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Dengue: la epidemia, los errores, y lo que hay detrás

El dengue ya es una epidemia con miles de casos en el país y unos antecedentes que el ex viceministro de Salud, el sanitarista Mario Rovere explicó a lavaca.dream.press. Desde cuándo se conoce la situación. Reproducción del informe oficial completo. Qué se hizo y qué no. La relación con el zika y chikungunya. El mosquito y los paradigmas con los cuales actuar. El cuestionamiento a las fumigaciones.

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El dengue ya es una epidemia con miles de casos en el país y unos antecedentes que el ex viceministro de Salud, el sanitarista Mario Rovere explicó a lavaca.dream.press. Desde cuándo se conoce la situación. Reproducción del informe oficial completo. Qué se hizo y qué no. La relación con el zika y chikungunya. El mosquito y los paradigmas con los cuales actuar. El cuestionamiento a las fumigaciones.
Mientras las noticias sobre la cantidad de enfermos de dengue estallaban en los medios, sin saberlo aún, en su oficina en la enorme Universidad de La Matanza, el sanitarista Mario Rovere se pone los lentes y teclea en su computadora la URL del Ministerio de Salud. Entre los materiales que ofrece la página abre uno llamado “Boletín Epidemiológico” y se dirige directamente a la página 12: el mapa oficial de la distribución de los 15 mil casos reportados de infección de dengue, publicado el viernes 26 de febrero.
dengue mapa 1
La escena no es casual: se trata de una nota que lavaca estaba preparando para la próxima MU, y aquí adelantamos.
El Ministerio informa 14.013 casos notificados oficialmente, con 5083 casos autóctonos, 2155 casos descartados y aún 5549 que permanecen en estudio. Un total de 6300 casos confirmados contando 1226 de variantes importadas. Casi la mitad tienen antecedentes de viajes a Formosa o Misiones, los focos nacionales con brote sostenido, y el resto a Paraguay y Brasil.
Distintos médicos epidemiólogos y biólogos consultados por lavaca no dudan: estamos ante una epidemia de dengue. La diferencia que mantienen se da en cuanto a la etapa (inicial o más avanzada), pero todos coinciden en que el riesgo a nivel del clima conjugado con la entrada de virémicos (gente que viaja) provocó una situación diferente este año. Una evidencia: según el informe oficial, ya en las últimas semanas del año se conocieron casos de dengue y el pico fue en la primera de enero, mucho antes que en 2015. “El mosquito llegó antes y a zonas donde antes no llegaba. Para colmo, se queda más tiempo como consecuencia de que se extiende la estación lluviosa y el calor: el mosquito necesita una cría por arriba de los 15 grados”, resume Rovere.
Mario Rovere fue viceministro de Salud de la Nación durante el pasado gobierno, al mismo tiempo que mantuvo su cargo como vicedecano de la Universidad de La Matanza. Hoy tiene su oficina en el edificio de Salud en la UnLaM, mientras cientos de alumnos rinden finales, cursan el ingreso a la facultad y los ayudantes apuran los materiales de estudio.
¿Qué hizo el Ministerio durante 2015 para prevenir la epidemia? Como ex viceministro, Mario Rovere responde: “Nosotros nos preparamos bastante sólidamente para enfrentar el dengue. He visto muchas jurisdicciones con solvencia y profesionalidad. Me parece que nosotros empezamos a advertir a los ministerios tardíamente, porque ocurrió de esa manera”, confiesa.
Rovere fue el único funcionario público de salud que accedió con MU a hablar del impacto de los agroquímicos en la salud. En ese entonces, Rovere habló de la dificultad de abordar el cúmulo y variedad de problemas de salud que el Ministerio recibía, y puso como ejemplo crítico de acción abordar al Aedes Agypti, “mucho antes que los medios hablaran del tema”.
Entonces pudo sonar como un cambio de tema frente a la cuestión de los agrotóxicos, pero pero el tiempo –los meses y el calor– terminaron demostrando la envergadura del problema. Y aquí estamos.
El Aedes Aegypti es el mosquito capaz de portar distintas enfermedades, entre ellas el dengue, zika y la chikungunya, las tres patologías que se plantean como amenazantes hoy en Argentina, según distintos factores desde domésticos hasta internacionales. “Nosotros incluso llegamos a plantear la advertencia cruzada de dengue, zika y chikungunya cuando lo único que existía era el dengue como preocupación”, dice Rovere en referencia a un comunicado que el Ministerio alcanzó a emitir el 5 de diciembre. “Y eso para nosotros fue advertir a las autoridades entrantes que estábamos frente a una situación nueva. En ese momento la gente de Misiones hablaba de sus preparativos; la última reunión en la que yo estuve fue en San Juan, y se habló del panorama de dengue y zika, cuando todavía no estaba en los medios”.
Rovere revela un problema intrínseco de la burocracia estatal en cuanto al abordaje de este tipo de problemas: “Estas enfermedades están entre las áreas de Salud y Ambiente. Cuando uno mira cómo se organiza el tema de salud y el tema de ambiente, muchas veces las instancias gubernamentales están muy separadas. Y de repente Salud se relaja porque consigue que Ambiente pase con un camión fumigando. Entonces lo que parece probable es que necesitemos a futuro una mayor integración entre salud y ambiente siguiendo como trazador todas las enfermedades que se transmiten por vectores”.
Mientras los medios tiraban los flashes sobre el dengue, Rovere advertía que su postura corría riesgo de verse alterada culpa de las comprobaciones científicas y discusiones públicas: su idea es que más que el dengue, hay que poner el foco sobre el Aedes Aegypti. “Porque si el Aedes se ha transformado en un vector capaz de transmitir distintas enfermedades la concentración en dengue puede resultar inadecuada porque yo sigo solamente esa enfermedad. La impresión es que hay que seguir al Aedes porque no deja de sorprender; y cuanto más aumenta la globalización, más chances hay de que pueda transmitir otras cosas”.

