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Ceremonia en la tormenta: lo que revelan las muertes de Sandra y Rubén

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La despedida de la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez estuvo cargada de lágrimas, broncas y datos: ocho denuncias por los problemas edilicios recibieron como respuesta oficial bonaerense el silencio, que hoy es estruendoso. Una garrafa estalló en la Escuela N°49 de Moreno. Por minutos no murieron decenas de alumnos, pero estallaron las vidas de Sandra y Rubén,  vicedirectora y empleado del establecimiento. Los datos, el abandono estatal, y los susurros que explican el presente. Escriben Ezequiel Scher y Alejandro Volkind. Fotos de Nacho Yuchark.

Una suave catarata de susurros genera una vibración sobre el césped repleto de tumbas, mientras el cura brinda el responso. Tres coronas y el ruido de sollozos son la escenografía final de una espantosa escena, anunciada por ocho denuncias previas al Consejo Escolar de Moreno.
Los buzos fosforescentes de egresados se juntan con pecheras sindicales, con guardapolvos blancos y con familiares que se golpean la cabeza contra la nada.
Una explosión por una pérdida de gas: «Qué mierda, qué mierdas», se escucha. Un compañero levanta el brazo y grita: “Rubén Rodríguez”. La respuesta colectiva: «presente».
Y luego: “Sandra Calamano”. Presente.
Ahora y siempre.
Ahora: y siempre.

Foto: Nacho Yuchark

Abandonados

El ejercicio por evitar el olvido suena a colmo en esta localidad que parece olvidada por el Estado. Moreno, un partido con más de 500 mil habitantes, tiene problemas de infraestructura para el ojo de cualquiera. Sólo un funcionario miope o cínico lo puede negar. Y aún así tendrá que ir contra sus propias resoluciones: la emergencia la habían declarado el Concejo Deliberante, el Consejo Escolar, y hace menos de dos meses que la Municipalidad de Moreno, la Provincia de Buenos Aires y el Consejo Escolar de Moreno firmaron un acta acuerdo en la que asumen el compromiso de aceptar una serie de competencias y responsabilidades durante 2018 en materia edilicia. Allí están detalladas todas y cada una de las necesidades de cada escuela del distrito.

Foto: Nacho Yuchark


La región 9 de la Provincia de Buenos Aires -Moreno, San Miguel, Malvinas y José C. Paz- exhibe en la voz de sus trabajadores de la Educación reclamos más desagradables que las calles con cráteres de barro y basura jamás recolectada de la zona. Mariana Cattáneo, secretaria de SUTEBA Moreno, dice a lavaca:  “No interesan las condiciones en que se aprende ni en que se enseña. Tenemos escuelas que al 80% están abandonadas a su suerte. Hay una escuela primaria que se incendió en 2016 y que nunca se remodeló. Los pibes están en aulas de chapa, modulares. En la Escuela secundaria 6, los chicos hicieron una sentada en el barrio y vino la Gendarmería. Es una obra vieja, porque no es que acá no hubo problemas de infraestructura anteriormente, pero ahora está todo parado y no hay respuesta. No podés ir a la Dirección provincial de Infraestructura porque nadie te atiende, disolvieron la Unidad Ejecutora Provincial e intervinieron el Consejo Escolar de Moreno, con lo cual saben directamente del interventor lo que pasa. Y no hicieron nada».

Foto: Nacho Yuchark

Hay una bomba en la escuela

Según los docentes, alumnos, padres y todo el mundo, hay escuelas con:

  • Paredes electrificadas.
  • Pérdidas de gas.
  • Estufas apagadas para evitar las pérdidas.
  • Pozos que se desbordan de materia fecal.
  • Cielorrasos que se desploman.
  • Faltante de meriendas.

