Se cumple un año de la inédita represión provocada en Corcovado, Chubut, por el GEOP (Grupo Especial de Operaciones) que con el argumento de buscar a un prófugo allanó casas, derribó puertas, golpeó y detuvo ilegalmente a decenas de personas, sembrando una situación de terror que la justicia empezó a investigar como delitos de lesa humanidad, aunque luego moderó la causa caratulándola como "abusos de autoridad" entre otros, pese a que los apremios ilegales y privaciones ilegítimas de la libertad están vastamente documentados. Además, quedó el saldo de un desaparecido, Luciano González. Mientras se juzga al jefe del GEOP, los vecinos quieren declarar al 12 de marzo, cuando desapareció González, "Día contra la represión institucional y policial".
Hace apenas un año, en marzo de 2009, sobre la cordillera chubutense, en el pueblo de Corcovado funcionaba un virtual "estado de sitio" a cargo del GEOP, grupo de elite de la policía provincial. Los vecinos relatan que luego de las 9 de la noche estaba prohibida cualquier caminata si uno no presentaba documentación; también, que escuchaban constantemente ráfagas de disparos. Los uniformados ejercían diariamente violaciones insólitas: hurgaban en las casas, destrozaban inmueble, golpeaban y apuntaban con el fúsil a señoras y chicos; rompían guitarras, heladeras y televisores al tiempo que iniciaban a la gente en artes marciales pateando cabezas y ...