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Lo que hay para ver: El espacio donde se construyen las realidades

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En esta semana continúa el ciclo OrguYo en Mu Trinchera Boutique, para celebrar la diversidad: la pieza de Tiara nos abre las puertas de la intimidad de Tiara Julieta BB y su mundo pincelado por el realismo mágico travesti. Vía Láctea nos da ingreso a la historia del amor del Rubio, inspirada en un poema de Mariano Blatt. Y Animal de río también tiene como disparador la literatura: Por qué volvías cada verano, el libro de Belén López Peiró, que habla sobre el abuso. Por último, Like to me ofrece una mirada irónica y altas dosis de realidad de esta ficción que construye el mundo de las redes. Un espejo que nos permite asomarnos a nuestra propia subjetividad, y rasca donde pica.

La pieza de Tiara y Vía Láctea

Lo que hay para ver: El espacio donde se construyen las realidades

Este último domingo de noviembre, dos propuestas del ciclo OrguYo tendrán espacio en MU Trinchera Boutique: La pieza de Tiara y Vía Láctea. La poetisa, performer y sincronizadora labial Tiara Julieta BB presentará textos autobiográficos: “Es una propuesta que se me ocurre para este evento en particular, es muy íntimo, un espacio ameno, me basé en historias mías, con este nuevo realismo mágico travesti que tiene como referentes a Camila Sosa Villada, a la serie de La Veneno. Son fragmentos de mi vida, o mi vida medio ficticia, o la vida que no fue pero hubiese querido que sea, hecha una fantasía”. Un mix de canciones, poemas, textos y una coronación propia de la realeza más glamourosa serán parte de la presentación de Tiara.

Vía Láctea es una experiencia escénica que surgió de un proyecto dentro de una materia del profesorado de teatro en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD). El poema de Mariano Blatt, Una galaxia llamada Ramón, fue el disparador a partir del cual Nahuel Sánchez escribió un texto. “La propuesta es acercar la historia de dos pibes de barrio que se enamoran —cuenta Ayelén González Pitta, la directora y asistente en escena—. El relato es desde un personaje, El Rubio, y es a través suyo que conocemos un poquito de su mundo”.

El ciclo OrguYo busca potenciar la voz propia para la identidad colectiva y se llevará a cabo los domingos a las 19 hs en la casa de la cooperativa lavaca hasta el domingo 12 de diciembre.

MU Trinchera Boutique, Riobamba 143, CABA

Única función: Domingo 28 de noviembre 19 hs

@tiara.julieta.bb

@vialacteateatro

Animal de río

Lo que hay para ver: El espacio donde se construyen las realidades
Foto: Juan Emilio Veliz

Matilde e Inés, madre e hija, afrontan una doble tragedia. El pesar por lo irreparable y la dureza del desamparo ante un acto extremo de violencia machista. ¿Cómo se sigue? El silencio es un intento por huir desesperadamente, por desmantelar una realidad que no tuvo otra salida. La única manera de transitar este entramado —que desde la abundancia vegetal del Delta del Tigre, las ubica en un desierto de incertidumbre— es sumergirse en ese pacto íntimo que sellan con la inmensidad el amor que las enlaza, como método de supervivencia.

Guadalupe Fernández Peña, la directora de Animal de río y el asistente de direción, Francisco Cottet, pusieron el acento en trabajar la relación entre las actrices a través de ejercicios de vinculación y con ellas, profundizaron en la individualidad de cada personaje, analizaron sus pensamientos, su accionar, deseos, miedos y limitaciones. Cuenta Guadalupe: “Para enriquecer el proceso cretativo apoyamos nuestro trabajo en diferentes fuentes, series, películas, que toquen de cerca o de lejos la temática principal de Animal de río que es el abuso, pero sobre todo el libro de Belén López Peiró, Por qué volvías cada verano, fue fundante en nuestro trabajo. A través de este relato, Belén denuncia el abuso por parte de su tío, sufrido durante su adolescencia y podría decirse que expone los mecanismos del sistema patriarcal en el que vivimos, donde las mujeres tenemos miedo de hablar y guardamos silencio ante estas situaciones”.

