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Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan

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Una convocatoria de MU Trinchera Boutique reunió a tres intervenciones perfomáticas en la Plaza de los Dos Congresos bajo un llamado bello y potente: bailar la vereda. El cuerpo eléctrico de Caudal, los anhelos bailables de Siempre Listas y el hip hop visceral de Big Mama Laboratorio fueron parte de una movida que se repetirá el próximo sábado a las 18, también en Congreso: “Un cuerpo que baila es un cuerpo que lucha. Muchos cuerpos que bailan son la revolución. Abrimos los ojos, sacudimos las penas, sentimos la música y a bailar la vereda”.

Video: Bruno Ciancaglini.

Sobre una alfombra de florcitas amarillas caídas de los árboles que envuelven la semi-glorieta convertida durante poco más de una hora en anfiteatro, dos filas de sillas negras formaron la platea al aire libre en la Plaza del Congreso. El espacio que parece un balcón-terraza al ras del suelo con columnas de cemento, fue el escenario de tres intervenciones performáticas que participaron de la convocatoria de Mu Trinchera Boutique: “Bailar la vereda”.

Mientras llegaban les participantes de la muestra de danza y se hacían pruebas de sonido, las sillas se iban ocupando. Una chica le comentaba a otra: “La danza es maravillosa. Con tu cuerpo, ya es suficiente. Bueno, necesitás música, pero podés imaginarla o cantar y acompañar tu danza. No hace falta nada más para bailar”. A las seis y media de la tarde, la actriz Virginia Silva Finguer de la Compañía Teatral Ver Llover, dio inicio con la lectura del texto de bienvenida:

Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa

Un cuerpo que baila es un cuerpo que sueña. Muchos cuerpos que bailan pueden desatar la catarata del sueño colectivo.

Con zapatillas, zapatos de taco, calzado lustroso, raído o descalzos, los pies portan la información del ritmo y ese registro es tan antiguo como el fuego.

Los pies conectan con la tierra y sus historias. Y así, levantan vuelo y sacuden el aire.

Un cuerpo que baila es un cuerpo que lucha. Muchos cuerpos que bailan son la revolución.

Abrimos los ojos, sacudimos las penas, sentimos la música y a bailar la vereda

Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa.

Cómo escuchar un cuerpo

La primera intervención fue Caudal. Piezoeléctrico sobre sangre, de Casandra Velázquez, Violeta García y Carlos Quebrada. Casandra desliza por su cuerpo la punta de un cable que, como un sensor emite los sonidos que produce su anatomía. Descarga eléctrica continua propagada por un cuerpo que es piel, huesos, músculos y órganos. Y más. ¿Cómo escuchar un cuerpo? ¿Qué sonidos irradia un cuerpo en reposo? ¿Y en movimiento? Mientras tanto, Violeta toca el violonchelo. Sus acordes parecen chirridos que delatan lo que no se nombra. ¿Solo un corazón que late imprime la esencia de la vida?

“La obra está en proceso de creación –cuenta Casandra-. Inicié una investigación en torno al silencio, en principio, a hacer prácticas de silencio y empecé a percibir mucha pregnancia en los sonidos internos del cuerpo y a hacer un intento de microfonear los sonidos del cuerpo. Hubo algo de este trabajo en particular que fue en contexto de pandemia, en un silencio aturdidor, todo lo que late, todo lo que pulsa, todo lo que golpea, en la quietud, en el silencio, se abre la escucha. Ahí estamos, tratando de ampliar el borde, el limite de la piel para transmutar hacia otros lugares, por eso también incorporamos un recorte de un texto de Paul Preciado y la necesidad de tocar la temática del aborto, en este lugar, frente al Congreso”.

Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa.