Mario Rovere. Foto: Lina Etchesuri

Mario Rovere. Foto: Lina Etchesuri

Fumigaciones y reflexiones

Tras el traspaso de gobierno, y con el mosquito ya instalado, la solución publicitada desde las distintas carteras de gobierno (municipal y nacional, espacio público y salud, etc.) fue la foto de un fumigador. “Cuando fumigamos volteamos mosquitos adultos, pero la fumigación no llega a los huevos”, dice Rovere. “Pero en fase epidémica la fumigación tiene sentido. En etapa no epidémica lo que tiene sentido son las intervenciones preventivas de mejora ambiental, de intervención sobre los espacios de potencial cría del mosquito”.
La Red de Médicos de Pueblos Fumigados y un grupo llamado Voluntarios Civiles en Epidemia salieron a cuestionar a las fumigaciones como método para “atacar” el dengue y zika. En el primer caso, la Red hizo eco de una carta técnica de la Asociación de Salud Colectiva Brasileña en la cual se asociaba la enfermedad del zika con los insecticidas que se encontraban en el agua: https://www.abrasco.org.br/site/2016/02/nota-tecnica-sobre-microcefalia-e-doencas-vetoriais-relacionadas-ao-aedes-aegypti-os-perigos-das-abordagens-com-larvicidas-e-nebulizacoes-quimicas-fumace. Cabe decir que luego Abrasco desimintió esta asociación y el motivo sigue en discusión tanto en Brasil como en el mundo: http://divulgapiaui.com.br/portal/abrasco-nega-ter-relacionado-larvicida-pyriproxifen-a-casos-de-microcefalia/
Voluntarios Civiles en Epidemia, por su parte, abrieron una convocatoria en change.org en la que alertan sobre las probables consecuencias residuales en el neurodesarrollo a causa de las fumigaciones, así como de la inefectividad de la medida y de la “falsa sensación” de haber eliminado el mosquito.
¿Qué proponen en cambio? Distintas conversaciones que mantuvo lavaca con epidemiólogos y biólogos han arrojado una premisa inquietante: la única que puede desactivar el virus es la gente.
Nicolás Schweigmann, doctor en Ciencias Biológicas, investigador del Conicet y parte del Grupo de Estudio de Mosquitos, trae un ejemplo simbólico que sirve para entender la tarea: “Vos no te lavás las manos o cepillás los dientes para combatir las bacterias. Lo que hacés es un acto de higiene básico. El ambiente donde vivimos no necesita que se combata, en cambio necesita es que lo comprendamos mejor”.
Sobre esto, Nicolás y un grupo de seis investigadores de distintas disciplinas de la Universidad de Buenos Aires han abierto un interesantísimo blog llamado DengueInfoAr, en el que todos los días publican una “Reflexión Urbana Ambiental”, cada una abordando el problema en sus distintas complejidades. De esta manera, entre otros ejes, informan que el mosquito que transmite estas enfermedades no existe en ambientes naturales, sino que es producto de la contaminación urbana. Es decir: es producto de cómo vivimos.
Parte de los Voluntarios Civiles en Epidemiología llama entonces a hacerse cargo del problema pero no en un sentido idealista ni mucho menos señalador: usan la figura del “multiplicador” como aquél capaz de replicar y explicar la necesidad de actuar casera y domésticamente para eliminar los focos de cría del mosquito. Para ello, recomiendan los pasos sugeridos por el Ministerio de Salud en su manual.
dengue mapa 2