Cuando Guadalupe estaba escribiendo el guión, construyó el personaje de la madre pensando en la actriz Lía Bagnoli. “Yo había trabajado con ella unos años atrás y fuimos perdiendo contacto y cuando le propuse ella aceptó y yo no lo podía creer”. Para el personaje de inés, precisaba el physique du rol de una adolescente de 13 años, “con la madurez personal y profesional que pueda sostener la complejidad de este personaje. A través de un proceso de selección de actrices, un casting virtual porque estábamos en plena pandemia, quedó Camila Cahn y el personaje de Fabio se lo propuse a Francisco porque trabajé varias veces con él y me gusta cómo trabaja”.

Uno de los objetivos de Guadalupe fue armar una red de confianza entre las personas involucradas. “La obra toca una temática por demás sensible. Desde Cami, Lía y Fran que sos los que le pusieron el cuerpo a la obra desde el primer día hasta Ine Güemes y Juan Nazar que compusieron la música, hasta el equipo técnico, que atravesamos como espectadorxs las funciones cada domingo y nos es imposible no afectarnos”. La temática tratada en la obra le generaba expectativa en cuanto a cómo sería captada por el público. “Pienso que es una forma de visibilizar la temática, de transitar el dolor, de abrir una ventana a lo que guardamos adentro. El desafio empieza por ahí, como en una obra de arte el espectador la termina y le da su perspectiva”.

Espacio Polonia, Fitz Roy 1477, CABA

Domingos, 19 hs. Última función: 28/11

@poloniateatro

@animalderio.obra

@guadafp

Like to me

Lo que hay para ver: El espacio donde se construyen las realidades
Foto: Agostina Fuchs

El interrogante aparece escrito en una especie de cinta amarilla con letras negras pegado al piso: ¿En cuántos espacios construimos nuestras realidades? Dos personas sostienen en sus manos el elemento instransferible, el marcapasos de nuestras existencias: el celular. A un costado, otra persona viste de blanco, con flores bordadas en el pecho y porta un manto celeste que cae desde su cabeza: es la Virgen Terraplanista de Aol. Podría tranquilamente ser algún personaje que trascendió por la web.. Les tres casi no interactúan, como si cada une estuviera inmersx en su universo personal.

“Uno de los ejes fundamentales está puesto en el juego del lenguaje, que está estallado, las palabras usadas para la tecnología se mezclan con frases cotidianas: Bytes de rotura cervical. Laxos suspiros en leves dobles clics”, cuenta su director Ariel Zagarese. “Trabajamos sobre la idea de rutinas de dos personas diferentes que se cruzan casualmente en las redes. Una rutina está basada en la hiperactividad, mientras que la otra está basada en la depresión absoluta. En ese vértigo y en ese desgano el mundo de la tecnología combate con el lenguaje tal cual como lo conocemos, o tal cual como lo adquirimos”.

Ariel participó del ciclo Proximidades Expositivas en Casa Sofía, convocado por el bailarín, coreógrafo y docente Federice Moreno Vieyra en 2019. En ese momento se puso a leer algunos libros del filósofo sur-coreano Byun Chul Han y aparecieron algunos ejes e imágenes “que no estaban del todo claras, pero sí entendía que la obra tenía que ver con la velocidad y con la angustia de la incomunicación. La comunicación implica un sistema mucho más complejo que las redes anulan”. La obra aparece fragmentada, expone la lógica de las redes, la catarata de información y sus derivados. Les intérpretes Facundo Camps y Ana Ceruti exhiben estados de ánimo opuestos. Ariel escribió el texto junto a su compañero Facundo Camps actor, poeta y performer.

José Cabrera encarna a la Virgen Terraplanista, una especie de tótem autoritario y demandante que necesita opinar de todo y dar su veredicto moralista. A imagen y semejanza de la Diosa Internet, que si falta, nos estanca la vida y no hay estado de gracia. “Internet se nos ha convertido en algo religioso, en un dios homónimo. Internet es omnipresente y todo lo sabe, tiene la misma condición que el dios cristiano. Pero también va más allá, es como si fuera un dios universal, toda la información, sin importar si es buena o mala o relevante, está ahí. Esto viene a producir un cambio en las generaciones. ¿Qué pasa con la memoria colectiva, qué pasa con los discursos que se trasladan a través de la palabra y la escritura, quién controla todo eso?”.