Listas para bailar

Luego fue el momento de salir a la pista para “Siempre Listas”, de Camila Conte Roberts, Bernardita Epelbaum y Eugenia Fontaba. Camila y Bernardita se fueron turnando para leer una lista de deseos: lo que anhelan que vuelva, lo que prefieren que no, lo que necesitan, lo que les sobra, lo que les deben y lo que deben. Mientras una leía, la otra bailaba y sus movimientos respondían a las consignas de la lista. “Este fue un año medio perdido, nos interesó participar para generar un proyecto realizable”, dice Camila. “Surgió de una lista que hicimos con mi novia en la que mezclamos varias cosas que teníamos ganas de hacer, así que bailamos esas listas. Fue pensado para esta participación”, agrega Bernardita.

¿Qué proponen esas listas?

  • Que vuelvan los abrazos y los besos, las casualidades, las marchas, las fiestas, la bici todos los días y todas las noches, las plazas y los parques abiertos, las caricias a perrites que no conozco, la ternura de les desconocides, el café con leche en la esquina, las reuniones con amigues, las caminatas a la noche por el barrio, las muchedumbres, los picnics por ahí, el placer de estar en casa, la mugre, la vagancia, la pepsi twist, la libre circulación, bailar pegados, respirarnos cerquita, la piel, los osteópatas, los chapes colectivos, el diego, los lentos.
  • Que no vuelvan los trámites en persona, el individualismo acérrimo, el subte en hora pico, los paraguas en el ojo, el tráfico y los bocinazos, los empujones y los insultos, los fuegos artificiales, los mosquitos y el dengue, los baños públicos sucios, el macrismo, el hiperconsumo, la contaminación en Venecia, las contracturas, las fronteras, la indiferencia social, el barbijo, el horario laboral regular, el aburrimiento, el hambre, el aislamiento social, la moda de los canutillos, las toreritas y el tiro bajo, tinelli, aquel que fue un cobarde, el celu, carlos saúl.
  • Necesito un paisaje nuevo, plata, amigues, un sentido, comer, coger, mirar y ver, confiar, pensar, hablar, ahorrar, gastar, tocar, concretar, silencio, helado, romanticismo, memoria, gigas, trabajo, que mi gato me dé bola, cobrar lo que valgo, followers, caprichos, canjes, herramientas, mear ahora o me muero, dejarme de joder un poco, reggaetón.
  • Me sobra facha, simpatía, mugre en el piso, las monedas, las cositas, las boludeces, los billetes de 2, el tono muscular, la onda, un poco de acá, un poco de allá, gordofobia, filtro, photoshop, capital afectivo, coraje, juventud, ganas, optimismo, buen humor, voluntad, buena vibra, suerte, bienaventuranza, dicha, glamour, sex appeal, plástico, la ropa (mucha ropa), pelo, deudas, vitaminas, colonialismo.
Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa.
  • Me deben el 2020, el aborto legal, un homenaje, una canción, guita, un libro, varias disculpas, tener bronca por algunas cosas, la vida, haber visto ya, una explicación, la justicia social, la posibilidad de andar tranqui cuando me pongo un escote, un lugar en las estadísticas, el futuro, la ilusión, la lista de navidad, los deseos de cumpleaños, la vacuna, la ESI, la 125, un subsidio, vacaciones, el aguinaldo.
  • Debo hacer cosas útiles, entrenar más, la luz y el agua, avisar que llegué, relajarme, las expensas, el ABL, la tarjeta, cocinarme más, pagar el monotributo, comprar frutos secos, comer más legumbres, ir al ginecólogo, combatir la injusticia, separar la paja del trigo, llamar al 107, calmarme, cortarme las uñas, nostalgiar menos, tener obra social, lavar los alimentos antes de guardarlos, ponerme alcohol en gel, madrugar, agradecer, gustar, crecer, correr, saludar, soltar, sanar, elongar, resistir, renacer, limpiar los vidrios, llevar adelante mi economía, estar turgente, cambiar las sábanas, haber parecido una idiota, saber si es verdad que en algún lado estás, irme, mi planeta me necesita.