Hernán Pustilnik, maestro de tercer grado, estaba llegando a la escuela primaria número 49 cuando su compañera Marisol lo llamó y le avisó que había explotado la sala de profesores y habían encontrado el cuerpo de Sandra, la vicedirectora, en la casa de al lado. Ahora, como puede, explica: “Terminan siendo dos héroes. Porque por veinte minutos fueron ellos y no los 400 chicos y chicas que van a clases todos los días”.

Foto: Nacho Yuchark


Sobre la esquina de Bartolomé Mitre al 2200, pasa un coche fúnebre que lleva un cartel: “Rubén, tus compañeros, por tu compromiso militante”. Termina el velorio y una fila de autos y de micros viaja con la tristeza sobre los hombros hacia el cementerio. Por mensaje de WhatsApp se comunican con compañeros y con compañeras de toda la provincia de Buenos Aires.
Maldicen contra Clarín, que culpó a un anafe del asesinato. Responsabilizan en cambio a María Eugenia Vidal, por olvidarlos. Aseguran que los problemas edilicios comenzaron hace muchos años. Que hace dos años se profundizaron. Que el Consejo Escolar, órgano que representa al Ministerio de Educación y a sus subsecretarías, siempre supo de las denuncias y, sin embargo, presionaba a los directores de las escuelas para que las clases nunca frenaran. Como sea, para cumplir con la promesa electoral. A pesar de lo que sea. Aunque ese “sea” se haya vuelto dos muertes.

Foto: Nacho Yuchark

Yo sabía

El Consejo Escolar es una institución republicana. La sociedad vota a sus miembros. En la última elección, ganó el Frente para la Victoria. Luego, fue intervenido, acusado de corrupción. Muchos de los que ahora ocupan los cargos formaban parte de la lista que había perdido. En general, miembros de Cambiemos, el partido que gobierna y decide la intervención.
Lejos, a 42 kilómetros, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el subte, hay publicidades del Gobierno que invitan a buscar, en su página de Internet, informaciones sobre el monóxido de carbono que sale del gas. Acá eso no existe. El «yo sabía» que esto podía pasar se repite en la voz de padres, de madres, de alumnos y hasta en los encargados del merendero de la zona. La palabra mágica es de pesadilla: «naturalizamos».
En el camino al Cementerio Parque del Buen Retiro, un docente relata: “Hay una escuela, incluso, donde los chicos comparten el patio con transas. Por suerte, hay un acuerdo para que no le vendan a los chicos”.

Foto: Nacho Yuchark


El cortejo fúnebre pasa por la escuela. Está cerrada, como casi todas hoy. Por dentro, está destruida. Un nene camina con su mamá de la mano y la lleva hasta la puerta. Le señala con el dedo el cartel que pintó: “Sandra, vos eras mi segunda mamá”. Lo firma «3º B». Se acercan a un pequeño altar que se formó, rezan un Padre Nuestro y lloran.

Foto: Nacho Yuchark

Todxs son Sandra

En la plaza principal de Moreno, la figura de Sandra se reconstruye en cada charla. Que iba hasta los sábados. Que. armó la orquesta, o un taller de estampado que también le dedica una cartulina grande: “Pedimos justicia y mandamos fuerza”. Que a la escuela llegaba primero y era la última en irse, que aunque no cobraba un peso iba los sábados a abrir la escuela porque funcionaba  un proyecto de orquestas juveniles, que limpiaba el aula y preparaba el mate cocido para los presentes, que siempre hablaba con los padres y los aconsejaba, que explicaba como aprovechar al máximo la lavandina para lavar los pisos, porque el Ministerio no mandaba suficiente, que este lunes había estado en la marcha de antorchas en defensa de la educación pública, y que luchó hasta el último día.
Literal.
Todos sus compañeros tienen algo para contar y compartir de la vicedirectora del colegio n° 49 de Moreno. Esa descripción es, también, parte de su cotidianidad. “Nosotros no solo somos docentes sino que pintamos paredes, le damos de comer a los pibes, sacamos plata de nuestros bolsillos para comprarles fotocopias”, asegura Gabriel, docente de la Escuela secundaria 16 Florencio Molina Campos. “Yo soy técnico mecánico y he soldado puertas, arreglé bancos, hice instalaciones eléctricas, hacemos tareas que no son las que tenemos que tener al frente del aula pero que se imponen porque la escuela, sobre todo en las barriadas, es el último bastión de dignidad que le queda a la clase trabajadora más humilde”.

