieran falta más palabras. Recorrida por la Ronda, los argumentos de un adolescente que simpatiza con Milei, las jóvenes que votarán por Massa, en tiempo de espera hasta el domingo.

Texto: Franco Ciancaglini

Fotos: Sebastiàn Smok

Todos los jueves a las 15:30, desde tiempos de a dictadura, las Madres de Plaza de Mayo realizan la ronda alrededor de la Pirámide de Mayo. Esta vez, en la última antes de las elecciones presidenciales, estuvieron acompañadas por miles de personas que se acercaron a apoyarlas como un símbolo y una acción contra los discursos y prácticas negacionistas en curso, acaso como una antesala de lo que se juega el domingo.

Todos los jueves, el jueves: la ronda de Madres antes de las elecciones

Fotos Sebastián Smok/lavaca.org

Desde el micrófono de la Asociación de las Madres de Plaza de Mayo una de “las viejas” avisa que no es momento de simplificar discursos: “No empecemos a echarle la culpa a los Milei. Las culpas son pasajeras. Trabajaremos para sostener estas banderas cómo hicimos siempre y ahora más que nunca”.

Nora Cortiñas, de Madres Línea Fundadora, también sorprende con su respuesta, al contestar a lavaca que esta no es una vuelta especial: “Hoy es un jueves más. Cada jueves es especial porque es el reencuentro con nuestros hijos e hijas. Todos los jueves tienen un significado”.

Más acá de las elecciones entonces, ¿cómo hacemos par que no siga avanzando el negacionismo? “Discutir, discutir por todos lados qué paso con el terrorismo de Estado, con los chicos jóvenes. Hay que hacer todavía docencia, nos quedamos chicos, nos quedamos cortos”.

¿Por qué? “Porque ahora hay muchos jóvenes que parece que no saben lo que pasó. Hay que ir a buscarlos”.

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Fotos Sebastián Smok/lavaca.org

¿Qué te provoca Milei? “Asco. Pero le vamos a ganar”.

Nora está rodeada por decenas de personas, muchas de ellas jóvenes, que celebran esta respuesta como una arenga. Algunas como Milagros y Sofía no es la primera vez que vienen, aunque no suelen hacerlo. Otros, como Bruno, sí dan la vuelta por primera vez pero no por voluntad sino por obligación del colegio Almafuerte de Pilar Norte. Mientras ellas aseguran que votarán a Massa pero serán críticas desde el primer día, Bruno, que no vota, simpatiza por Milei.

Participaron también de la marcha y brindan su testimonio en esta nota el ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis y la ex detenida desaparecida, y correctora de la revista MU, Graciela Daleo.

Estas son algunas de sus respuestas que tal vez nos permitan hacernos más preguntas para encontrar las respuestas que nos faltan. Mientras tanto las Madres y las Abuelas marcaron hoy como siempre el lugar y el camino: la calle.

Todos los jueves, el jueves: la ronda de Madres antes de las elecciones

Fotos Sebastián Smok/lavaca.org

Repriman a la prima

Milagros, 24 años, y Sofía, 22, marchan juntas como parte de una organización universitaria peronista.

Desde esa militancia explican la diferencia con otros jóvenes que votan a Milei: “Nosotros militamos por ende tenemos cierto nivel de conciencia, nos juntamos con gente, pero además en mi caso tengo un abuelo desaparecido por la última dictadura. ¿Cómo hago para pararme en frente de mi abuela a hablar de negacionismo?”.

Dice Sofía: “Para mí es una cuestión de desinformación, no de haberlo vivido o no”.

Milagr: “En mi caso había muchos pibes desinformados, y en la clase de historia se hablaba, había preguntas y había charlas y mostraban videos. Es muy importante que la educación lo siga recordando”.

Sofía: “Depende de la escuela. En mi escuela que era religiosa era un tabú. Después fui al Lengüitas y había pintadas en todas las paredes”.

¿Cómo la ven para el domingo?

Sofía: “Difícil”.

¿Conocen mucha gente que vota distinto a ustedes?

Milagros: “Sí. Pero igual, gane quien gane, me voy a parar en una situación crítica. Mi voto es un sí a la democracia, no es un cheque en blanco. Me paro desde el lugar de querer construir algo mejor”.

Con esos amigos que votan a Milei, ¿qué hablan?