Al compás del cuarteto que sonaba de fondo, Camila y Bernardita, concluyeron su participación saltando al otro lado de las columnas y dejando estampada en las baldosas la tibieza de sus zapatillas imparables.

Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa.

La esencia de la resistencia

Para el cierre del evento de danza, sonidos, palabras y encuentro, se hizo presente Big Mama Laboratorio, con Laura Zapata, Melisa Patriarca y Juliana Rezzano. Con ritmos de cumbia y hip hop, Big Mama es una experiencia musical que germinó en la villa La Cava, de San Isidro. Laura Zapata, su creadora, contaba a revista MU en el 2013: “Big Mama viene de la Pachamama. Las Big Mamas son las abuelas, las figuras sagradas en las familias negras. Y como en un principio fusionábamos hip hop, un ritmo que es re foráneo, pensé en la Pachamama, que es lo más autóctono y latinoamericano. Son dos extremos que tratamos de unir”.

Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa.

Ayer, en Plaza Congreso, encendieron la mecha con canto y baile a puro ritmo. Laura contó: “Me discriminaron en la danza por ser gorda. Pará, pará, yo también canto, tengo mis herramientas y compuse este tema que se llama XXXL”. Y se puso a cantar y a menear. Letra: “Marcando tendencia, no me importa mi apariencia, Soy la resistencia, lo llevo en mi esencia, Nadie me lo va a quitar”

Desde el inicio de la pandemia, esta fue la primera vez que se presentaron en vivo ante público. “Nos enteramos de la convocatoria por Instagram, veníamos con muchas ganas de activar, de hacer algo, si bien los vínculos presenciales se pararon, la construcción de crear no paró. Estuve componiendo muchas canciones, afilando ideas, conociendo a otres artistxs, terminé de crear un disco que se llama Engendro, que tiene un laburo musical con artistxs y activistxs, y a la vez el audiovisual va a ser con organizaciones sociales que están vinculadas al arte”. Se puede ver por Alternativa Teatral, “Big Mama Laboratorio (Un movimiento XXXL)”, un streaming que dura diez minutos y es a la gorra, los próximos miércoles 16 y 30 de diciembre a las 21 hs.

Para el último tema musical, Laura invitó a que les presentes de pie y sentades en las sillas, subieran el escalón para bailar juntes. Y así fue. Se armaron coreografías espontáneas, con barbijos y con disfrute Más de dos decenas de pares de pies inquietos sacudieron soledad, aislamiento, miedo y desconcierto.

Y mientras escuchamos qué nos dicen los cuerpos e imaginamos nuestras propias consignas para agregar a las listas propuestas por Camila y Bernardita, volvemos a invocar: Que vuelvan los abrazos, Nos deben el 2020.

Que sea contagioso el fervor infinito de los cuerpos que bailan, de los cuerpos que sueñan.

El sábado 19 de diciembre a las 18 hs, nueva edición de “Bailar la vereda”, en Plaza del Congreso, Hipólito Yrigoyen y Solís.

Bailar la vereda: la potencia del movimiento, el goce compartido y los cuerpos que sueñan
Foto: Martina Perosa.

Documental a un año de la represión del 12 de marzo

Imagen sobreviviente: el fotógrafo, el hincha y la jubilada

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El 12 de marzo de 2025, hinchadas de fútbol se autoconvocaron para acompañar la marcha de jubilados y jubiladas. Ese día la violencia desplegada por Patricia Bullrich hirió gravemente a Pablo Grillo, Beatriz Blanco y Jonathan Navarro. Este corto documental de Cooperativa Lavaca vuelve a esa jornada y a una imagen de solidaridad que sigue sobreviviendo.

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MU 211: Método Pablo

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MU 211: Método Pablo

Todo lo que le salvó la vida a Pablo Grillo, fotorreportero herido tras un disparo de Gentarmería hace un año. Lo que enseña su pelea contra la muerte, que terminó ganando gracias a la solidaridad y una red de salud pública y afecto que sigue viva.