Like to me tiene muchos más aspectos para desgranar, nos da risa vernos reflejados en comportamientos que ya naturalizamos, estallamos en carcajadas cuando vemos proyectada la imagen de Roberto Galán en su programa Yo me quiero casar ¿y usted?. Un señor de traje y bigotes, con esa voz impostada de actor de telenovela desfasado en el tiempo, en la era de Tinder, Grindr y Happn ostenta un contraste desopilante. Quizás sea buen momento para volver a leer las letras negras sobre fondo amarillo: ¿En cuántos espacios construimos nuestras realidades?

Teatro Noavestruz, Humboldt 1857, CABA

Sábados 22.30 hs. Última función: 27/11

@noavestruz

@liketomelaobra

@ariel.zagarese

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MU 215: Sin chamuyo

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MU 215: Sin chamuyo
Este número 215 de MU ☝️viene con doble tapa, que podría ser una frase: Sin chamuyo, a remarla.




MU 215: Sin chamuyo

Viaje a la vida en el Delta: Y la nave va

Mientras el gobierno nacional privatiza la principal vía navegable del país con un nivel de tráfico comercial gigantesco y opaco, quienes habitan el delta advierten sobre el impacto a una forma de vivir, al humedal que provee biodiversidad, y a una soberanía que se pierde río abajo. Viaje en barco de MU desde el bajo delta bonaerense, para conocer y escuchar a isleños, productores, docentes, ambientalistas y vecinos que resisten otra avanzada sobre un territorio en disputa.

Por Francisco Pandolfi




MU 215: Sin chamuyo

Gonzalo Giles, pensador y comunicador «disca»: Error en el sistema

Gonzalo Giles, activista del movimiento disca que resiste el ajuste.
Es mudo pero logra hacerse oír. Humor, creatividad y política:
“Necesitamos menos caudillos y más gente que construya”.

Es escritor, activista y referente de una generación que convirtió la experiencia de la discapacidad en una potencia de comunicación y acción. Ahora prepara un espacio propio para intervenir en política. Una conversación sobre prejuicios, salud mental, amores, liderazgo, y “lo disca” como una categoría desde la cual pensar –y reconstruir– un país. 

Por Sergio Ciancaglini




MU 215: Sin chamuyo

La dictadura en el delta: Los sonidos de El Silencio

La quinta El Silencio fue un centro clandestino en el que la dictadura escondió en 1979 a 40 personas secuestradas. ¿Cuánto se sabía y cuánto se callaba entre las islas y ríos del Delta? Un viaje a ese paisaje y a esa realidad: la alianza entre una vecina y una historiadora, lo que cuentan los sobrevivientes, los barcos de la muerte y la investigación de chicos de la zona, con sus preguntas y sus grabadores, para entender el pasado y mucho del presente.

Por Lucas Pedulla




MU 215: Sin chamuyo

Violencia policial en Constitución: La ley y el orden

La Policía de la Ciudad asesinó a Víctor Vargas (foto) disparándole tres balazos por la espalda. Intentó ocultar la verdad del crimen pero la investigación judicial detectó a los culpables y se abrió una causa sobre la relación entre la venta de drogas y la complicidad policial. ¿Quién era Víctor? Constitución como tierra de nadie y la violencia institucional contra prostitutas, travestis y quienes tratan de sobrevivir a la crisis de cada día.

Por Claudia Acuña




MU 215: Sin chamuyo

El «Woodstock ambiental» contra los agrotóxicos: De película

Alarmados por los pesticidas y sus efectos de contaminación ambiental y humana, estudiantes y un maestro de una escuela pública cordobesa empezaron a componer canciones. Convocaron tímidamente a artistas, y se sumaron más de 300. Ya hicieron tres discos y un recital en el campo. Una canción para mi tierra es el film que relata esa aventura que empezó en una comunidad, siguió por decenas de escuelas y tiene contagios en defensa del ambiente y la vida desde España hasta el Amazonas.