Sofía: “Son muy violentos. Los que conozco votan más por lo económico que por negacionismo”.

Milagros: “Dicen que los derechos humanos no son tan importantes. O sea, mi primo le dijo a mi mamá que a mí me tendrían que reprimir un poco más por ser peronista. Directamente”.

¿Qué se hace con eso?

Sofía: “Mi respuesta como feminista y como militante siempre es: aunque vos no estés, yo voy a estar, porque a mí me interesa que todos estemos bien”.

Milagros: “No somos individualistas, vamos a defender los derechos hasta de las personas que voten a Milei”.

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Fotos Sebastián Smok/lavaca.org

En la Plaza, pero con Milei

“El que conoce más es mi amigo”. Esa fue la frase con la que un joven redireccionó hacia otro las respuestas a una serie de preguntas en el contexto de la marcha. Bruno, del colegio Almafuerte de Pilar Norte, asegura que “no tenía muchas ganas de venir”. Sabe que es por las Madres de Plaza de Mayo y dice que de la historia de estas madres conoce “no tanto, más o menos: no tengo orientación política”.

¿Qué conoce? “Que durante la última dictadura militar fueron las que salieron a las calles para que devuelvan a sus hijos y sus nietos”.

¿Qué te parece esa historia? “La verdad es que fue bastante valiente, porque si hacías algo así durante la dictadura te podía llegar a pasar algo malo”.

¿Te interesan las elecciones del domingo? “No mucho, no soy de hablar tanto de política”.

¿Votás? “No, tengo 14”.

Y de los candidatos que están, ¿a quién votarías? “Entre Massa y Milei, prefiero a Milei”.

¿Por qué? “Hay cosas que me gustan de Milei, y otras no tanto. Pero de Massa, nada”.

¿Qué te genera Massa? “Si él es ministro de economía hace un año y medio, subió una banda la inflación y hay cada vez más pobreza, es medio contradictorio: ¿va a resolver los problemas que él mismo hizo?”

¿Y de Milei qué te gusta? “Que fundamenta por lo menos lo que él dice, y lo veo como alguien más serio que Massa. Hay cosas que por ahí no son tan buenas… en general veo que está un poco loco, a veces se pone como muy agresivo, y esto no es tan bueno en un Presidente. Pero antes que Massa, mejor”.

¿Te importa que Milei esté en contra de estas Madres que están acá hoy, o que niegue los derechos humanos? “No creo que Milei niegue los derechos, no creo que vaya a hacer una tiranía como dicen”.

Milei dice que hubo una guerra, y estas Madres enseñaron que fue el Estado el que asesinó y desapareció a 30 mil personas de manera sistemática. ¿Vos qué pensás? “En la escuela me contaron bastante acerca de esto, también tengo familiares que me contaron: yo por ejemplo tuve una abuela que estuvo en medio de un tiroteo entre militares y Montoneros. Pero… no sé”.

¿No te parece tan importante ese tema para la elección? “Sí, me parece importante, pero no creo que saque derechos Milei, porque ya de por sí faltan muchos derechos”.

Como joven, ¿qué te gustaría que haga el Presidente que viene? “Me gustaría que el próximo gobierno mejore la seguridad, baje la inflación y que no haya tanta corrupción más que nada”.

¿Y vos qué soñás? “Todavía no tengo una profesión, pero puede ser algo de programación”.

¿Tus papás piensan como vos? “Piensan parecido a mí, tengo las mismas convicciones que ellos, pero también me dejan que piense cosas diferente, y eso me gusta”.

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Fotos Sebastián Smok/lavaca.org

Un Ministro en la ronda de las Madres de Plaza de Mayo

Alguien llega desde la Casa Rosada, desde adentro. Al principio las personas no lo reconocen, y solo cuando uno, dos, tres se sacan una foto, alguien lo relaciona con el ministro que tal vez más horas de tevé recorre, sobre todo en este año electoral: Gabriel Katopodis se sumó a la ronda. Y contestó a lavaca, en medio del tumulto:

-¿Esta es una ronda especial?

-Bueno, es una ronda de un momento especial de la Argentina y de la defensa de los derechos humanos, la reivindicación de esta lucha, el rechazo a cualquier expresión de violencia y mucho más a las que expresaron de manera irresponsable Milei y su gente en relación a la dictadura, que nos obliga a tener una expresión muy clara y muy firme.