La policía sanitaria

Rovere coincide en estos abordajes, y les da contexto y sustento: “En general la salud pública hubo un debate muy importante en la década de los 80: unos decían “salud para todos” y otros “salud con todos”. Ese “para” en cierta manera lo que decía era: dejen que el Estado se ocupe. Hoy en día los países que van más a fondo en esto asumen que el éxito en la lucha contra las enfermedades vectoriales es de la población, y se logra con una alianza estratégica entre el Estado y la sociedad. Fundamentalmente porque atraviesa los límites entre lo público y lo privado. Yo he visto con cierta simpatía las convocatoria a las poblaciones que se están haciendo y, seguido al titular de la convocatoria, la segunda frase ya habla de una amenaza: “hacé esto, hacé lo otro”, mensajes conductistas. Ese juego de si estamos hablando de una convocatoria a la sociedad o de la vieja policía sanitaria se da en el contexto de una transición donde empezamos lentamente a ver que los problemas de salud pública son tan complejos que hoy en día hay que pensar seriamente en alianzas fuertes entre la sociedad y el Estado. Responsabilizar a la población no es la idea, sino convocar, explicar. Y explicar a un nivel que resulte comprensible y atractivo”.
La pregunta es si el Estado argentino está preparado para afrontar ese tipo de estrategia, o sigue teniendo la lógica de la policía sanitaria. “La salud pública, si uno lo piensa en términos focaultianos, tiene una lógica panoptista. Ha sido, desde prácticamente mitad de siglo 19, parte consustancial de la organización del Estado moderno. Pero esa salud pública necesita cambiar porque también ha cambiado el tipo de enfermedades contra las que se lucha. En muchos casos tenemos problemas que no es que la sociedad puede suplir al Estado; pero en algunas dimensiones lo hace definitivamente mejor. Hoy hay grupos de autoayudas vinculados a enfermedades específicas donde el paciente sabe más que el profesional que lo trata”.
Rovere en la Mu 94

El Zika

El virus específico de zika, ¿es un riesgo real en Argentina? “Desde el punto de vista epidemiológico, tenemos riesgo de dengue y no de zika. Pero hay casos de dengue que podrían confundirse y hay zikas que no son clínicos. Podría ser tarde cuando nos enteremos del zika. Cuando una enfermedad te produjo en Brasil 1 millón 500 mil casos, quiere decir que hay zika para rato y significa una bomba de tiempo en el continente”.
El foco sigue estando en el Aedes Aegypti. Rovere: “No puede ser que uno ilumine las problemáticas los espacios periurbanos más degradados una vez cada cuatro cinco años para prevenir una epidemia. Lo concreto es que tenemos una deuda urbana que tenemos que subsanar cuando no tenemos epidemia. Esa sería la solución definitiva”.
El mapa elaborado por el Ministerio, todavía abierto en la computadora, parece darle la razón: además de las provincias fronterizas, los círculos rojos remarcan urbes como Córdoba, Rosario y Buenos Aires.
El informe oficial, en formato PDF

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Bloqueo a Vaca Muerta de comunidades mapuche y pobladores de Añelo que buscan dos cosas: derechos y agua

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Esta semana hubo cinco cortes a los principales yacimientos de fracking, organizados por el pueblo mapuche de Vaca Muerta en reclamo de relevamientos territoriales ya acordados que permitirían además el reconocimiento de 14 comunidades. El bloqueo se agregó a los cortes de ruta de pobladores de Añelo (localidad central en el área de explotación) que reclamaban por la ausencia de agua. Jorge Nawel, de la Confederación Mapuche de Neuquén dice a lavaca: “Estamos contra la fractura hidráulica porque sabemos lo que genera, como lo saben los países la prohibieron como Francia, Inglaterra, varios estados de los Estados Unidos, que sin embargo mandan sus empresas para que hagan el fracking aquí”. Los efectos reales de la “inversión extranjera” y el negocio de las empresas que solo son rentables si tienen subsidios estatales.

