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26 de junio
anticopyrightCómo reflejaron tres diarios nacionales el asesinato de dos integrantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados el 26 de junio del 2002, durante una protesta realizada en el Puente Avellaneda.

Ese día y por primera vez, la protesta piquetera se convocó no para expresar un reclamo sectorial, sino para repudiar el modelo económico. El movimiento piquetero se transformaba así en un actor político que extendía sus raíces a toda la sociedad.

Ese día la represión fue salvaje. La policía bonaerense disparó a la multitud en general y a un dirigente en particular: Darío Santillán, uno de los fundadores y motores de la Coordinadora Aníbal Verón. Santillán murió como resultado de un disparo que recibió en la espalda mientras estaba asistiendo a otro de los heridos y fusilados ese día, Maximiliano Kostecki. Le disparó el jefe del operativo, el comisario Alfredo Franchiotti, luego detenido y procesado por esos homicidios.

Veamos ahora cómo fue relatada esta noticias por los principales diarios nacionales:


1) Clarín
Principal título de tapa:

Hubo dos muertos y más de veinte herido en un choque entre policías y piqueteros.
Bajada:
Grupos de manifestantes intentaron cortar el Puente Pueyrredón, en Avellaneda. La policía bonaerense los reprimió. Dos jóvenes murieron baleados y todavía no se sabe quién los mató.
Cabeza de la nota central:
La muerte de dos jóvenes de entre 21 y 23 años durante la protesta piquetera de ayer en Avellaneda incorpora el elemento trágico en los aún no cumplidos seis meses del gobierno de Duhalde.
Las imágenes en el puente Pueyrredón, en la estación Avellaneda y en el Hospital Fiorito remitieron inevitablemente a los episodios de diciembre pasado que dejaron 29 muertos y terminaron con el gobierno de Fernando de la Rúa. Desde entonces, y con los dos de ayer, ya son 31 las víctimas en la peor crisis, por su multiplicidad de factores, de la historia argentina.
Duhalde permaneció ayer desde las cinco de la tarde y hasta casi las nueve y media de la noche reunido con su gabinete en Olivos evaluando los hechos. Los funcionarios que fueron contactados por Clarín y que participaban del encuentro transmitían un doble sentimiento de consternación e incertidumbre.
Firma: Walter Curia, de la redacción de Clarín.

Notas secundarias (ordenadas por la importancia dada en la edición):Título:
Cuatro historias de un día trágico
Bajada:
Una mujer viajó junto al cuerpo de un joven muerto. Las heridas de una embarazada que colabora en un comedor infantil. El pánico en una casa donde entró la Policía. Y un comisario golpeado ante las cámaras.
Firmas: Virginia Messi y Martín Sassone, de la redacción de Clarín.

Título:
Escenas de violencia y muerte al borde del Riachuelo
Bajada:
Policías y piqueteros se enfrentaron en el límite con la Capital, una zona que supo estar llena de fábricas. Qué es la agrupación Aníbal Verón, a la que pertenecían los muertos. Y la reacción legislativa.
Cabeza de la nota:
La muerte a balazos de Darío Santillán y Maximiliano Costequi fue una pérdida directa para la Coordinadora Aníbal Verón: formaban parte de sus filas de activistas, trabajadores y desocupados, que tiene base en Lanús, dos estaciones más allá de Avellaneda. El movimiento -que toma el nombre del piquetero muerto en Tartagal, Salta, en noviembre de 2000- inició sus protestas hace un año y medio; y se enrola en el sector piquetero más radicalizado.
Junto al Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) que conduce Raúl Castells, la Coordinadora ha realizado movilizaciones y cortes de ruta, pero "tenemos diferencias", aclara Nicolás Lista, representante principal de la Aníbal Verón, "radical de toda la vida" y últimamente alineado con Quebracho.
Firma: Susana Colombo, de la redacción de Clarín.