¿Qué pasó, qué se hizo mal para que el negacionismo esté acá, a pasos de la Casa Rosada?

Hay que seguir trabajando, hacer lo que hacen las Madres y las Abuelas. Hay que seguir militando.

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Fotos Sebastián Smok/lavaca.org

Combatir no solo a Milei

Graciela Daleo estuvo secuestrada-desaparecida entre el 18 de octubre de 1977 al 20 de abril de 1979 en la ex Esma. Hoy, desde Plaza de Mayo, reflexiona sobre el momento histórico político, los sentidos y los derechos en pugna:

-La ronda de hoy tiene la singularidad de expresar en este momento donde están fuertes las expresiones de reivindicación de la dictadura, de los genocidas, de anunciar que van a repetir no lo que hicieron hace 45 años atrás sino traer herramientas nuevas. Tiene esa singularidad, singularidad importante porque además noto mucha presencia de pibes y pibes: eso es para resaltar.

-¿Por qué está tan fuerte el discurso negacionista?

-Para hacer un análisis histórico, en algún momento existió la idea de que “de lo conquistado, no se retrocede”. Yo siempre estuve en contra de esa frase. La historia nos demuestra exactamente lo contrario: los pueblos luchan, logran conquistas, y también quienes están en contra reaccionan, son nuevamente derrotados, y hay que seguir con la lucha. Creo que lo que nos sigue demostrando esto es que la lucha es un proceso continuo y que las conquistas hay que defenderlas sabiendo que se puede retroceder, pero sobre todo hay que avanzar. La historia nos demuestra que nada se conquista de una vez y para siempre, y que nada se pierde de una vez y para siempre.

-Hablé con un joven que estaba acá y simpatizaba con Milei, después con otras chicas que plantearon un horizonte muy distinto a ese. Hablaste de las pibas y pibes, ¿cómo los ves?

-Hay que correr el eje del análisis de que vos te ubicás en cierto eje cultural, social, porque lo viviste. Porque si no, no festejaríamos el 25 de mayo de 1810 porque no vivimos en la colonia… Por otro lado, creo que hay una multiplicidad de cuestiones por las que Milei les causa simpatía a los jóvenes. En lo económico se concentra un altísimo porcentaje de las falacias de Milei, que tiene la habilidad de plantear una serie de cuestiones complejas de una manera supuestamente sencilla; pero en realidad son falacias. Para sectores sociales jóvenes, para quienes el dólar se ha convertido en una garantía del buen vivir y una aspiración, él dice: hay que dolarizar. Bueno, recordemos que nuestro país ya vivió la dolarización en la década del 90 y el 1 a 1, y eso dejó millones de desocupados y una situación catastrófica que desembocó en la rebelión del 2001. Entonces hay una especie de transmisión falaz que te hace creer que todo es fácil. Y me parece que eso se asienta en algo que se construye en el mundo, el inmediatismo. Si lo que se explica no se hace en 120 caracteres, no se entiende. Comprender requiere esfuerzo. Hay una especie de adhesión al facilismo combinada con una situación que viven muchos sectores de empobrecimiento, de sensación de falta de futuro, y una construcción cultural en relación a eso: la idea de que no hay posibilidad de futuro. No hay posibilidad de futuro con la propuesta de Milei.

-¿Cómo se combinan los derechos humanos con esto económico, MIlei y Villarruel?

-Hay una combinación en la que LLA ha tenido la habilidad de conjugar la situación económica con la reivindicación de los crímenes de la dictadura, que también es una apuesta al futuro. Decir que los asesinos son héroes también es un sustento a la represión que ya han dicho que va a hacer falta, precisamente, para imponer las políticas económicas.

¿Cómo le ponemos freno, antes de tener que ir al choque de esa represión?

-Todo lo que nos falta no lo vamos a alcanzar si no nos organizamos, si no luchamos, diría yo hasta una variable más simbólica: si no hacemos crecer en la subjetividad individual que la comprensión de cada uno de nosotros y nosotras está atada al colectivo. Hoy no se está viendo eso, hay que recuperar el sentido de la solidaridad, que era un valor de los verdaderos anarquistas y los verdaderos libertarios, y no de estos que son el capitalismo neoliberal. Eso también hay que decirlo: dicen que son antisistema pero son un refuerzo cada vez mayor del sistema capitalista neoliberal. Lo que hay que combatir es eso.