Esta semana las comunidades mapuche de la zona de Vaca Muerta bloquearon los cinco principales yacimientos de fractura hidráulica. A ese conflicto se sumaron los cortes de rutas protagonizados por vecinas y vecinos de la ciudad de Añelo, desesperados por la ausencia de agua, entre otras cosas.

Jorge Nawel, logko (autoridad política) de la Confederación Mapuche de Neuquén planteó a lavaca el panorma y derribó los mitos publicitarios sobre los supuestos beneficios del fracking.

“La situación empieza por tres grandes temas pendientes. Por un lado la obligación de Consulta Libre e Informada a los pueblos originarios, tema refrendado por Argentina en los tratados internacionales. Estamos todavía discutiendo un articulado que es el que le dará forma al proceso de consulta sobre cualquier actividad que se haga en territorio indígena”.  

“Por otra parte la necesidad de las personerías jurídicas de las comunidades, que no tienen ese reconocimiento por parte del Estado. Es una deuda que el Estado no termina de resolver”.

“Y el tercer tema es el relevamiento de las tierras, porque si no tenemos delimitados los territorios, ¿a quién van a reconocer?”.

¿Un pueblo originario es un club?

Sostiene Nawel que el tema de la consulta está cerca de poder resolverse tras cuatro meses de negociaciones para el establecimiento de un protocolo de 15 puntos ante cada proyecto que pretenda realizarse en territorio indígena. “Posiblemente la semana próxima podamos dar buenas noticias”.

Le da especial importancia, también, a la cuestión del registro “porque saca a las comunidades de la órbita de una simple asociación y les da el estatus que corresponde, con una personería que es carácter público, no privado. Eso significa que una comunidad no tiene control del Estado ni es tratada como como si fuese un club o una asociación, sino que se trata de un pueblo. No es parte de la órbita privada sino de la pública”.

¿Y por qué el bloqueo? “Principalmente por el tercer tema, el del relevamiento territorial. Se formó un equipo técnico, jurídico y catastral hace más de un año para concretarlo, pero notamos animosidad oficial contra las comunidades de Vaca Muerta porque somos las que protestamos y nos movilizamos. Ese mismo equipo existe como respuesta a una de las acciones directas que hicimos en 2021. El equipo lo forman Nación y Provincia, pero nunca funcionó como corresponde y en más de un año no hubo relevamiento de una sola de nuestras 14 comunidades en esa zona. Por eso decidimos bloquear Vaca Muerta”.

Llamar la atención vs embarrar la cancha   

El bloqueo se concretó el lunes pasado, 28 de noviembre. “Cerramos el acceso a los cinco yacimientos más importantes en los que trabajan empresas como Techint, YPF, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol, entre otras. Eso significa ingresar a las 5 de la mañana antes del turno que empieza a las 6. Se arman colas de 200 camiones y máquinas de la industria, o más, que no dejamos que circulen”.

El fondo del tema, según Nawel: “Es la única manera de llamar la atención de un gobierno al que la protesta social no le va ni le viene, y te lo digo porque hay protestas y reclamos todos los días, y una total indiferencia oficial frene a eso”.

“Lo único que hace que te presten atención es cuando le tocas la matriz económica que es la explotación de Vaca Muerta. Somos conscientes de eso y cada vez que queremos ponernos en una posición firme tenemos que bloquear la producción”.

La acción mapuche logró llamar la atención: “Convocaron a un diálogo y se planteó crear un equipo especial que resuelva la cuestión del relevamiento territorial. Hay que ver si el gobierno cumple su palabra. Lo que estamos reclamando es que se cumplan las leyes”.

Funcionarios y medios, sin embargo, plantean que el trasfondo del reclamo mapuche es la búsqueda de un beneficio económico. Responde Jorge Nawel: “Es el argumento cuando el Estado quiere confundir las cosas. Plantea un trasfondo económico, peero vos ves las demandas que hacemos, ninguna tiene carácter económico sino de derechos. Carácter político y de respeto a los derechos”.

“La Consulta es algo que está normado desde 2001. Que se reconozca a las comunidades es algo que está escrito en las constituciones de Nación y Provincia. El relevamiento de tierras está ordenado por la Ley 21.160. O sea que estamos reiterando viejas demandas que jamás se responden. Una forma de ensuciar y embarrar la cancha es darle a lo que reclamamos un carácter económico, cuando en realidad les estamos diciendo que cumplan las leyes: cumplan con lo que ustedes mismos aprobaron”.