Título:
La estación de trenes fue una trampa mortal.
Cuarto párrafo de la nota:
Costequi y Santillán cayeron muertos dentro de la estación de tren de Avellaneda, hasta donde los persiguió la Policía tras el choque inicial en la avenida Mitre.Costequi fue definido por Delboy como "un pacifista". La mujer que debió reconocer su cadáver contó que al joven le gustaba el dibujo y que colaboraba en una huerta comunitaria de la localidad de Guernica, donde participaba de la construcción de un comedor. Además, recordó que el 17 de julio él iba a cobrar los primeros 150 pesos del plan social del Gobierno destinado a los jefes de hogar desocupados. Tenía un nene a su cargo, que es hijo de su última pareja.
Santillán integraba el grupo que últimamente organizó una toma de tierra en el barrio La Fe, de Monte Chingolo, donde estaba construyendo su casa. También trabajaba en "la bloquera", un emprendimiento del grupo para levantar casas de material. Y en los últimos tiempos se había encargado de las tareas de prensa del MTD en la zona de Lanús.
Firmas: Lucio Fernández Moores y Mariano Thierberger.


2) La NaciónPrincipal titulo de tapa:
Dos muertos al enfrentarse piqueteros con la policía.
Bajada:
Grupos radicalizados de izquierda destrozaron negocios y quemaron autos y colectivos.
Cabeza de la nota central:
Dos piqueteros muertos, 90 heridos y 160 detenidos en medio de una gresca de violencia inusitada con la policía bonaerense, en Avellaneda, derrumbaron ayer la convicción del gobierno de Eduardo Duhalde de que el conflicto político y social había sido contenido. El descontrol desatado en las inmediaciones del puente Pueyrredón, cuando unos 500 militantes de organizaciones radicalizadas de desocupados y provocadores políticos intentaban cortar el camino, agregó otra señal de alarma en la sociedad, que deberá soportar hoy una marcha de protesta a la Plaza de Mayo y un paro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), en condena -así lo han llamado- por lo sucedido.
El jefe del operativo de seguridad en el puente, comisario Alfredo Franchiotti, aseguró que sus fuerzas no portaban proyectiles de plomo y acusó a los piqueteros de disparar con armas de fuego.
Sin firma.

Notas secundarias (ordenadas por la importancia dada en la edición):
Título:
Las diferentes caras que muestran los piqueteros
Cabeza de la nota:
Está vez no fue un corte de ruta, sino el desalojo de un puente que une la Capital Federal con el Gran Buenos Aires. El resultado de la violencia es el mismo, muertos y heridos.
Como en Cutral-Có en 1997 o, más acá en el tiempo, en Mosconi. Los sucesos del 20 de diciembre fueron otra cosa y sus protagonistas no se enrolaban en la definición genérica que cambió la forma de protesta en la Argentina: los piqueteros.
Bajo esa denominación se agrupan quienes encontraron en la interrupción de tránsito la forma de hacerse notar, de establecer algún tipo de relación con el poder.
Firma: Daniel Gallo, de la redacción de La Nación.

Título:
Cronica de una violencia anunciada
Cabeza de la nota:
Como la crónica de una violencia anunciada podría ser considerado el relato de los trágicos hechos ocurridos ayer en Avellaneda, en los que murieron dos personas y hubo casi un centenar de heridos, entre ellos, por lo menos dos policías. Lo sorprendente de este caso no debería ser tanto su lamentable resultado, sino que no se haya registrado antes.
Lo verdaderamente curioso es que, desde que en 1997 comenzaron a desarrollarse cortes de rutas y de calles como nuevas formas de protesta social hasta la actualidad, se hayan concretado alrededor de 4000 manifestaciones de este tipo en todo el país, sin que se hayan generado muchas más víctimas.
Que un grupo de personas, por atendibles y legítimas que sean sus demandas, se arrogue la facultad de privar a otras personas de un derecho que la Constitución les reconoce expresamente, como la libertad de trabajar y de circular por el territorio nacional, resulta un atropello que puede desatar consecuencias imprevisibles.
Firma: Fernando Laborda, de la redacción de La Nación.