MU 211: Método Pablo

Pablo Grillo: Salvar la vida

¿Qué le salvó la vida al joven fotógrafo atacado por la Gendarmería? La gente que lo ayudó tras el disparo, la que lo atendió cuando se preveía que lo suyo era quedar en estado vegetativo. Los familiares y amigos: la red que estuvo en los momentos más difíciles y armó un mapa de cuidados para salir con solidaridad y energía de la violencia y la oscuridad. Detalles de casi un año destinado a volver a ver esa sonrisa. La recuperación continúa: la vida le ganó a la muerte. Compartimos el QR para releer en lavaca.org la primera entrevista periodística brindada por Pablo. LUCAS PEDULLA




MU 211: Método Pablo

El bordado: Beatriz Blanco, la “jubilada patotera”

Fue agredida por un policía y cayó de nuca al asfalto durante una manifestación de jubilados. La escena se hizo viral como símbolo de la represión de cada miércoles. Beatriz pensó que había muerto pero sobrevivió al golpazo. Una causa instruida por la jueza Servini de Cubría avanza para condenar al policía que la atacó. Fue acusada por Bullrich de “jubilada patotera” y ella lo lleva con orgullo en una remera creada por sus hijas. Tiene 83 años, sigue yendo a la Plaza con su bastón y sus reclamos por una vida digna, y hace bordados para reflejar cosas alegres. LUCAS PEDULLA




MU 211: Método Pablo

El aguante: Jonathan Navarro, herido durante la represión

Un oficial de Prefectura le disparó a la cabeza durante la manifestación de hinchadas y jubilados, la misma en la que tiraron al piso a Beatriz Blanco e hirieron a Pablo Grillo. Perdió la visión del ojo izquierdo para siempre. Jonathan Navarro fue aquel día a la calle convocado por hinchas de su club, Chacarita, e indignado porque a su papá le habían sacado el acceso gratuito a los medicamentos. Hoy está desocupado. “Pero no me arrepiento de haber ido”. LUCAS PEDULLA




MU 211: Método Pablo

Renacer es posible: MU en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur

Fue la fábrica Aurora Grundig, la del televisor “caro, pero el mejor”. Colapsada tras el menemismo, sus trabajadoras y trabajadores organizados en cooperativa la recuperaron para resistir el abismo del desempleo. Hoy enfrentan más de lo mismo. Pero son 133 personas, crearon un bachillerato, consiguieron 60 viviendas. El industricidio visto desde la óptica de quienes logran llevar adelante lo que la patronal hundió: otra forma de crear y sostener trabajo, en una isla que el gobierno busca despoblar. FRANCISCO PANDOLFI




MU 211: Método Pablo

En movimiento: Movilizaciones 2026

Más allá de todo el protocolo de represión oficial las calles fueron otra vez, durante este verano 2026, un lugar de expresión y reclamo frente a la crisis que está ocurriendo en el país y en una sociedad muchas veces vapuleada por las políticas del gobierno. Algunas imágenes para recordar estos días que todavía no sabemos qué historia terminarán escribiendo.




MU 211: Método Pablo

Crecer bajo el terror: Infancias y dictadura

Un grupo de hijos e hijas de desaparecidos comenzó un proceso judicial para que el Estado reconozca que la violencia ejercida sobre esas infancias también constituyeron delitos. Es un proceso inédito que llega luego de un análisis y reconstrucción de testimonios sobre cómo funcionó el terrorismo de Estado en sus operativos, cautiverios y crímenes. Una investigación crucial que reúne los testimonios de Teresa Laborde, María Lucía Onofri, María Eva Basterra Seoane y Dafne Casoy. EVANGELINA BUCARI