Progresismo y felicidad extractiva

El debate sobre el modelo extractivo del cual el fracking es apenas una muestra, incluye de modo cada vez más entusiasta a sectores que se autoperciben progresistas que pregonan avanzar con un tipo de modelo que lleva más de 500 años no excesivamente exitosos en el continente.

Reconoce Jorge: “Vaca Muerta es sin duda una salvación económica, pero ¿de quién? Para nosotros, para la sociedad, es una fuente de saqueo de recursos naturales, de empobrecimiento social y de contaminación de todo tipo”.

“Sin embargo es cierto que es una salvación económica para las corporaciones, que pueden derivar a sus casas centrales millonadas de dólares de manera permanente. Argentina lo único que hace es darles prebendas, subsidios, beneficios impositivos, para que el señor inversor no se vaya y siga explotando la meseta y la tierra mapuche”.

Nawel advierte: “Todo ese contagio de felicidad y bienaventuranza para nosotros es una absoluta farsa. El fracking solo les da ganancias a las empresas. La propia industria del fracking ha planteado en distintos informes que la actividad no es rentable sin la cantidad de subsidios y prebendas que le da el Estado. Lo más grave para nosotros –y debería serlo para la sociedad– todo se hace a costa del ambiente, la salud y la seguridad de la población”.

La descripción: “El fracking genera un enorme impacto ambiental por las toneladas de basura que genera, por el tema de los sismos (debidos a las excavaciones), por los millones de litros de agua que consume en una zona árida como la nuestra. La industria no se ocupa no responde porque si tuviera que hacerse cargo de los costos ambientales y sociales, ya no sería rentable. Por eso es una farsa”.

Lo prohibido y la deuda

El rechazo mapuche, según Nawel: “Rechazamos el fracking desde el primer día porque sabemos las consecuencias que genera. Es el mismo conocimiento que tienen los países del primer mundo que por eso lo prohíben, como Francia, Gran Bretaña, varios estados de los Estados Unidos, y Colombia también se sumó a una moratoria”. La moratoria es el modo de dejar en suspenso cualquier aprobación a la actividad, un modo elegante de prohibición. De todos modos en Europa se sumaron Alemania, Bulgaria, Italia, Suiza y República Checa.  

“El fracking solo es rentable si los Estados subordinados, empobrecidos, entregados, renunciando a su soberanía permiten que esas multinacionales ingresen”.

¿Y cómo ven a los funcionarios? “Lo que pasa es que esto es un cúmulo de errores de políticos cortoplacistas que al subir solo pensaron en terminar su mandato y ganar reelecciones en lo posible, y para eso capturaron el recurso era el petróleo y lo dilapidaron. Neuquén es una provincia petrodependiente desde hace décadas”.  

“Los políticos piensan siempre en el corto plazo, nunca pensar en la sociedad, en el futuro, en las nuevas generaciones. Pero es increíbe: ya en 1956 la constitución de Neuquén decía que toda la renta petrolera que se obtuviera no debía ser utilizada en gastos comunes, que es lo que hoy se hace para sostener el aparato del Estado y el empleo púbico. La renta debía reinvertirse en la búsqueda de energías alternativas para romper la dependencia del petróleo, que ya en ese momento se veía que era una industria con impacto ambiental y no sustentable. Esa inversión de renta en la búsqueda de energías alternativas nunca se hizo. Nunca”.

Jorge relaciona el tema con el de la deuda externa: “El país, por sus políticos, queda preso de una deuda escandalosa que exige acumular dólares para pagarla. Pero la última beneficiada de todo esto va a ser la población Y los primeros benericiados van a ser los dueños de la deuda externa y las empresas que obtienen ganancias vergonzosas que giran al exterior, a sus casas centrales. Las migajas quedan para la población y sobre todo queda un impacto que va a convertir a a estas tierras en un cementerio si todo sigue así”.

¿Agua o petróleo?

La tremenda propaganda alrededor de Vaca Muerta, sus inversiones, sus ganancias, podría inducir a pensar que la provincia, o al menos las localidades cercanas a la explotación, están pasando épocas de bonanza (sea lo que sea que tal cosa signifique).