Título:
El gobierno cree que hubo infiltrados entre los piqueteros
Cabeza de la nota:
El Gobierno se reunió durante toda la tarde de ayer en la residencia de Olivos y, según todos los informes recabados, llegó a la conclusión de que los disturbios que terminaron con dos muertos y varios heridos en Avellaneda fueron obra de elementos infiltrados en la protesta de piqueteros.
Según altas fuentes de la Casa Rosada, las pistas más firmes que investigan los organismos de seguridad e inteligencia desembocan en las agrupaciones piqueteras Corriente Aníbal Verón y Movimiento Teresa Rodríguez.
"Esas fueron las organizaciones que llevaron más gente a la protesta", aseguró una alta fuente del gobierno de Buenos Aires.
Firma: Mariano Obarrio, de la redacción de La Nación.


3) Página 12
Título de la nota central:
La cacería policial terminó con dos muertos a balazos
Bajada:
Las fuerzas de seguridad tomaron una parte de Avellaneda para cazar a los piqueteros que antes habían sido dispersados en el Puente Pueyrredón, acceso clave a la Capital Federal. Y la cacería fue sangrienta: dos muertos, 90 heridos, varios de ellos con balas de plomo, más de 150 detenidos.
Cabeza de la nota central:
Los dos muertos llegaron al Hospital Fiorito sin documentos, con inocultables heridas de bala. Uno con un disparo en la espalda, a la altura del glúteo. "Un chico muy joven, de menos de 25 años", describió la médica que lo recibió en la guardia. El otro con un balazo en el pecho. No hubo nada que hacer, los dos llegaron fríos. Los familiares reconocieron los cuerpos varias horas más tarde: Darío Santillán, de 21 años, y Maximiliano Costeki, de 25. Ambos pertenecían a la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón. Por lo que se sabe hasta ahora, cayeron escapando de la policía, uno de ellos porque decidió auxiliar a otro herido, los dos bastante después de iniciado el operativo de represión que la bonaerense desató en la bajada del Puente Pueyrredón como inicio de una cacería que prolongó durante varias horas por las calles de Avellaneda.
Firma: Laura Vales

Notas secundarias (ordenadas por la importancia dada en la edición):Título:
Veremos a policías tirar y tirar.
Bajada:
Descartando la versión oficial de que los tiros fueron de los piqueteros, los expertos de seguridad reconocen que "seguramente" fue la policía la que abrió fuego.
Cabeza de la nota:
Expertos de seguridad del propio Gobierno reconocieron ayer ante este diario que el operativo desplegado en Avellaneda fue catastrófico. Pese a que públicamente se intenta echarle la culpa a los piqueteros de las muertes, los funcionarios admiten que fueron los errores de la Bonaerense los que sirvieron de marco al desastre. "¿Por qué se desató el caos? Pregúntele a los pelotudos que estaban a cargo del operativo", le dijo sorprendentemente a Página/12 uno de los máximos responsables de la seguridad bonaerense. El funcionario deslizó: "Tiene que haber filmaciones de lo que ocurrió y seguramente veremos a algún policía, asediado por manifestantes, tal vez tirado en el piso y recibiendo palos, que saca un arma y tira, tira y tira. Es la hipótesis más probable de las muertes".
Firma: Raúl Kollmann

Título:
El puente está en orden (columna de opinión)
Cabeza de la nota:
Dentro de su miseria de recursos, el Gobierno de Eduardo Duhalde conservaba un capital político. Dicho en términos conspirativos, no había matado. Dicho con cierta benevolencia, había impedido que el Estado matara. En todo caso, la verdad es que la Secretaría de Seguridad entendió que mejor que reprimir era disuadir, y sabiamente eligió las vallas a las balas. Hasta ayer. Desde ayer, el Presidente Duhalde carga con dos muertos encima. Y aquí, en términos políticos, se invierte la carga de la prueba: el Estado es responsable por esas muertes hasta que se demuestre lo contrario.
Firma: Martín Granovsky



No nos interesa aquí analizar las líneas editoriales de cada uno de los diarios mencionados. Sobreponiéndonos a esa fuerte impronta y negando como excusa la obediencia debida (en todas sus formas) se intenta analizar desde qué lugar desarrolló su trabajo cada periodista que colocó su nombre y apellido en estas noticias.