Por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Un biodrama del presente: Puta madre

La obra Putamadre muestra los mandatos, la soledad de las mujeres que crían solas, y una sociedad que las juzga antes de escucharlas. Lejos de la maternidad romántica, humor, amor y la historia real de una madre con su hijo todavía preso: ambos en escena, él a través de una filmación desde la cárcel. Lo que puede el arte para derrumbar prejuicios.

Por Evangelina Bucari




MU 215: Sin chamuyo

La Cogolla: Flor de cultivo

Yael Frida Gutman mezcla cabaret, transformismo, música y humor para hablar de cannabis, autogestión y libertad: una obra que crece desde hace cinco temporadas y convierte cada función en una celebración, una conversación y una invitación a pensar.

por María del Carmen Varela




MU 215: Sin chamuyo

Desentendimiento: Fingir demencia

Sabemos lo que pasa, pero no hacemos nada. La filósofa eslovena Alenka Zupančič escribió Desentendimiento-Una forma perversa de la razón en la crisis permanente, sobre ese rasgo que no es el “negacionismo” y que consiste en eso que llamamos “fingir demencia” (o normalidad). Las fake, el oscurantismo, y los que se creen por encima de la gente.

Por Franco Ciancaglini

MU 215: Sin chamuyo

Crónicas del Más Acá: Parlantes

Por Carlos Melone

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MU 214: Mujer maravilla

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Ella y sus dos hijos llevan glifosato en su sangre, al igual que muchos y muchas en
Pergamino, localidad contaminada por el agronegocio donde dieron batalla y hoy
protagonizan un juicio histórico contra productores y funcionarios. ¿Será justicia?




MU 214: Mujer maravilla

Ganar la vida: La historia de (no) ficción de Sabrina Ortiz

Su hijo Ciro tenía 120 veces más agrotóxicos que lo “admisible”. Su hija Fiamma, 100 veces más; ella, 58. Viven en Pergamino, llamada “la capital del veneno”, donde se encontraron pesticidas hasta en el agua de red. Bajo amenazas de muerte Sabrina inició una denuncia convertida en un juicio histórico que está por tener sentencia buscando terminar con la impunidad. La acompaña una abogada de lujo: ella misma se recibió como parte de su lucha, porque nadie se atrevía a representarla. No es una película sino un retrato de la Argentina actual: un modelo de contaminación, enfermedad y muerte, frente a la lucha de las comunidades que no se resignan a un presente tóxico.

Por Francisco Pandolfi




MU 214: Mujer maravilla

La calle criminalizada: El derecho a la protesta en la era Milei-Bullrich

El teatro antidisturbios del presente: descontrol de las fuerzas represivas, cientos de heridos, detenciones arbitrarias, armado de causas, y un proceso judicial que poco tiene de justicia. Los casos de Milton Tolomeo y Eneas Gallo, aún detenidos por protestar el día de la Ley de Reforma Laboral, hablan de la impunidad con la cual se maneja el gobierno con aval de jueces y fiscales. Lo cuentan ellos, sus familiares y defensas en esta investigación especial.

Por Lucas Pedulla




MU 214: Mujer maravilla

Década perdida: Marta Montero, mamá de Lucía Pérez

“Estamos como el día 1”. La frase de la madre de la joven asesinada en 2016 remite a aquel año: cuando denunciaron que dos narcofemicidas habían abusado y asesinado a su hija, hasta hoy, dos juicios después, pues la impunidad sigue consagrada. De motivar el Primer Paro Nacional de Mujeres a la decisión que tomó Marta ahora: estudiar abogacía. La injusticia como una tortura y la lucha como un tejido social que sigue en Mar del Plata, con un centro cultural, un bachillerato y un movimiento que no se amilana.

Por Evangelina Buccari




MU 214: Mujer maravilla

La Cordobaza: 3J y el Ni Una Menos en la provincia de Agostina

La undécima edición del Ni Una Menos llegó a Córdoba con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. La gente salió a la calle bajo la lluvia once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta. Cómo se busca justicia.