Foto: Nacho Yuchark


Las escuelas olvidadas son tan centrales que algunos docentes aseguran que se están usando como espacio de trueque. “La gente viene lunes, miércoles y viernes para cambiar lo que quizás le dieron como souvenir en un cumpleaños de 15”, cuenta un maestro de otra escuela. Parecen estar hartos de estar hartos en esta zona al oeste del oeste. Durante años le pusieron parches a los problemas edilicios. La propia Directora de la Escuela 49 -quien hizo las denuncias en el Consejo, pese a que los funcionarios de turno la acusan como responsable de las muertes- llegó a limpiar los excrementos que desbordaban de los pozos. Esto parece un límite. Por los grupos de WhatsApp de docentes circula éste mensaje: “Es decisión gremial con amparo del Consejo Ejecutivo Provincial, que, escuela que no esté en condiciones por problemas de infraestructura denunciadas, luz, gas, cloacas, techos, etc, DEBE SUSPENDER LAS ACTIVIDADES HASTA TANTO SE ARREGLEN Y SE DÉ LA SEGURIDAD EFECTIVA SOBRE SUS CONDICIONES LABORALES”.

Foto: Nacho Yuchark

La tormenta

El camino hasta las tumbas es de 200 metros de abrazos. El día gris y el frío en los cuerpos se reflejan en cada cara, en cada gesto.
En Vicente López, en Caseros y en Avellaneda también hubo manifestaciones y carteles con la misma consigna: “La escuela pública está de luto”.
Vidal, gobernadora, la misma que prometía en campaña de que estas cosas no ocurrirían más y que los docentes cobrarían 40 mil pesos por mes, aparece riéndose en un acto en Quilmes, mientras escucha un discurso de Macri. Casi nadie de la gestión aparece para poner la cara.
Una docente explica lo obvio: “Ojalá los gobernantes entendieran que los chicos y las chicas de Moreno tienen los mismos derechos que sus hijos”. Otros aclaran más obviedades: “Por minutos, no fue un alumno, o decenas de alumnos. Quizás, si fuera un alumno el impacto sería otro. Si fueran veinte alumnos, sería como fue lo de Once. Pero no. Le tocó a dos docentes. Y es tan grave como si hubieran sido más personas”.
Cecilia, maestra de 4° grado, detalla más obviedades: “Va a ser difícil convencer a los chicos de que vuelvan a clase porque ellos saben que adentro de la escuela hubo una explosión”. Pero lo obvio acá no existe.
Acá, los que siempre se encontraban en una escuela ahora se abrazan en un cementerio porque, luego de ocho denuncias que el Estado desoyó, la sala de profesores voló por los aires.

Foto: Nacho Yuchark

Volver y seguir

La explosión despertó a las comunidades educativas, y ayer las escuelas estuvieron hirviendo de asambleas. «Individualmente no vamos a ningún lado: tenemos que seguir todos juntos», dice Gabriel, docente de la 16.
¿Cómo se vuelve al aula? «Junto a los docentes y a las familias, que somos los que nos damos apoyo todo el tiempo. Volvés para decir que vamos a seguir reclamando lo que le corresponde a nuestros pibes porque nuestra vida son los alumnos, las escuelas, el barrio. Sandra todos los días le decía a los papás que vengan todos los días a la escuela, y es lo que hacemos. Entonces, ¿cómo seguimos? Abrazándonos. Es la única manera de seguir”.



Foto: Nacho Yuchark


Foto: Nacho Yuchark

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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