1) La nota central de Clarín ubica al periodista en las esferas de gobierno. Uno de los recuadros coloca a dos cronistas recogiendo testimonios en el Hospital. Otro, intenta ilustrar sobre qué es la Coordinadora Aníbal Verón -a la que pertenecían las víctimas- a través del testimonio de alguien que se identifica como integrante de la agrupación Quebracho, grupo muy radicalizado que ha protagonizado hechos de violencia directa, que forma parte de la Coordinadora, pero que no es su única ni más importante expresión.

En cualquier de estos casos es difícil imaginar que cualquiera de estos redactores estuvo en el lugar donde ocurrieron los hechos. Se intuye que la recolección de información fue posterior. La única nota que aporta información propia es la que escribe un periodista que tiene una fuente estrechamente relacionada con los hechos. (aunque en este caso no ha sido producto de la cosecha profesional, sino familiar). En el caso de la nota que intenta informar acerca de qué es la agrupación Aníbal Verón, solo se entrevista a una persona que se identifica con una organización determinada.

2) El diario La Nación trascribe la versión policial, incluyendo como fuente en su nota central al que al día siguiente sería detenido por la justicia como responsable de los homicidios: el comisario Franchiotti. En sus notas secundarias, los periodistas expresan su preferencia por mantener una jerarquía en los derechos civiles (y humanos): la libertad de circular por avenidas provoca mayor indignación que la muerte de dos ciudadanos. El automovilista se privilegia al piquetero. Sin embargo, la mayor distracción informativa la construye el responsable de reflejar la información dada por el gobierno: asegura que están investigando a las agrupaciones piqueteras. Sin embargo, a las 21.40 del día 26, el gobernador bonaerense Felipe Solá declaró ante las cámaras del programa Detrás de las noticias (América Tevé) que la principal sospechosa era la propia policía. Idéntico mensaje brindaron esa misma noche los voceros del presidente Duhalde. Si ni el gobernador ni los voceros oficiales del gobierno aseguraban lo que La Nación publicó como noticia. ¿Cuál era entonces su fuente?

La crónica central publicada por el diario Página 12 es resultado de algo que revela la propia cronista en los últimos párrafos de su nota:
Tampoco Darío Santillán, el más joven de los muertos del día, imaginaba lo que iba a pasar. Página/12 lo cruzó en la misma vereda donde las piqueteras comían su almuerzo. Santillán había acompañado al diario poco tiempo atrás a hacer una nota en el barrio La Fe, donde el MTD de Lanús tiene una fábrica de ladrillos huecos con la que los habitantes del asentamiento quieren reemplazar sus casas de chapa. Tras el encuentro hubo una suerte de charla informal. Darío parecía despreocupado. Anoche sus compañeros contaron que lo vieron por última vez en la estación Avellaneda, donde decidió quedarse para auxiliar a un herido.

La invisibilidad se produce, se construye y consolida en los medios de comunicación a través -entre otras cosas- de la importancia que le otorgan los periodistas al seguimiento diario de las noticias relacionadas con los nuevos movimientos. El asilamiento es una consecuencia directa del desconocimiento que tienen de ellos. A mayor cercanía, mayor es la posibilidad de obtener información de calidad y confiable. Hay una relación proporcional y directa entre estar en el lugar de los hechos y verlos de lejos. Para tornar visible la realidad es necesario verla.

Es cierto que los medios masivos envían cada vez menos a los periodistas a cubrir estas noticias, pero también es cierto que ningún periodista está obligado a mirar la realidad desde el cuadrado que ocupa en el medio en el cual gana su salario.

El medio es el mensaje que escribe un periodista.

La solidez de la información es una responsabilidad personal.

No parece casual, entonces, que las fotografía tomadas por Sergio Kowalewski hayan permitido probar que el comisario Franchiotti era el responsable de los disparos. Kowalewski estaba ese día cubriendo la movilización a título personal. Entregó sus rollos a un organismo (Correpi) que, a su vez, los acercó al diario Página 12, que los publicó en su edición del día 28 de junio. Kowalewski no cobró dinero por su trabajo. Declaró como testigo en la causa. Fue amenazado.

Ese riesgo personal que corrió Kowalewski posibilitó que, a partir de estos episodios, cada movilización organizada después por estos movimientos de resistencia contara con una mayor cantidad de cámaras independientes.


publicada 27/09/2003
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