Por Bernardina Rosini




MU 214: Mujer maravilla

El modelo Redondo: El Indio Solari y la autogestión

¿Qué explica que una banda que rechazó las reglas de la industria se haya convertido uno de los fenómenos culturales más masivos de la Argentina? Desde la producción de sus discos hasta la organización de sus recitales, desde el vínculo con su público hasta la construcción de una comunidad capaz de sobrevivir a su propio fundador, la historia del Indio Solari y sus grupos también es la historia de una forma de crear, pensar, sentir y organizarse, con la autogestión como herramienta y filosofía de vida.

Por Francisco Pandolfi, Mariano Randazzo y Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Mundo Chueco: Jorge Chueco Romero, sacerdote de Ciudad Oculta

Es cura en Ciudad Oculta. Todos los miércoles acompaña el reclamo de jubilados en el Congreso, donde aguanta los palazos y el gas pimienta. No cobra la asignación de la Curia, sino que vive de su trabajo como obrero y albañil. Una “camicharla” entre los murales del barrio: qué hacer con la vida, Bergoglio, el Indio, el peronismo, y una lista de cosas importantes.

Por Sergio Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

El trava power: Las Simbióticas

Nacidas en las sierras cordobesas, mezclan cumbia, humor travesti y compromiso político. Entre canciones, risas y reflexión, sus integrantes reivindican la construcción de redes, la diversidad y la alegría como forma de resistencia.

Por María del Carmen Varela




MU 214: Mujer maravilla

Ser de luz: Nina Suárez

Acaba de sacar el disco El lado oscuro, donde enfrenta algunos fantasmas y ausencias familiares y amorosas, acaso dos versiones de lo mismo. Lo hizo con un power trío que se suena todo. Ella compone, canta y toca la guitarra de una manera conmovedora y que remite inevitablemente a su madre, Rosario Bléfari. Breve semblanza de una artista capaz de brillar con la oscuridad.

Por Franco Ciancaglini




MU 214: Mujer maravilla

Crónicas del más acá: GPS

Por Carlos Melone

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La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

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Córdoba llegó a la undécima edición del Ni Una Menos con una herida abierta y reciente: el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, ocurrido días antes en la ciudad. La convocatoria no necesitaba más argumento que ese flequillo y esa mirada. Córdoba salió a la calle bajo la lluvia este 3J, once años después del grito que fundó esta fecha, con la misma urgencia y con la misma pregunta sin respuesta.

Por Bernardina Rosini

El trole que recorre los barrios del oeste de la ciudad viene casi lleno faltando dos horas para la marcha. El parabrisas anticipa el motivo: el rostro pequeño de Agostina Vega, 14 años. Era fácil intuir que será una marcha que desbordará una ciudad que expresa hartazgo. Nadie mira los barrios de Córdoba, nadie atiende a su gente. Los que ocupan los sillones más mullidos de las oficinas del poder local sobrevuelan las veredas estalladas, no las caminan. Los cordobeses respondieron muy bien a los discursos contra la casta porque describe con precisión algo que ya conocen de cerca: un Estado que administra con diligencia donde hay recursos e influencia, y que llega tarde, mal o nunca adonde no los hay.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

El flequillo y los ojos de Agostina. Fotos: lavaca.org.

Lo que no se puede creer

Son las 18 horas y comienza excepcionalmente puntual la undécima edición del 3J. Llueve, llueve, llueve, como si la meteorología comprendiera mejor de duelos que quienes toca narrarlos. Miguel y Elizabeth, los abuelos de Agostina, encabezan la multitud. De frente, el arco de cámaras y cronistas. Un grupo de sikuris hace una ofrenda a las víctimas de la fecha, queman hierbas y hacen sonar su música. Recién entonces todo empieza. Tres horas llevará recorrer las diez cuadras dispuestas a paso lento y apretado, bajo paraguas que cubren a propios y ajenos. Una mujer contempla desde el cordón y llora desconsolada: «Es la primera vez que vengo. Es la primera vez en una marcha. Yo no puedo creer lo que hicieron con esa niña.» Está junto a su hija de 19 años y no sabe si sumarse al recorrido. Llora y llueve. Desde una mesa que intenta protegerse del agua se reparten lienzos con los ojos serigrafiados de Agostina. Los ojos y su flequillo de nena.