MU 211: Método Pablo

Carta abierta: Masacre planificada 2026

Retomamos la Carta de un Escritor a la Junta Militar –enviada por Rodolfo Walsh el mismo día de su desaparición– para trazar una sintonía con el actual modelo económico. Lo ya vivido, frente a un presente alucinado. Y algunas pistas para intentar encarar lo que se viene. SERGIO CIANCAGLINI




MU 211: Método Pablo

Politizate: La Kalo

Es actriz, performer, canta, baila y agita en las calles y en las redes para combatir al fascismo y a la política tibia. Es drag y “vieja bruja”. Habla sobre dopamina, lucha de clases, therians, cultura, haters y kiosqueros. Historia y terapias para pelearle a la tristeza. FRANCO CIANCAGLINI




MU 211: Método Pablo

No podrán: Luciana Jury

Cantante y compositora con base en el folclore, causó revuelvo en el Festival de Cosquín por sus críticas al gobierno. La sobrina de Leonardo Favio y cómo protegerse y tejer alianzas en tiempos de hate, para que la cultura popular no solo resista sino también haga florecer. MARIA DEL CARMEN VARELA




Cabo suelto: Crónicas del más acá

Carlos Melone

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INFORME ENERO-FEBRERO 2026 DEL OBSERVATORIO LUCÍA PÉREZ DE VIOLENCIA PATRIARCAL

Temporada de femicidios

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Por el Observatorio Lucía Pérez de Violencia Patriarcal (https://observatorioluciaperez.org/)

Durante el verano de este 2026 sufrimos un femicidio y una tentativa de femicidio cada día y medio. Un promedio alarmante que, además costó la vida de cuatro criaturas; tres de ellas apenas superaban el año.

Las víctimas tienen un rango etáreo que va de los 78 a los 17 años y dejaron a 16 infancias huérfanas.

Los datos: enero y febrero suman 43 femicidios y 43 tentativas de femicidio.

No son cifras. Son vidas, como la de Natalia Cruz (foto principal), en Campo Quijano, Salta: su hermana también fue víctima de femicidio años atrás. Hubo marchas para exigir justicia durante casi todos los días desde el día del crimen en que se fugó su asesino –17 de febrero– hasta ayer, cuando finalmente lo atraparon, consecuencia de haber logrado con estos reclamos que la fiscalía ofrezca una importante suma de recompensa por información sobre su paradero.

Lo que deja este verano también es la condena a perpetua por los  femicidios territoriales de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, de 25 y 28 años, en Rosario, Santa Fe, la ciudad más castigada con este tipo de asesinatos.

Temporada de femicidios

Estefanía y Mariela Gorosito, dos femicidios territoriales en Rosario.

Así el Poder Judicial reconoció por primera vez y explícitamente la relación entre la violencia del narcotráfico y la de género. Tal como expuso claramente el fiscal Patricio Saldutti “Estefanía y Marianela fueron asesinadas en un contexto de violencia de género extrema. Fueron tratadas como moneda de cambio o como mensajes enviados a través de sus cuerpos para saldar deudas. El desprecio por su condición de mujeres es evidente en la forma en que fueron captadas, trasladadas y descartadas como si sus vidas no valieran nada”.

El condenado es Pablo Nicolás Camino, de 31 años, jefe de una cédula de la banda narco Los Monos, quien ya acumula 40 años de prisión por delitos de homicidio, balaceras y asociación ilícita y está procesado, entre otras causas, por el ataque al supermercado que pertenece a la familia de Antonella Roccuzzo, esposa de Lionel Messi.

Temporada de femicidios

Pablo Nicolás Camino, condenado por el femicidio de las hermanas Gorosito.

Pablo Camino ordenó la ejecución de las hermanas desde el penal donde cumple condena. Es decir: estaba bajo la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en el momento de organizar el crimen. A Marianela le dispararon ocho veces. A Estefanía, cinco. Sus cuerpos fueron encontrados en un basural al día siguiente de la ejecución.

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