Nawel informa: “Cuando hicimos el bloqueo se sumó el propio pueblo de Añelo que hace días no tiene una gota de agua en la canilla. Es más. Nosotros levanamos el bloqueo cuando empezamos a obtener respuesta, pero ellos siguieron hasta el miércoles. Y solo reclamaban agua, ¿te das cuenta? Están planteando obras que permiten llevar agua desde el río Neuquén para las empresas, y el pueblo supuestamente beneficiado no tiene ni agua. Esa es la realidad. Neuquén es una provincia endeudada con la banca internacional y el Estado nacional, y nos venden todos los días titulares hablando de un ritmo acelerado de Vaca Muerta o de aumento de la producción”.

La contracara: “Lo que se ve en la práctica es que lo que aumentó es la pobreza, el endeudamiento de la provincia, y Añelo, que era la Dubai argentina, no tiene ni agua”.

La situación: “Hacen tanta propaganda y hay una crisis tan grande, que todos los los días llegan familias a Neuquén con la expectativa de conseguir un trabajo digno en esta supuesta gran gallina de los huevos de oro. Como no lo logran, porque la industria es muy selectiva, se van incrementando las periferias urbanas con familias empobrecidas. Si esa es la salvación del país, estamos en problemas”.

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16va Marcha de la Gorra: “Ocupar las calles: Libres o nada”

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Ayer, martes 29 de noviembre se llevó a cabo la 16va edición de la Marcha de la Gorra en la ciudad de Córdoba. La reconocida marcha contra el gatillo fácil y la violencia institucional sucede a dos semanas de conocerse públicamente -en el marco del juicio por la muerte del adolescente Blas Correa- los mensajes intercambiados por Whatsapp entre el ex Ministro de Seguridad Alfonso Mosquera y el ex comisario Gonzalo Cumplido en el que manifestaban su preocupación por las repercusiones que provocaría la muerte de “un rubito” “de clase media”. Conversación mantenida a primera mañana de los 6 disparos de la noche de agosto del 2020.

Por Bernardina Rosini

desde Córdoba

Tal vez resuene fuerte fuera de la provincia, pero en la calle no causó ningún escozor.

Soledad Aciar, la madre de Blas, ausente en la marcha, hace unos días refirió sobre los policías locales «disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”.

No se mencionó el indignante intercambio entre los ex funcionarios en la tarde de ayer, pero sí se mencionaron las 9 horas que estuvo encadenada la mamá de Rodrigo Sánchez en las rejas de Tribunales. Ella, Gabriela Sanso, tomó el micrófono y fue dura contra la justicia y los uniformados azules. “7 años sin que avance la causa, sin respuestas, sin que me digan nada», dijo. «No puede ser que nos tengamos que encadenar para ser escuchados. Mataron a mi hijo por la espalda, 17 años. Ellos sueltos mientras que a mi hijo no le dieron oportunidad. No dan oportunidad de vivir, fusilan”. Sólo tras haberse encadenado, la Fiscalía General la recibió y se comprometió con la resolución de la causa.

Se suceden madres en el micrófono que relatan y enumeran, una vez más, todas las atrocidades del mecanismo de impunidad: disparos por la espalda, fiscalías inertes, investigaciones nunca iniciadas, encubrimientos, argumentos y declaraciones tan burdas, tan contradictorias, tan absurdas. Dolor y nudos de bronca.

Unxs pibes con la cabeza cubierta escalan por el frente de un edificio y hacen la primera intervención de la marcha: pincel en mano y pegamento, dejan el rostro y nombres de algunos los muertos Franco Amaya, Sergio Cuello, Juan Alarcón, Pichón Escobay. Podrían cubrir todo el frente. Sólo en los últimos dos años se contabilizan 10 casos fatales en manos de la Policía de Córdoba. Con esta preocupación la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Córdoba (APDH Córdoba) solicitó al Gobernador Juan Schiaretti una audiencia con “carácter de urgente” en el mes de agosto. Entrando en diciembre, con el expediente dormido, el gobernador no se da por notificado.

Difícil eludir la sucesión de los casos, y la crisis de la institución policial. En los primeros seis meses de 2022 un total de 218 uniformados fueron apartados de sus trabajos debido a que quedaron bajo la lupa del Tribunal de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad de Córdoba. El 88,2% corresponden específicamente a efectivos de la Policía de la Provincia, y según el Tribunal en la gran mayoría de los casos, los desplazamientos de personal fueron por sumarios motivados por denuncias de violencia de género, seguidos de mal desempeño y violencia institucional.