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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MU 213: Movete

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MU 213: Movete

Son personas que se organizan y se movilizan para defender derechos de toda la
sociedad. Son quienes sufren palos, gases y humillaciones por estar de pie. Quienes
crean respuestas donde hay impotencia y nuevas palabras para definir el futuro.
Nuestro homenaje: reunirlas y escucharlas.




MU 213: Movete

Mover el mundo: Cumbre de imprescindibles

Jubilados, discas, asambleístas ambientales, travas, familias víctimas de femicidios y el papá de Pablo Grillo: reunimos a quienes se movilizan y no abandonan la calle a pesar de los palazos y de la falta de respuestas. Quienes marcan una agenda por abajo que es a la vez un rumbo y un llamado a la acción, y también a la unidad. Frente a la dispersión, voces que hablan de un horizonte común, más acá de la política partidaria, para repensar la democracia y la forma en que resistimos.

Por Claudia Acuña




MU 213: Movete

Del dicho al hecho: Los crímenes de odio baten récords

En 2025 se produjeron 227 crímenes de odio contra personas de la comunidad LGTBIQ+: 60% más que el año anterior. El combustible: la violencia y discriminación desde el gobierno, empezando por el Presidente, y el desmantelamiento de políticas públicas. La precarización de la vida privada y lo que ocurre cuando el Estado se retira.

Por Evangelina Bucari




MU 213: Movete

Comunicacción: Unión de Medios Autogestivos

Siete medios de todo el país nos reunimos para crear transversalidad, proyectos y compartir ideas sobre cómo hacer periodismo en tiempos mileístas y más acá: el cooperativismo, las comunidades, el territorio, la agenda propia. ¿Cómo crear valor, generar puestos de trabajo y sostenerse cuando todo se cae? Lo que representan estos diarios, revistas, agencias y periodistas todoterreno que resguardan lo mejor del oficio, por fuera de Tik Tok y los streamings de turno.

Por Lucas Pedulla




MU 213: Movete

Ojos bien abiertos: Tadeo Bourbon, fotógrafo

Fue uno de los premiados por el World Press Photo por una imagen que podés ver en la página siguiente. La historia de Tadeo y de aquel día de marcha, represión, golpes y gas pimienta. De la moto, los casamientos y otros empleos, al contexto profesional y a la vez emocional que alimentó ese click al que llamó La Argentina de Milei.

Por Sergio Ciancaglini




MU 213: Movete

Alerta verde: MU en Misiones

Desde que asumió Milei, el precio que se paga a productores y trabajadores está desregulado. Cómo impacta esto en una industria ya precarizada, y lo que genera: éxodo rural, desarraigo, pobreza. Crónica de una época desde un territorio olvidado y en lucha.

Por Francisco Pandolfi




MU 213: Movete

Mondiablo: Juicios contra el Roundup de Monsanto/Bayer

Las pérdidas millonarias de Bayer por las demandas vinculadas al glifosato vuelven a poner en escena una historia que lleva décadas: evidencia científica, fraude corporativo, lobby político y daños sanitarios y ambientales a escala global. Mientras avanzan nuevos acuerdos judiciales y Trump sale al rescate de la compañía, el herbicida sigue presente en cuerpos, territorios y alimentos.

Por Anabel Pomar




MU 213: Movete

Anti algoritmo: Cineclub Mabuse

Hace 25 años que Uriel Barros proyecta películas en Súper 8 en festivales, centros culturales, escuelas, bares y espacios under. Una defensa artesanal y colectiva del cine frente a las plataformas, los algoritmos y el consumo individual. Terror, ciencia ficción, muñecos malditos y películas que todavía necesitan ser vistas.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Monte Hermosa: Josefina Lamarre

Editó el álbum Yin Yang y también le cantó (en contra) al amor extractivista. De la tevé en piyamas a la comedia musical, la perfomance, el Hotel Faena y las coplas chismosas. Lo que surgió de una ducha y la convivencia entre lo tanático, lo erótico y lo vital.

Por María del Carmen Varela




MU 213: Movete

Biblias.

Por Carlos Melone

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