Varones

Hay varios hombres presentes: padres con sus hijas, grupos de amigos, novios. «Con los pares que no tienen sensibilidad al tema, la conversación se vuelve muy estratégica, hay que evitar el choque frontal. Mi método es a través del interrogante, que puedan encarnar la pregunta», comparte Gonzalo, de 41 años.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Acompañando la marcha y una percepción sobre los varones: «Reconocer la miseria propia es difícil». ¿Cómo es el camino para llegar desde allí, al reconocimiento del problema? Fotos: lavaca.org

«Para cualquiera reconocer la miseria propia es difícil. El problema es que el varón no asimila. Pero si asimila, reconoce; si reconoce, cuestiona; si cuestiona, suelta; y si suelta, lucha. Son muchos procesos por delante». Un grupo de docentes toma esa misma dificultad para reclamar por la ESI. «Es un cambio que requiere tiempo, pero tenemos que empezar en serio hoy, y la ESI es la mejor herramienta para trabajarlo con los chicos. Insisten con diluirla, como mínimo», se lamenta Graciela, maestra de nivel inicial en una escuela de barrio Juniors.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

La familia encabezando la marcha en Córdoba. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

La marcha se detiene frente a grandes mosaicos fotográficos que vuelven a traer los ojos de Agostina. Su mirada se despliega ocupando todo el ancho de la calle. Todos quedan detrás de ella. Ya no existe la división entre quienes la conocían -y hablaban de su risa y sus anhelos- y quienes aventuraban, con violencia, sentencias sobre su sexualidad. Todos detrás de sus ojos. Todos debajo de la lluvia.

Dónde está Delicia

Se grita al cielo preguntando dónde está Delicia Mamaní Mamaní, la joven de 25 años desaparecida desde noviembre pasado, cuando salió de su hogar en el paraje rural Punta de Agua, Malagueño, con destino a la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó en el centro de Córdoba, donde cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria. También en este caso los primeros obstáculos surgieron en las propias dependencias estatales. La mamá de Delicia intentó hacer la denuncia en medio de una profunda barrera lingüística -el aymara es su lengua materna- y ninguna Unidad Judicial de la zona la recibió durante los primeros días clave. Ante la desidia, fue la comunidad educativa del Carbó la que asumió un rol activo: organizó movilizaciones, consiguió el patrocinio ad honorem de abogadas y logró judicializar la causa una semana más tarde. También en este caso, justicia a fuerza de organización y de calle.

Paula, del barrio Portal de Córdoba, lleva un maquillaje de lágrimas rojas. No lágrimas: llanto rojo, angustioso. Levanta un cartel que recuerda que hace once años el padre de su hija abusó de la niña. Su lucha nació en las mismas fechas que esta marcha, y también la falta de respuesta. «No sucedió nada. Hice denuncias, peritajes, pero él está recorriendo Europa y ya ves dónde estoy yo«.

Justicia sin apellido

Del otro lado del cartel, el nombre de una amiga: «Jessica Barrera, presente.» Una vecina a quien el ex novio mató metiéndose por la puerta trasera de su casa. Ella había hecho la denuncia. Tenía custodia policial en ese mismo momento. Luego buscó su nombre en los padrones de femicidios y no lo encuentro. A Paula la acompaña una amiga: «Me llevó toda la noche hacer la denuncia. Me dieron un botón antipánico y a mí me sirvió. Pero es cierto que estás ocho, diez horas esperando y quién sabe qué va a resultar después.»

Lo narrado por el fiscal Garzón en la conferencia de prensa días atrás no le resultó ajeno a nadie que alguna vez haya tenido que sentarse a esperar justicia sin apellido que lo respalde.

La marcha empieza a dispersarse, pero no hay un momento claro en que finalice. Simplemente ocurre, como todo lo que se sostiene once años: porque alguien decide seguir. No hay documento, no hay escenario al que llegar. Es con las de al lado, es detrás de los ojos de Agostina, es debajo del reparo ofrecido. Once años de marchar.

La marcha en Córdoba: detrás de los ojos de Agostina

Las mujeres de Córdoba ganando las calles, pese a la lluvia, y pese a todo. Fotos: Nany Palazzini /lavaca.org

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