Casos que han logrado relevancia y aparecer en las agendas de los medios nacionales: Blas Correa es uno, el femicidio de Cecilia Basaldúa es otro. Este último  tiene policías señalados por la familia, confesiones logradas mediante aprietes, encubrimiento y un juicio forzado contra un joven inocente. Pero aún sin dar con el autor material.

Difícil desentenderse también de la fuerza y el sentido que moviliza la Marcha de la Gorra en Córdoba. No atender a los fuegos, la danza y la ceremonia a metros de la Legislatura, rodeada de vallas y un puñado de policías. Las familias prenden velas dispuestas en la calle formando una figura hecha de bidones de agua, flores de santa rita, naranjas y manzanas. 

 “Libertad para ocupar las calles y habitar y circular por nuestros montes”. Se escucha en los parlantes, ampliando los límites del transitar urbano pero también señalando que las políticas violentas, extractivistas, excluyentes son comunes. Acá y un poco más allá. Que son múltiples los derechos arrebatados. “Que no nos quiten crecer en las calles, ni las noches en la plaza ni las tardes de río”. El final de la marcha es un abrazo, la canción que la cantante Sara Hebe escribió inspirada en la marcha, sintetiza el deseo:

“No encuentro mejor manera de aguantar este embretao

Que imaginarme suelto, vivo y enamorao”.

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#NiUnaMás

Hoy es el día para luchar contra las violencias, y mañana también

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Este informe del Observatorio Lucía Pérez dimensiona la cartografía de la violencia patriarcal, con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla. Los pies en la calle contra las violencias. Y lo que hay que cuidar: la vida. 

300 femicidios y travesticidios: uno cada 26 horas
339 marchas para exigir justicia: una por día
211 infancias huérfanas: no hay forma de dimensionar lo que esto significa.
En los padrones públicos y de libre acceso de nuestro Observatorio podés encontrar toda la información que hay detrás de estos números. Está actualizada diariamente e incluye hasta la fuente de donde surgen los datos, que permanentemente chequeamos y renovamos caso por caso. En total, el padrón de femicidios y travesticidios ya suma 4.177.
También llevamos padrones públicos de tentativas de femicidios, desaparecidas, violaciones, denuncias registradas por provincia y funcionarios denunciados por violencia de género.
Día a día y desde hace más de una década bordamos así esta cartografía de la violencia patriarcal con la esperanza de encontrar una forma de prevenirla y erradicarla.
Periódicamente junto a las familias víctimas de estas violencia analizamos lo que esta información representa hasta descubrir algunas claves. Por ejemplo, aprendimos a diferenciar los femicidios y travesticidios generados por las violencias parentales de aquellos generados por la impunidad territorial, donde el dominio narco genera las condiciones necesarias para arrasar con la vida de mujeres y trans. El ejemplo más cruel es Rosario, que este año ya suma 50 mujeres asesinadas por una violencia territorial que cuenta con la necesaria complicidad de policías y servicios penitenciarios, es decir el Estado. Obtener justicia en estas condiciones es algo negado de por sí y precisamente por ello, lo que alienta la continuidad de estos crímenes.
La forma de construir justicia, entonces, sigue siendo la que nos legaron Madres y Abuelas: con los pies en la calle. Los datos son claros: este año hubo una marcha por día gritando “Ni una más”.
Lo que representan estas movilizaciones que sacuden las periferias en todo el país no es fácil percibirlo desde la centralidad porteña, capturada por la parálisis y el vaciamiento que los kioscos de género ejercen sobre el movimiento para contenerlo y disciplinarlo. Advertimos entonces: cuidado con “los cuidados”. Con esa etiqueta se vienen ahora los recursos, los discursos y los programas que pretenden catalizar las energías sociales hacia tareas de reparación de lo que precisamente el sistema enferma y rompe.
Nosotras no vamos a cuidar este sistema.
Nosotras no vamos a sanarlo, ni a alimentarlo ni a criarlo.
Nosotras vamos a sacudirlo hasta que caiga.
Y lo vamos a hacer bailando, gritando y conspirando el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia patriarcal, y también al día siguiente, y al siguiente, y más.
Nosotras nos organizamos y reunimos para cuidar lo que hoy está en riesgo: la vida.

Los padrones públicos y de libre acceso se pueden ver en www.observatorioluciaperez.org

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LA ÚLTIMA MU: MARICI WEW

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